Podemos optar por congelar la ave y el fondo sobre el que vuela. Para ello utilizaremos una velocidad de obturación muy rápida y dispararemos sobre el ave utilizando el autofocus.
Una buena manera de asegurar el enfoque es disparar mediante ráfagas de manera que consigamos que alguna de las fotos enfocadas quede perfectamente enfocada y con una mejor composición. La ventaja de la fotografía digital es que permite escoger la mejor y desechar el resto.
Para realizar este tipo de fotografía deberemos disponer de una cámara de enfoque rápido y que sea capaz de realizar un buen número número de fotos por segundo. La mayoría de las marcas del mercado disponen de cámaras réflex de gama media alta que son capaces de realizar este tipo de fotografías.
Muchas cámaras réflex modernas permiten disparar ráfagas entre 3 y 7 fotografías. Algunas cámaras profesionales incluso más.
Una posibilidad aún mejor es enfocar el ave desde una cierta distancia y seguirla en vuelo para disparar con una velocidad rápida y en ráfaga.
Algunos especialistas recomiendan preenfocar algo por delante del ave antes de realizar el disparo.
Desdibujar el vuelo para crear movimiento
Resulta muy expresivas las fotos realizadas con velocidades inferiores cuando se consigue la mayoría del cuerpo y se desenfocan las alas o parte de las alas. De esta manera se consigue crear la sensación de movimiento.

Foto de gaviota sobre el agua de un estanque. Una velocidad de obturación relativamente baja posibilitó el desenfoque de las alas creando movimiento. Cámara Nikon D-300, 1/250 Objetivo nikkor 70 -200 VR , f/8 a 105 mm. Compárese con la foto inferior disparada a una velocidad mucho mayor.
Objetivos recomendados
Los mejores objetivos para realizar fotografía de aves en movimiento son los teleobjetivos fijos muy luminosos ( 300 f/2.8 , 400 f/2.8 , 400 f/4, 500 f/4, 600 f/4...) o los telezooms de grandes aberturas ( 70 -200 f/2.8, 100- 300 f4, 200 -400 f/4, 120 - 300 f:28, etc). En el campo muchas veces es necesario partir de longitudes focales grandes para conseguir fotos de aves en vuelo ( más de 400 mm). En la ciudad no hace falta longitudes focales tan elevadas porque las aves están más acostumbradas a las personas y permiten acercarse mas ( Podemos realizar buenas fotos a partir de 150 mm)
Los objetivos de grandes aberturas permiten velocidades de disparo más elevadas y porque estas grandes aberturas consiguen reducir la profundidad de campo con lo que podemos destacar un ave sobre el fondo.
Sin embargo, estos objetivos suelen tener los precios muy elevados, por lo que se puede recurrir a otros objetivos menos luminosos que tienen un precio inferior, aunque los resultados no serán tan buenos. ( 70 -300 f/4.5- 5,6, 55-500 f/4-6,3, 18 - 270 f/3.5-6.3, etc)

Esta foto de gaviota esta realizada cuando volaba delante de un edificio. La elevada apertura permitió disminuir la profundidad de campo para eliminar el fondo y destacarla sobre él, mientras que la elevada velocidad de disparó "congeló" el movimiento del ave. Cámara Nikon D-300, 1/2000, f/4. Objetivo nikkor 70 -200 VR , f/2.8 a 155 mm
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