Características del fruto, los anacardos
Los frutos del árbol del anacardo, tienen una forma entre una manzana y un pimiento, están orientados como una campana y son comestibles. El fruto se puede consumir fresco, aunque suele utilizar en la elaboración de mermeladas y postres dulces o incluso zumos. Son de un color anaranjado que se vuelve rosado-rojizo muy intenso y atractivo.
En el extremo exterior de éste fruto, sobresale una parte de un color gris oscuro, con forma de riñón. Como si fuera el pedúnculo del pimiento, pero en posición del revés. Ésta drupa, más que el fruto, es la semilla comestible del árbol y es el llamado anacardo.
Para ser aptos para el consumo, se les debe retirar la cáscara gris que los protege y la resina que contienen en su interior, llamada urushiol, que a nivel tópico, irrita la piel, pero si la ingerimos resultaría tóxica y hasta puede causar la muerte por envenenamiento (a altas dosis). Una vez tostadas y retiradas ambas partes (cáscara y resina), se pueden consumir los anacardos como un fruto seco más, sin suponer ningún problema para la salud.
La semilla, el anacardo
La semilla, es decir, los anacardos, tienen forma de riñón, de judías o de frijoles. Se dividen o se pueden separar en dos mitades iguales y miden unos 2 o 3cm de largo. |

Dibujo de hojas y fruto del anacardo. Obsérvese el detalle de la semilla en la parte inferior
|