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El sapo común
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Información sobre el sapo común (II)
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Sistemas defensivos del sapo común |
La piel de los sapos
está provista de glándulas secretoras de un líquido tóxico y irritante.
Detrás
de los ojos tienen estas glándulas que secretan la sustancia tóxica llamadas
parótidas. No obstante, tienen otras glándulas productoras de veneno situadas
por todo el cuerpo.
Para los seres humanos el sapo común, a pesar de su aspecto,
es inofensivo porque no tiene aparato de inoculación del veneno pero si este líquido
se pone en contacto con nuestras mucosas nasales o lagrimales o con la boca, los
labios o el tubo digestivo puede originar graves irritaciones en estas zonas.
En cambio este líquido si que resulta muy útil para sus enemigos naturales
ya que si uno de estos prueba de darle un sólo bocado notará un fuerte
ardor por toda su boca obligándolo a dejarlo ir.
Si, a pesar de todo, el
depredador insiste en ingerir las toxinas de la piel del sapo común éstas
pueden llegar a pasar al corriente sanguíneo produciendo graves trastornos al
sistema circulatorio y al sistema nervioso. La prueba de la efectividad de este
veneno es que la mitad de la dosis de toxinas extraídas de un sapo pueden matar
a un conejo adulto.
Cuando
los sapos son atacados por un animal de un tamaño parecido al suyo, como las culebras,
los sapos utilizan otro sistema defensivo que consiste en hinchar el cuerpo de
aire y así aumentar de tamaño haciéndose más grandes y voluminosos que su atacante.
En esta situación el depredador no le puede atacar debido a que ahora es más pequeño
que él.
Cuando el depredador suele ser mucho más grande que el sapo adoptan una postura característica que consiste en agachar la cabeza y elevar las patas posteriores. Es en estas situaciones que las glándulas parótidas y las que están situadas por todo el cuerpo de este bufónido segregan el liquido tóxico irritante.
Otro
sistema defensivo utilizado a menudo por el sapo común es hacerse el muerto poniéndose
boca arriba y sin moverse.
![]() Foto de sapo común (sapo común en su refugio) El sapo común se refugia de los depredadores o de las condiciones adversas en su escondrijo |
| Curiosidades sobre el sapo común |
El sapo común está protegido por un veneno que secretan distintas
glándulas de la piel, como las parótidas.
El
veneno, cuando llega a la sangre, es tan efectivo que la mitad de la dosis de
toxinas extraídas de un sapo pueden matar a un conejo adulto.
Sin embargo,
para nosotros es una especie inofensivo porque no posee sistema inoculador del
veneno.
Pese a la creencia establecida a nivel popular que este anfibio
escupe veneno es del todo falsa.
Al contrario, el sapo común es
un animal beneficioso, su
importancia para la agricultura es muy grande debido a la gran cantidad de invertebrados
nocivos que ingiere.
Cuando es atacado por una culebra de collar
o enemigo de tamaño similar al suyo, el sapo común se hinca para
repeler el ataque del enemigo. Entonces, se puede producir la situación
contraria y ser el propio sapo quien se coma a su depredador.
A pesar
de todos estos sistemas de defensa, el sapo común no puede hacer frente a numerosas
situaciones que le pueden resultar de un gran peligro como cuando se ven obligados
a cruzar la carretera para emigrar a puntos de agua o la contaminación o desecamiento
de las zonas de puesta, que pueden acabar con la vida de toda una generación de
sapos.
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