Características
de los loros |
A
pesar de que las cotorras y las cacatúas son aves distintas a los loros,
en múltiples ocasiones, la gente les menciona con el mismo nombre por sus
grandes similitudes. De hecho, en biología, los loros se agrupan dentro
de la familia de las Psitácidas y en este grupo de aves también
forman parte las cotorras, las cacatúas, los guacamayos, además
de los agapornis o inseparables, los periquitos, los
loris, las amazonas y los loros africanos. Sin embargo, existe bastante confusión
entre los términos loro, guacamayo y papagayo, hasta el punto que, a la
práctica, se emplean indistintamente para referirse a las aves psitácidas.
Los
loros o papagayos, son unos animales muy inteligentes, capaces de reproducir sonidos
que oyen de su entorno, a veces, multitud de sonidos, y de pronunciar palabras,
e incluso, frases enteras.
El mejor imitador del habla humana es el loro gris
africano o yaco. Los amazonas son otros loros con grandes dotes para el habla.
Las cacatúas, en cambio, es más difícil que aprendan a hablar.
Aunque está misma virtud, en alguna ocasión, puede llegar a convertirse
en un verdadero inconveniente cuando conviven estos animales con nosotros.
La
capacidad de hablar de los loros como los humanos es posible gracias al gran desarrollo
del cerebro. La forma típica de la lengua de los loros musculosa y muy
móvil también contribuye a que los loros puedan hablar.
Los
loros son los únicos animales que saben hablar como los humanos.
Aunque
los loros no conocen el significado de las palabras que pronuncian, si que son
capaces de decirlas en la situación adecuada porque saben asociar una determinada
frase en una situación concreta.
Junto con su inteligencia, equiparable
a los animales más inteligentes, como los primates, los loros también
son conocidos por su belleza basada en plumajes de vivos y llamativos colores.
A
diferencia de otros pájaros, la lengua del loro es redonda, carnosa y muy
movediza. La utilizan con gran habilidad para extraer la carne de las semillas,
su principal fuente de alimentación. Además, la lengua de los loros
les sirve para proferir una gran variedad de sonidos que utilizan para comunicarse
entre si los loros que viven en grupo y se encuentran entre el follaje espeso
de la selva. En cautividad, gracias a la lengua especial de loros y a su gran
inteligencia pueden aprender a hablar.
Sin embargo, los loros, cuando viven
de forma salvaje, no imitan a otros animales.
Los loros tienen un poderoso
pico curvado para romper la dura cascara de su alimento más habitual, las
semillas y frutos, algunos tan duros como los de las palmeras.
Con el pico,
los loros acostumbran a desplazarse de rama en rama. Para facilitar esta tarea,
los loros pueden abrir mucho el pico gracias a la gran movilidad de la mandíbula
superior.
Aunque parecido al de las aves rapaces, el pico de los loros es más
corto y curvado, ya que la función que desempeña esta estructura
es muy distinta a las aves de presa. El pico de las aves de rapiña está
especializado en la dieta carnívora y diseñado para matar a sus
presas y separar la carne de la piel, mientras que el pico de los loros está
adaptada a una dieta exclusivamente herbívora (si descontamos los insectos
que comen ocasionalmente estos animales).
Los dedos de los loros están
dispuestos de dos en dos, dos hacia adelante y dos hacia atrás. Esta característica
les permite agarrar objetos con una gran habilidad, algunos de ellos pequeños
como las pequeñas semillas con las que se alimentan los periquitos y cacatúas.
En contrapartida, por el suelo estas aves son muy torpes.
Los loros
son animales con una cabeza más bien grande, lo que les da una gran capacidad
craneal para albergar un cerebro bastante desarrollado.
La
lengua de algunos loros, los loris, es rugosa porque tienen unas papilas que les
sirve a los loros para recoger el néctar y el polen de las flores de las
que se nutren. Además, estos loros tienen la lengua más larga que
el resto. Para el resto de loros, aquellos que se alimentan de una gran cantidad
de semillas, con la lengua fuerte y prensil consiguen colocarse las semillas de
cascara dura en la posición correcta para abrirlas y comer su interior.
La lengua, ademas sirve para separar la carne de la semilla de la cascara.
Los
loros son animales que viven en grupos, en colonias o en parejas, pero raramente
viven solos, puesto que se trata mayoritariamente de animales sociales. En estos
animales, la monogamia es muy común, una misma pareja de loros es para
toda la vida. Existen en Australia algunas especies de loros que pasan su vida
en solitario. Este es el caso de el periquito terrestre, el loro nocturno o el
kakapo. El kea (Nestor mirabilis) marca otra excepción. Aunque
la mayoría de loros son monógamas, el kea o kaká es polígamo.
El kakapo no forma pareja estable, sino que, cuando llega el periodo de reproducción,
varios machos se agrupan en lo que se conoce como leks para atraer a una pareja.
Los
loros normalmente hacen sus nidos en el hueco de los árboles o escondidos
entre las rocas. Sin embargo, la cotorra argentina (Myiopsitta monachus)
hace el nido bien visible y de gran tamaño en compañía de
otras parejas de su misma especie. Los nidos de la cotorra argentina son comunitarios,
pero cada pareja tiene su propia cámara de cría. Los loros nocturnos
de Australia de costumbres terrestres, como el kakapo, el periquito nocturno o
el loro nocturno, construyen sus nidos en el suelo. El loro barranquero o loro
tricahue (Cyanoliseus patagonus) hace el nido también en el suelo,
en las paredes de los acantilados practicando él mismo el agujero con el
pico hasta formar una galería de una profundidad máxima de 3 metros.
Los
loros efectúan una puesta de entre 2 y 5 huevos, salvo en los loros más
pequeños que la hembra puede poner hasta 7 u 8 huevos.Normalmente, es la
hembra quien se encarga de la incubación de los huevos. En la mayoría
de las especies, salvo los guacamayos de gran tamaño, la incubación
dura unos 20 días; hasta 5 semanas para los grandes guacamayos.
Las
crías de loro tardan mucho tiempo en desarrollarse. El plumaje de adulto,
por ejemplo, no lo adquieren hasta los 4 años en algunas especies, aunque
también hay otros loros que al cabo de pocos meses de abandonar el nido
ya tienen el plumaje final. Las crías nacen aun por desarrollarse ciegos
y sin plumas en el cuerpo, excepto un poco de plumón blanquecino en la
espalda. Los loros pertenecen a las especies de aves nidícolas. Pueden
estar en el nido, según el tamaño del loro, entre 1 y 4 meses. Los
guacamayos son las especies que más tardan sus crías en abandonar
el nido.
Los
loros son, en general, animales diurnos. Pero no están activos estos animales
durante todo el día, sino que evitan moverse mucho durante las horas de
máxima calor del mediodía. Es en estos momentos cuando se les puede
ver descansando en los árboles. Por la mañana y ya al atardecer
es cuando los loros se muestran más activos aprovechando este tiempo para
desplazarse a los puntos de comida. En estos momentos del día es cuando
mejor se pueden ver a estas aves volar los cielos de las selvas tropicales.
Aunque la mayoría de loros son diurnos, algunos pocos loros duermen por
el día y están bien despiertos por la noche, como el loro nocturno
(Pezoporus occidentalis). El loro nocturno, una especie endémica
de Australia, permanece, durante el día, bien oculto entre la vegetación
ayudado por su plumaje mimético, de color marrón oscuro con manchas
verdes y amarillas. El periquito terrestre (Pezoporus wallicus) es otra
especie de loro de hábitos nocturnos que está emparentada con el
loro nocturno, ambas especies viven en Australia. El kakapo (Strigops habroptilus)
también es un ave nocturna, endémica de Nueva Zelanda, pero no está
emparentado con los loros anteriores.
Como todas las aves, los loros, a
pesar de tener unas alas cortas, son buenos voladores, sobre todo los loros de
pequeño tamaño que vuelan rápidamente y siguiendo trayectorias
muy rectas. Sin embargo, los loros más grandes y pesados, como la cacatúa
negra de las palmas (Probosciger aterrimus), tienen un vuelo mucho más
lento. Los guacamayos, a pesar de su gran tamaño, vuelan bastante rápido. Otras
especies de loros, más pequeñas que los guacamayos o las grandes
cotorras, tienen un vuelo ondulante donde el planeo se intercala con el batir
de las alas. El kakapo, en cambio, no sabe volar. Esta especie, que vive únicamente
en Nueva Zelanda, es el único loro del mundo que no sabe volar y una de
las pocas aves que no tiene esta facultad junto, entre otras pocos, con el avestruz
y el kiwi. Pese
a las grandes semejanzas que existen entre las distintas especies de loros, guacamayos,
papagayos (o resumiendo psitácidas), podemos encontrar algunas diferencias
entre la gran variedad de este tipo de aves (existen más de 300 especies
de loros en el mundo). La diferencia principal de los loros es el tamaño,
hay loros muy grandes de hasta 1 metro de largo y algunos tan pequeños
como los colibríes. No obstante, la coloración es una característica
muy evidente de los animales y especialmente en estos, los loros, tiene una gran
importancia. El colorido de los loros varia mucho según el tipo de loro
(guacamayo, cacatúa, lori, cotorra, etc.), e incluso, de una especie a
otra. Tampoco todos los loros son tan vistosos y bellos como los que estamos acostumbrados.
Este es el caso de algunas cotorras de plumaje gris apagado. La alimentación
de los loros, aunque predominantemente basada en semillas y frutos, tiene algunas
excepciones en algunas especies concretas de loros. Los insectos, el néctar
y el polen, e, incluso la miel son algunos alimentos preferidos u ocasionales
de algunos loros. En este grupo podemos mencionar a los loris que se alimentan
del néctar y polen de las flores. El lugar donde viven los loros o área
de distribución, aunque con una restricción que los limita en las
zonas tropicales del hemisferio sur, es muy heterogéneo y abarca distintos
continentes con hábitats también diferentes a las selvas y bosques
tropicales húmedos.
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