¿ Que son las grasas trans?
Las grasas trans son un tipo de grasas vegetales insaturadas no esenciales obtenidas a partir de procesos de horneado e hidrogenación.
Se obtienen tras someter los aceites a procesos de alta temperatura, tal como ocurre cuando los los alimentos con aceite vegetal son introducidos en los hornos a altas temperaturas. Para que esto sea posible se requieren hornos industriales que alcanzan una temperatura superior a los hornos caseros.
Otras veces, para conseguir que las grasas líquidas se vuelvan sólidas, se les añade hidrógeno a una temperatura elevada, con lo que se produce el mismo efecto. Este es el caso de la hidrogenación de los aceites vegetales para la producción de margarinas.
¿ Qué productos tienen grasas trans?
En principio, este tipo de grasas se encuentra de forma natural en la leche y en la grasa de los animales rumiantes, aunque en una proporción muy baja ( entre el 2 y el 5%). En productos industriales la proporción de estas grasas puede alcanzar hasta el 45 %.
Las principales fuentes de grasas trans son:
- Productos con grasas vegetales que se han sometido artificialmente a hidrogenación: Esto es algo muy habitual en la confección de productos de repostería, panes con grasas, galletas, pasteles, magdalenas, bollería, etc.
- Productos que son cocinados con grasas trans o semi- trans: Dentro de estos productos tenemos, por ejemplo, salsas preparadas, mayonesas, snacks, comidas rápidas, platos fritos con aceites trans mezclados con aceite de palma o aceite de coco.
Este tipo de grasas son muy utilizadas en restaurantes en comidas rápidas fritas al ser mucho más duraderos y resistentes al calor que otro tipo de grasas. Las grandes cadenas alimentarias también suelen hacer uso de este tipo de grasas.
Propiedades de las grasas trans
Las grasas vegetales son liquidas a temperatura ambiente lo cual requiere un proceso especifico que las transforma en sólidas para equiparar sus características físicas a las grasas de origen animal. Este proceso que se lleva a cabo, llamado hidrogenación, consiste en modificar los enlaces habituales de los aceites, con lo cual convierte sus propiedades insaturadas en saturadas. Son los que comúnmente se conocen como grasas “trans”.
En un principio este tipo de grasas fueron presentadas como una alternativa al uso de aceites de procedencia animal. Al no contener colesterol, se ofrecían y siguen ofreciéndose como productos más saludables que los de origen animal.
Posteriores estudios han demostrado que las grasas trans resultan incluso más perjudiciales que las grasas animales. Aunque no tengan colesterol, son capaces de elevar la producción de "colesterol malo" ( LDL) de la sangre y disminuir el " colesterol bueno" (LDL).
Para qué se utilizan las grasas trans
La industria alimentaria utiliza este tipo de grasas porque resultan más baratas que otras grasas de procedencia animal. Además los productos elaborados con este tipo de grasas necesitan menos refrigeración y pueden mantener su consistencia a temperatura ambiente, lo cual no sería posible si se utilizarán otros tipos de grasa como la manteca.
También hay que tener en cuenta que las grasas vegetales saturadas, como el aceite de palma, resultan más caros.
En el caso de las margarinas, la hidrogenación a la que son sometidos los aceites vegetales para convertirlos en aceites trans permite conseguir un aceite insaturado con las propiedades de los aceites saturados. Con ello se crea un producto que tiene la consistencia, la textura y la apariencia de la mantequilla.
Efectos de de las grasas trans en la salud
Aunque el origen de las grasas trans sea distinto a las grasas animales, se considera que nutricionalmente no difiere tanto un producto del otro, ya la su acción y el efecto en nuestro organismo de las grasas trans es mismo que el de las grasas saturadas.
Ambas grasas compartirán los mismos inconvenientes que supone el consumo de éste tipo de grasa, como un aumento del colesterol, entre otros problemas cardiovasculares.
Estudios recientes han sugerido otra serie de factores negativos en el uso de las grasas trans. Entre los más significativos tenemos los siguientes:
- Alzheimer: Aunque no esta demostrado, algunos estudios sugieren que este tipo de grasas podría aumentar la incidencia de esta enfermedad.
- Cáncer: Se están llevando a cabo varios estudios para determinar si las grasas trans pueden favorecer el desarrollo de tumores cancerosos.
- Depresión: Un estudio comparativo llevado a cabo en España concluyó que las personas que comen habitualmente ese tipo de grasas tienen hasta un 48 % mas de probabilidades de sufrir depresiones.
- Obesidad: El uso de estas grasas podría inducir a obesidad en un porcentaje mayor que las grasas animales, aunque ambas proporcionen las mismas calorías.
- Diabetes: Aunque no se han probado lo suficiente, existen sospechas de que este tipo de grasas podría favorecer la aparición de diabetes tipo II.
- Infertilidad: Un estudio del año 2007 demostró que cada vez que se aumentaba un 2% en el consumo de grasas trans, con respecto a la ingestión de hidratos de carbono, se aumentaba en un 70 % las probabilidades de sufrir infertilidad femenina por falta de ovulación.
Ultimas tendencias en el uso de las grasas trans
Las numerosas críticas al uso de este tipo de grasas ha llevado a muchas empresas a ir sustituyendo las grasas trans por otros aceites. Muchos han sustituido estas grasas por aceites vegetales saturados como el aceite de palma, que se mantiene semisólido a temperatura ambiente.
Este tipo de aceite tampoco resulta recomendable ya que, en la práctica, por su carácter saturado , presenta los mismos inconvenientes que los aceites trans.
Muchos países han empezado a regularizar el uso de estos aceites. Algunos ya han puesto unos límites en cuando a la cantidad máxima permitida por peso. En muchos países es obligatorio especificar el contenido en ácidos trans en los productos que lo tengan. Las autoridades sanitarias de muchos lugares están intentando disminuir el contenido de grasas trans y grasas saturadas de los alimentos.
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