Hacernos cargo de los gatitos huérfanos, no es únicamente alimentarlos, supone suplir el papel de su madre en lo que se refiere a desarrollo sensorial, como el reflejo de la micción y el de la defecación. Para ello se debe hace un masaje sobre la zona perianal despué de cada toma de biberón y cuando se despierten los gatitos.
La eliminación no es espontánea hasta las 3 semanas de vida.
En relación a un gatito huérfano, lo más sencillo es encontrar una madre adoptiva que se encargue de cubrir todas sus necesidades.
Si queremos que nuestra gata adopte a unos gatitos, es aconsejable poner en contacto a los pequeños con la nueva madre desde muy al inicio de sus vidas. Ello es debido a que los nuevos cachorros todavía huelen a recién nacido y la gata los aceptará sin ningún problema.
En el gato, el instinto paternal está mucho menos desarrollado que el instinto maternal. En ocasiones, el padre puede suponer un peligro para sus crías. Los machos castrados desarrollan un comportamiento más maternal.
Bajo condiciones favorables, las crías procedentes de camadas pueden participar en la cría de sus nuevos hermanos. De este modo, juegan un papel de adultos reguladores en el seno del grupo social.
Foto de gato doméstico (gatito jugando con un cubo) |
Instinto maternal de las gatas |
Las gata llevan la merecida fama de tener un instinto maternal sumamente desarrollado.
Vigilantes y protectoras por naturaleza, las gatas son fundamentales en la supervivencia, crecimiento y desarrollo de los cachorros.
Las madres gatunas suelen con frecuencia adoptar gatitos que no son suyos y es que son muy maternales.
La gata sabe como intervenir para solucionar los conflictos y juegos demasiado violentos en el seno familiar.
Ella es la que pone las bases educativas de su descendencia tan necesarias para que los cachorros lleguen a la edad adulta sin ningún problema.
Todas las gatas, incluso las primerizas, saben de manera innata cómo ocuparse de sus crías. Poseen lo que se conoce como instinto maternal,
El gato es una especie nidícola, es decir, que sus crías permanecen en el nido y dependen por completo de su madre para desarrollarse.
De forma inherente, la madre gata se ocupará de sus cachorros asegurando su socialización y su educación.
Este fenómeno se evidencia de forma natural desde el parto, cuando la madre empieza a lamer a sus crías. Este comportamiento de lametones es importante por varios motivos: permite estimular los reflejos de eliminación de la vejiga y anal (reflejo perianal), crea estímulos táctiles indispensables para el desarrollo del sistema nerviosos de gatitos y refuerza el proceso de unión madre-hijo.
La madre empieza a secretar, hacia los 3 días después del parto, una feromona liberada por las glándulas sebáceas, la feromona apaciguante. Esta feromona provoca en los gatitos un apaciguamento que permite que se enfrenten a todas las nuevas situaciones emocionales en las que se irán encontrando de forma relajada.
La madre esta especialmente supervisora y ejerce una vigilancia continua sin desfallecimiento, volviendo a las crías al nido cuando se escapan demasiado.
Cuando la gata sospecha de algún peligro, todo su afán es llevar a sus crías hasta un sitio seguro. Para transportarla, la madre coge a cada cría por el pescuezo, lo que estimula un reflejo de adaptación en el cual el pequeño contrae los músculos de la espalda y relaja los del resto del cuerpo. Este reflejo persiste en los cachorros hasta los 3 meses de vida y cabe subrayar que este fenómeno es más normal en gatos salvajes.
La gata es la maestra de los gatitos y les enseña a controlar sus acciones y a dominar su autocontrol. Cuando el grado de brutalidad de los juegos entre gatitos alcanza un máximo, la madre intervendrá y pondrá fin a las peleas, enseñando, de este modo, los límites a sus hijos.
La madre sirve también de modelo a sus descendientes, que tienen la tendencia natural a imitarla en todo. Es muy importante su modelo para desarrollar comportamientos, como el lenguaje corporal.
Según las condiciones ambientales, y especialmente, de la alimentación disponible, la gata estimulará el destete. Éste se producirá sobre las 7 semanas de edad, cuando los pequeños están maduros a nivel locomotor. Para realizar el destete, la madre se va del nido y rechaza, hasta con violencia, a sus pequeños cuando van a mamar y a estar con ella.
Con 2 meses de vida, los gatitos están bastante avanzados a nivel conductual y poseen las premisas de una conducta social adaptada a la influencia del aprendizaje maternal.
Hay estudios que han puesto en evidencia la capacidad de los gatitos de reconocer a otros gatos de su familia, mostrando una gran tolerancia sobre aspectos como compartir el territorio. Este reconocimiento familiar se basa en los signos químicos de las feromonas.
Más información sobre el gato en el listado superior.
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