Las serpientes con dietas más restrictivas, basadas en peces (serpientes piscívoras), como las serpientes jarretera (Thamnophis sp.) les daremos peces de criadero, tanto frescos como congelados, como por ejemplo, truchas, arenques, caballa, pescadilla o bacalao (fresco) y también lombrices. Estas serpientes, en estado salvaje, también comen anfibios, como ranas, sapos y salamandras, además de invertebrados, principalmente lombrices y, ocasionalmente, algún vertebrado: roedores, pajarillos o lagartos; por lo que, de vez en cuando, a nuestra serpiente jarretera le podemos dar algún ratón que aceptará de buen grado.
Las serpientes acuáticas que no se alimentan de peces, como la Heteodon nasicus o culebra nariz de cerdo, tienen una dieta muy variada basada en sapos y ranas, pero también comen vertebrados terrestres, como lagartos, serpientes, pajarillos y sus huevos, así como roedores. Sin embargo, no tiene porque suponernos un problema este detalle, ya que podemos acostumbrar nuestra serpiente Heterodon a que coma presas más asequibles para nosotros, como los ratones. Se los podemos suministrar tanto recién muertos como descongelados y estas serpientes aceptan bien tanto ratones recién nacidos como ejemplares adultos.
Existen serpientes con dietas más especializadas, que dificultan su mantenimiento en cautividad, basadas en huevos, como la serpiente comedora de huevos africana (Dasypeltis scabra); insectos, como la serpiente verde áspera (Opheodrys aestivus) o bien en otras serpientes, como la cobra real (Ophiophagus hannah) o las serpientes reales (Lampropeltis sp.).
Aunque las serpientes de forma natural se alimentan exclusivamente de animales vivos, en cautividad se pueden acostumbrar a comer presas muertas, tanto frescas como descongeladas, por lo que este inconveniente inicial es fácilmente solventable con un poco de paciencia. |
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Foto de culebra nariz de cerdo (Heteredon nasicus) |