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LA JERARQUÍA DEL PERRO

Solucionar perro dominante

Cómo funciona la jerarquía en los perros

La estructura social del perro se basa en la jerarquía, heredada de sus parientes salvajes los lobos. Como los lobos, los perros viven en grupos llamados manadas en los cuales el líder de mayor rango jerárquico, llamado macho alfa, domina a todos los individuos de la manada. A partir de ahí, se desarrolla toda la escala jerárquica, en la que cada perro tiene un rango menor que el anterior y domina a los que tiene inmediatamente debajo. No puede haber dos individuos con el mismo rango. Esta jerarquía no es rígida, sino que los miembros de la familia pueden ascender o descender de rango según las circunstancias.

Un perro de rango jerárquico elevado tienen mayor prioridad a la hora de comer, aparearse, elegir el lugar para dormir y cualquier otra actividad. Los perros de rango jerárquico bajo tienen menos privilegios que los más dominantes.

Los cachorros no tienen una posición jerárquica hasta pasada la etapa de jerarquización. La etapa de jerarquización se establece desde las 12 semanas hasta los 7 meses de vida.

Nuestro perro es un animal social que vive en manada formada por la familia humana que lo acoge. Ello supone que sea un animal leal e interesado con las personas.

El perro se concentra en la posición que ocupa dentro de la manada (familia) en términos jerárquicos y no democráticos, lo que explica que la democracia sea un modelo inútil cuando se trate de civilizar a un perro rebelde.

Entre los canes, es importante que haya un líder que dirija a la manada, por lo que nos debemos asegurar que seamos nosotros quien mandemos a nuestro perro y no al inrevés.

El funcionamiento de la jerarquía de la manada es parecido al funcionamiento de un equipo de fútbol. A la cabeza está el capitán y por debajo de él hay una serie de jugadores bien organizados bajo criterios de antigüedad, fuerza y potencial. El objetivo del capitán es el de organizar la actividad de cada jugador. A cambio, los jugadores intentan llevarse bien con el capitán y entre sí e intentan trabajar juntos para alcanzar una meta colectiva.

* Información relacionada: Manada de perros

Cómo solucionar los problemas de jerarquía

Puede que nuestro cachorro tenga una personalidad dominante con tendencia al liderazgo. Lo podemos saber porque se muestra firme desde un principio ante nosotros. Especialmente, este tipo de cachorros necesitan que les demuestren de forma firme que somos nosotros quien mandamos. Pero es importante tener en cuenta que un perro no es dominante en sí mismo sino que lo es en relación a los otros miembros de su manada

A partir de la octava semana de vida ya podemos saber si un cachorro tiene naturaleza de líder. Un perro dominante no comparte los juguetes, protege el plato de la comida, cuando se aproxima a otros perros continuamente trata de montarse encima de ellos, es enérgico a la hora de jugar, etc.

Los perros definen su papel en relación a comportamientos sociales y espaciales. Si esquivamos a nuestro perro cuando está tumbado en el suelo le estamos diciendo que respetamos su autoridad, por lo que tenemos que dejar de actuar de este modo.

Comprender como funciona la jerarquía canina nos ayudará a entender mejor a nuestro perro y a prevenir posibles problemas de comportamiento como la agresividad por dominancia.

Que un perro sea más o menos dominante depende en parte de la genética del animal y de su educación. La etapa de imprinting (etapa de la vida del animal que más repercute en la formación de su carácter), especialmente entre la tercera y la octava semana de vida, influye mucho en como será el perro adulto.

Los problemas de jerarquía se dan con mayor frecuencia entre perros de tipo lupoide (especies más lobunas).

Las peleas se pueden dar cuando hay presente una hembra en celo. La rivalidad sexual empuja a dos machos a entablar una pelea.

Una pelea puede desencadenarse también por celos. Los celos son el resultado del miedo que siente el animal a perder su rango jerárquico dentro de la manada. Las consecuencias de una pelea pueden ser dramáticas, por lo que no le debemos dar un motivo a nuestro perro para pensar que su posición social está en peligro.

Las peleas debidas a la jerarquía son bastante habituales entre perros domésticos sobre todo cuando están acostumbrados a dominar a otros perros o a las personas.

El perro está programado para aceptar a las personas como si fuesen otros perros. Podemos causarle problemas de comportamiento cuando nos mostramos débiles e inseguros ya que puede creer que somos un mal líder. Si nuestro perro no se porta bien con nosotros no significa que sea rencoroso sino simplemente que no sabemos comportarnos bien con él.

El perro puede pedir nuestra atención mirándonos. Si le ignoramos, puede verse forzado a realizar comportamientos extraños con el objetivo de captar nuestra atención. Puede ser útil enseñar a nuestro una serie de órdenes cada vez que nos mire: buscar un hueso o la pelota o decirle que se siente, por ejemplo.

* Información relacionada:
El Perro

Más información sobre el perro en el listado superior.

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