Propiedades
de la rutina: Muchas son las propiedades de la rutina. Entra
todas cabe mencionar su capacidad para combatir las alergias,
las infecciones bacterianas y el
herpes. Posee, entre otras, propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas,
previene el cáncer y protege al hígado, mejora la circulación
por sus propiedades vasodilatadoras, previene la fragilidad capilar,
disminuye la hipertensión,
incluída la de los ojos o glaucoma,
y evita el riesgo de derrames cerebrales. Se han realizado estudios
que parecen confirmar la acción protectora de la rutina contra
la agresión celular que produce el amianto.
Parece
ser que la rutina ayuda a la absorción de la vitamina C , impidiendo
la oxidación de la misma.
¿Dónde
se puede encontrar la rutina? Podemos encontrar este componente
en plantas como las moras, las frambuesas, los albaricoques, el saúco,
el té, las espinacas
, los berros o el limón.
La
rutina también se vende en forma de comprimidos. Muchas veces
se aconseja tomarla junto con la hesperidina y la quercetina, porque
parece ser que estos tres componentes se complementan.
En forma de suplementos se vende en cápsulas, bien sola o con
otros flavonoides. Se debe tomar de acuerdo a las condiciones del
prospecto, que normalmente se establece en unos 100 o 500 mg al día,
con la posibilidad de aumentar la dosis si el especialista lo considera
oportuno
Toxicidad
de la rutina: No
debe administrarse a personas embarazadas o alérgicas a este
componente. Se han dado casos en que se han producido dolores de cabeza
o temblor de piernas. Parece ser que existe la posibilidad de que
este componente pueda potenciar la acción negativa de los nitritos
o nitratos que se utilizan en algunos productos envasados, especialmente
de naturaleza cárnica. No debería tomarse este complemento
en caso de sospecha de ingestión de estos productos.
La
ingestión de este complemento puede neutralizar la acción
de ciertos antibióticos