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Cría de colémbolos

Cultivo de colémbolos

¿Qué son los colémbolos?

Los colémbolos son diminutos invertebrados emparentados con los insectos, pero pertenecientes a un grupo independendiente (los entognatos).

Los colémbolos son invertebrados saprófagos, porque se alimentan de materia orgánica en descomposición, principalmente de origen vegetal, pero hay mayor variedad de dietas entre estos animales y también pueden comer productos de origen vegetal frescos, alimentarse de productos de origen animal en descomposición, de hongos, ser depredadores... en función de la especie a la que pertenezcan.

Se trata de habitantes del suelo y uno de los principales componentes de la fauna edáfica o fauna del suelo.

* Ver más sobre: Características de los colémbolos

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Foto de colémbolo de la especie Cyphoderus giganteus

Este colémbolo de grandes dimensiones, nativo de Latinoamérica, se reproduce de forma ovípara

Utilidad de los colémbolos

Los colémbolos se utilizan como alimento vivo, ya que son buenos desde el punto de vista nutritivo, para dar de comer a animales insectívoros de menor tamaño, como pequeños anfibios, como las ranas dendrobates, las mantis y otros invertebrados carnívoros y los reptiles insectívoros de pequeña talla.

Estos invertebrados pueden ser introducidos en el mismo sustrato del terrario y cumplirán la función natural de recicladores de la materia orgánica, lo que será también muy favorable para las plantas naturales de nuestro terrario.

Los colémbolos tienen la ventaja que, una vez introducidos en el terrario, no se necesitará volver a liberar nuevos ejemplares, porque tienen la capacidad de multiplicarse y con gran rapidez. Pero para ello se deben respetar sus necesidades vitales.

Especies de colémbolos que podemos criar como alimento vivo

Existen distintas especies de colémbolos que pueden ser usadas para la cría, como el colémbolo rosa tropical, Vertagopus arboreus, que suele ser un artículo muy frecuente como alimento vivo. Sin

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Foto de colémbolo de la especie Achorutes similis.

Esta especie de colémbolo se parece físicamente Vertagopus arboreus, una especie muy utilizada como alimento vivo

embargo, son recomendables también algunas especies de climas templados como Folsomia candida o Tomocerus vulgaris.

La primera especie se reproduce con gran facilidad, por lo que se viene criando al laboratorio desde hace tiempo. Naturalmente, es más fácil de criar que Tomocerus vulgaris.

El segundo colémbolo es de mayor tamaño que Folsomia candida, lo que permitirá alimentar a animales un poco más grandes y es más rápido lo que es una ventaja porque es un mayor estímulo para nuestras mascotas, pero es a su vez un inconveniente para los carnívoros más lentos.

Esta clase de animales se reproducen con mayor rapidez en cultivos que no se encuentran con calefacción que los colémbolos de zonas tropicales. (Esto es válido para países de zonas templadas como España).

A la hora de adquirir los colémbolos es importante que nos aseguremos que sean procedentes de medios estériles, para evitar que sean portadores de microorganismos patógenos que puedan haber adquirido si eran criados en conjunto con el terrario, especialmente si se criaban en terrarios con muchos animales de distinta procedencia y no se respetaban todas las medidas higiénicas.

Alimentación de los colémbolos

Si tenemos los colémbolos en un recipiente de cultivo a parte, es más fácil de alimentarlos y se evitará que aparezcan alguna infestación de ácaros. Les daremos de comer dos veces a la semana a los colémbolos, con una mezcla de verduras y hortalizas, que previamente picaremos bien y la introduciremos sobre el sustrato.

Un exceso de comida, puede representar que las levaduras naturales presentes en el sustrato de cultivo de los colémbolos se desarrollen en exceso. En este caso, tan solo hace falta esperar unos días a que los invertebrados se coman el exceso de levaduras, sin que les pongamos más comida. Las mismas levaduras ya les servirá de alimento a nuestro cultivo de colémbolos.

* Ver más sobre: Alimentación de los colémbolos

Cómo evitar la proliferación de ácaros en los cultivos de colémbolos

Un truco para evitar la proliferación de ácaros en el recipiente de cría o en el terrario, si hemos liberado los colémbolos en el mismo, es utilizar carbón como sustrato para la cría de colémbolos.

A la base de carbón, le podemos añadir un poco de levadura natural, para proporcionarles a los colémbolos materia orgánica, aunque si tenemos plantas naturales en el terrario, ellas mismas serán una fuente de alimento con el paso del tiempo, a medida que renuevan sus hojas, raíces, etc.

Cómo retirar los colémbolos de los recipientes de cría

Si tenemos Folsomia candida, una opción sencilla para hacernos con los colémbolos que contiene es la de introducir agua en el recipiente hasta producir la inundación de toda la colonia y retirar a los colémbolos que flotan en la superficie cuando se decanta el recipiente y se eliminan junto con el agua.

Los colémbolos de la especie Tomocerus vulgaris no flotan tan bien como los anteriores, por lo que la opción de inundarles el recipiente de cultivo no es muy adecuada. En este caso, bastará con coger un trozo grande de carbón, corteza u otro elemento del recipiente de cría y agitarlo allí donde queramos introducir a los colémbolos, sea en el terrario para servir de alimento o para inocularlos en el sustrato del terrario o cuando queramos introducir nuestro cultivo en otro recipiente de cría.

Para utilizar a los colémbolos como alimento vivo o para sembrar el sustrato del terrario con colémbolos también se puede seguir otra forma mucho más sencilla, en la que solamente hace falta añadir la cantidad de cultivo necesaria en el terrario.

Cría de colémbolos fuera de terrario

Para la cría de colémbolos basta con utilizar cajas de plástico con una capa de sustrato de unos 4 ó 5 cm de profundidad, a base de turba y corteza de pino, que previamente esterilizaremos unos minutos al microondas para evitar infestaciones foráneas, de ácaros y de otros microorganimos. El sustrato siempre debe estar ligeramente húmedo, para favorecer la proliferación de los colémbolos y de levaduras que serán el alimento de los primeros.

Dicho sustrato será removido una vez a la semana para que se pueda airear mejor agitando suavemente el recipiente de cría con movimientos uniformes. Con esta operación, los colémbolos podrán ocupar todo el sustrato de cría con mayor facilidad, lo que permitirá que estos animalillos puedan criar y proliferar a mayor velocidad.

Sería conveniente disponer de varias cajas de cría a fin de disponer siempre de estos animales, que servirán de alimento vivo para nuestras mascotas. Mientras unas cajas serán utilizadas para ello, tiempo tras el cual deberemos esperar para que se recupere el cultivo utilizado, al añadir nuevos colémbolos de otro cultivo, otras cajas estarán apunto para ser utilizadas.

Los colémbolos de climas templados, es decir, Folsomia candida, Tomocerus vulgaris u otras especies relacionadas, deben criarse a temperaturas de entre 18'5 y 27ºC. Este es el rango de temperatura para ellos, porque temperaturas por abajo o por arriba son toleradas, pero repercuten negativamente en su supervivencia y reproducción.

Cómo introducir los colémbolos en el terrario

Sería conveniente introducir a los colémbolos en el terrario unas cuantas semanas antes de que pongamos a nuestras mascotas. De este modo daremos a los animalillos la posibilidad de acomodarse y podrán resistir mejor el ataque de los inquilinos en el terrario, ya que conseguirán reproducirse a un ritmo mayor al de las pérdidas sufridas.

Lo más conveniente para sembrar los colémbolos en el sustrato de nuestro terrario es añadir el cultivo de colémbolos al sustrato antes de poner las plantas, el musgo y otra decoración. En los retoques finales jamás deberemos comprimir el sustrato para evitar dañar a los colémbolos vivos.

Más información sobre los animales de cría en el listado superior.

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