La lluvia permite tomar fotos muy expresivas. Para fotografiar la lluvia usaremos un objetivo normal y la tomaremos a una velocidad elevada ( por encima de 1/ 250) siempre que haya buena luz para hacerlo. Para captar las gotas de agua, esperaremos que llueva bastante y, colocando la velocidad rápida, nos situaremos a contraluz incluyendo el motivo deseado con el fondo impregnado por la lluvia.
Cuando la lluvia es más fina, y una velocidad de exposición rápida no permite congelarla, se debe utilizar una velocidad de exposición baja ( por debajo de 1/60), de esta manera las gotas de lluvia quedarán impresionadas como pequeñas rayas más claras que llenan oblicuamente el fondo. No hay que olvidar que una velocidad de obturación lenta obliga a utilizar el trípode o apoyar la cámara sobre un soporte.
No es necesario fotografiar la lluvia directamente, puesto que se pueden tomar fotos de objetos mojados lo cual alude al mismo tema de una manera indirecta. Unas hojas mojadas con la lluvia de otoño , unos frutos secos tomados con un teleobjetivo o macro en primer plano con unas gotas de lluvia, una araña colgada de su tela mojada , etc pueden ser un motivo excelente para destacar la lluvia en otoño.
Un detalle de unas gotas colgando de una rama a contraluz y separadas del fondo con una apertura grande
Igualmente podríamos aprovechar los charcos o las pequeñas lagunas para captar el momento en que las gotas impactan sobre la superficie del agua. En este caso es necesario utilizar una velocidad de obturación rápida y utilizar un teleobjetivo. |

Esta foto a contraluz de dos enamorados abrazándose bajo el porche, con la imagen de la calle mojada por la lluvia, fue realizada con un objetivo de 28 mm, subexponiéndola medio punto para acentuar el ambiente exterior y eliminar brillos. |
|