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CURIOSIDADES SOBRE EL GATO MONTÉS
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Curiosidades sobre el gato montés
Gato montés ibérico El gato montés ibérico es de mayor tamaño que el europeo, de pelaje más contrastrado y con una dentición más robusta. Sin embargo, muchos naturalistas y científicos dudan de la existencia de esta raza. Alimentación del gato montés El gato montés y, en general, todos los felinos tienen un intestino corto debido a que tienen un régimen alimenticio carnívoro. El intestino del gato montés europeo es considerablemente más corto que el del gato doméstico, lo que demuestra que tan solo consume presas y no prueba los alimentos de origen vegetal. El roble, con su espeso follaje, es un lugar ideal de observación para el gato montés que pasa en él largas horas al acecho de sus presas. El gato montés tiene unas garras retráctiles y no tocan al suelo cuando el animal camina para evitar hacer ruido que delataría su presencia a las presas del gato montés. Los bigotes del gato, llamados vibrisas, le sirven al animal para orientar el mordisco. Costumbres del gato montés
En la época de celo, el gato montés comparte durante algún tiempo un lecho diurno con otros congéneres. Cuando un gato montés se siente amenazado, es capaz de dar un salo entre dos árboles mediante la distensión de sus músculos.
El gato montés es un animal muy difícil de observar directamente por su gran discreción y timidez. Los ejemplares de esta especie son seguidos para su estudio por sistemas de radio.
El gato montés y el ser humano El gato montés era un animal sagrado para los egipcios. Se cree que fueron estos los que se encargaron de su domesticación. Los gatos en los tiempos de los egipcios vivían en los templos. Muchos gatos murieron sacrificados y momificados.
La persistencia y espesor del manto de nieve limitan la distribución del gato montés y, por lo tanto, los lugares donde pueda vivir potencialmente. La nieve juega un factor en contra de la supervivencia del gato montés. Los roedores que se esconden bajo la capa de nieve son poco accesibles para el gato montés. Además, este felino se desplaza con dificultad en zonas con mucha nieve debido a la presión ejercida por sus pequeños pies redondos.
Reproducción del gato montés Los gatitos al nacer tienen una especial necesidad de calor materno, que les obliga a permanecer apelotonados en el lecho durante las primeras semanas mientras su madre sale a cazar.
¿Cómo era el antepasado del actual gato montés? El gato montés primitivo se debía de parecer a un puma. La raza a la que pertenece el gato montés se cree que se separó de aquella que dio origen a panteras, linces y pumas hace entre 4 y 6 millones de años. Se ha podido saber gracias a las técnicas moleculares a las que recurren actualmente los paleontólogos. Los fósiles encontrados indican que el gato montés apareció primero en Europa. Hace 20.000 años se produjo una separación entre los gatos monteses de Europa y los de África.
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