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DIAGNÓSTICO FRENTE A PARÁSITOS INTESTINALES EN REPTILES

Cómo saber si un reptil tiene parásitos

Cómo se diagnostica una enfermedad parasitaria

Para el diagnóstico de una enfermedad parasitaria se puede hacer uso de la radiología (radiografía), de la hematología y bioquímica (análisis de la sangre), del análisis coprológico (análisis de las heces), de la histopatología (estudio del tejido a través de microscopio) y endoscopia (introducción de una cámara en un tubo para la visualización del tubo digestivo).

- Radiología: Con la radiología, se permite determinar si hay retención de heces (fecalomas) o cuerpos extraños en el tubo digestivo. Esta técnica permite descartar enfermedades similares como fecalomas y cuerpos extraños. Tiene el inconveniente que ni los parásitos ni sus lesiones se pueden apreciar en una radiografía.

- Análisis coprológico: El análisis de las heces o análisis coprológico, es indispensable para diagnosticar de forma precisa una enfermedad parasitaria. Es recomendable realizar 3 análisis coprológicos en 2 semanas, ya que un único resultado negativo del análisis coprológico no garantiza que el animal esté libre de parásitos.

Tipos de análisis coprológicos

Se suelen realizar 3 tipos de análisis coprológicos:

- Observación directa: Se mezcla una porción de heces con suero fisiológico y se coloca bajo un cubreobjetos para observar la muestra a través del microscopio. El examen directo permite ver las formas vivas de los parásitos y evita ola deformación del cuerpo del parásito que se da con los otros métodos. El inconveniente que tiene este sistema es que no se concentran los parásitos y se pueden pasar, por lo tanto, por alto, llegando a lo que se conoce como falso negativo.

- Flotación: Se añaden las heces a una solución sobresaturada de sal, de sulfato de magnesio, de zinc o de azúcar. Sirve para que los huevos floten y se puedan recoger para observarlos al microscopio. Esta técnica tiene la ventaja que es rápida y permite detectar la presencia de huevos y larvas de nematodos, ooquistes de coccidios y algunos huevos de cestodos (tenias)

- Sedimentación: Se mezclan las heces con ácido acético o formol y con éter. Después de agitar la muestra intensamente y centrifugarla, los huevos sedimentan en la base de un tubo de ensayo. Se recogen del fondo y se miran al microscopio. Esta técnica es más lenta que la anterior pero permite capturar un mayor número de parásito sin casi distorsionarlos. Permite observar quistes de amebas y ciliados, helmintos, larvas de nematodos, otros quistes de protozoos, huevos de trematodos y cestodos (tenias).

- Hematología: El análisis de la sangre o hematología y bioquímica permite saber si un animal está muy parasitado, cuando aumenta el número de leucocitos eosinófilos (un tipo de glóbulos blancos o células defensivas). También puede observarse disminución del hematocrito (porcentaje del volumen total de sangre que está compuesto de glóbulos rojos) y anemia, así como disminución del azúcar en sangre (glucemia) y de las proteínas totales. El resto de valores permanece estable aunque el animal esté parasitado.

- Endoscopia: La endoscopia cloacal permite detectar la presencia de parásitos en el tercio final del digestivo.

- Histopatología: La histopatología o estudio de un tejido al microscopio se utiliza cuando se sospecha de la presencia de protozoos criptosporidios. Aparte de para este tipo de parásitos, esta técnica diagnóstica se utiliza en contadas ocasiones para el diagnóstico de una parasitosis digestiva.

* Ver más sobre: Parásitos intestinales en reptiles / Enfermedades causadas por parásitos intestinales en reptiles / Tratamiento contra parásitos intestinales en reptiles

Más información sobre los parásitos en el listado superior.

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