Se trata de una seta tóxica que, aunque no es mortal, produce reacciones intestinales muy series, que se manifiestan en forma de vómitos, dolor de estómago y diarrea. Crece durante el otoño, habitualmente sobre troncos de olivos, de ahí su nombre científico. Puede crecer también sobre otros planifolios como robles o encinas. Tiene forma de embudo de un color anaranjado o amarillo.
Se diferencia de los esquisitos y comestibles rebozuelos ( Cantharellus cibarius) porque estos últimos presentan pliegues y no láminas y son ademas de un color amarillo más fuerte. Tambien se parece mucho al rebozuelo anaranjado (Hygrophoropsis aurantiaca) , aunque este último siempre crece en el suelo y nunca sobre troncos.
Es una seta muy fácil de distinguir cuando se hace de noche pues las láminas contienen una enzima que las convierte en fluorescentes, de manera que, en la oscuridad las laminas se distinguen por su liminiscencia azul verdosa.