Prefiere terreno pobre, con poca presencia de nutrientes y con un pH entre 4 y 5. y no demasiado húmedo.
Necesita que el terreno contenga suficiente fósforo para que la semilla pueda germinar y desarrollarse en las primeras etapas. No requiere un tratamiento especial de nitrógeno por que lo obtiene por fijación mediante sus raíces, aunque en las primeras etapas, cuando las raíces no están bien formadas, podría requerir una ayuda extra de unos 25 kg por ha. En la preparación del terreno es conveniente añadir unas 20 toneladas de estiércol por ha.
Es una leguminosa con poca hoja por lo que otras hierbas pueden crecer con facilidad donde ella esté plantada. Para que la cosecha sea más productiva se deberán eliminar lo que requerirá una combinación de desherbado manual y químico.
Entre las principales plagas tenemos los nematodos lesionadores del genero Pratylenchus. Estos gusanos atacan las raíces e impiden el crecimiento de las plantas. Este tipo de plaga no solamente afecta a las leguminosas sino también a otros cereales, como el maíz o el trigo, o a hortalizas, como el tomate o la patata. La infección se manifiesta en forma de clorosis en muchas matas y en la aparición de fragmentos sin plantas de forma irregular con tendencia a formar calvos circulares o elípticos. La solución pasa por buscar semillas libres de esta plaga o por dejar descansar el terreno antes de la plantación cuando se ha analizado el suelo y se ha comprobado la presencia de los mismos. En algunas plantaciones se ha comprobado que la rotación de cultivos facilita el control de los mismos.
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