indice
iniciodiccionariorevista gratuitacursosforobibliografiarecomendar

 

REVISTA DE PLANTAS

 

REMEDIOS CASEROS

remedios curativos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FOTOGRAFÍA DE LLUVIA

 

Fotografía de lluvia




Como fotografiar la lluvia

La lluvia permite tomar fotos muy expresivas. Para fotografiar la lluvia usaremos un objetivo normal y la tomaremos a una velocidad elevada ( por encima de 1/ 250) siempre que haya buena luz para hacerlo. Para captar las gotas de agua, esperaremos que llueva bastante y, colocando la velocidad rápida, nos situaremos a contraluz incluyendo el motivo deseado con el fondo impregnado por la lluvia.

Cuando la lluvia es más fina, y una velocidad de exposición rápida no permite congelarla, se debe utilizar una velocidad de exposición baja ( por debajo de 1/60), de esta manera las gotas de lluvia quedarán impresionadas como pequeñas rayas más claras que llenan oblicuamente el fondo. No hay que olvidar que una velocidad de obturación lenta obliga a utilizar el trípode o apoyar la cámara sobre un soporte.

No es necesario fotografiar la lluvia directamente, puesto que se pueden tomar fotos de objetos mojados lo cual alude al mismo tema de una manera indirecta. Unas hojas mojadas con la lluvia de otoño , unos frutos secos tomados con un teleobjetivo o macro en primer plano con unas gotas de lluvia, una araña colgada de su tela mojada , etc pueden ser un motivo excelente para destacar la lluvia en otoño.

Un detalle de unas gotas colgando de una rama a contraluz y separadas del fondo con una apertura grande

Igualmente podríamos aprovechar los charcos o las pequeñas lagunas para captar el momento en que las gotas impactan sobre la superficie del agua. En este caso es necesario utilizar una velocidad de obturación rápida y utilizar un teleobjetivo.

Esta foto a contraluz de dos enamorados abrazándose bajo el porche, con la imagen de la calle mojada por la lluvia, fue realizada con un objetivo de 28 mm, subexponiéndola medio punto para acentuar el ambiente exterior y eliminar brillos.

 

Foto de lluvia en Venecia. El detalle del paraguas proporciona el sentido de la fotografía y constituye una nota de color dentro de los tonos mas grises de todo el conjunto. La foto fue tomada con un 50 mm a 1/40 de exposición, por lo que existe un cierto desenfoque, ya que no se utilizó trípode. La velocidad de apertura permitió captar las gotas de lluvia sobre los fondos más oscuros y su contacto con el agua del canal. Los detalles del rostro de la persona sin paraguas subiendo el puente resultan muy expresivos. Véase ampliación para apercibirse de estos detalles.

 

 

 

La ciudad bajo la lluvia

No solamente se puede captar el ambiente lluvioso en el campo. La ciudad ofrece planos excelentes con la lluvia de fondo para conseguir una fotografía muy expresiva. Por ejemplo, los reflejos de una silueta a contraluz sobre un fondo mojado, las luces de los coches en un día gris lluvioso reflejados sobre el pavimento o un detalle de una rueda salpicando agua de la calzada.

No menos expresivos resultan los rasgos faciales de las personas que caminan sobre la calle un día de lluvia. Sitúese en un lugar resguardado con vistas a una zona de paso y, utilizando un teleobjetivo, capte algunos retratos de los transeúntes, fije la zona de enfoque en su cara y obtendrá fotos muy dramáticas.

La lluvia tiende a intensificar la luz ambiental por lo que, si las fotos se toman automáticamente, suelen salir sobreexpuestas. Para evitar esto es conveniente sobreexponer desde medio a un punto. Se pueden ir haciendo pruebas a ver cual da un resultado mejor. La lluvia puede producir tonalidades azules a la fotografía, produciendo la sensación de demasiada frialdad. Para compensar este problema se puede utilizar un filtro amarillo que devuelve calidez a la imagen. En este caso no conviene sobreexponer la toma. En todo caso aumentarla hasta medio punto como máximo.

Precauciones con las fotos de lluvia

La lluvia puede favorecer tomas muy creativas pero puede terminar por causar problemas al equipo y a nuestra salud. La mejor solución es protegernos buscando un abrigo desde donde sea posible realizar las fotos sin mojarnos. Otra posibilidad es montar la cámara sobre un trípode y cubrirnos con un paraguas.

Con respecto al equipo, muchas cámaras y objetivos actuales profesionales están protegidos contra el agua y el polvo, por lo que pueden soportar hasta que les caiga la lluvia encima. Si somos tan afortunados de disponer de uno de estos caros equipos no tenemos porque preocuparnos. Las cámaras y los objetivos " menos profesionales" no deben exponerse al agua directa puesto que esta puede penetrar en su interior estropeando los delicados circuitos electrónicos. Los objetivos que no disponen de la garantía " a prueba de agua" tampoco deben colocarse bajo la lluvia.

Las salpicaduras son inevitables cuando hacemos fotografía de lluvia, excepto cuando la hacemos de un lugar cubierto. Por ello es necesario disponer de una bayeta o trapo seco para secarlas de tanto en tanto. Igualmente es normal que se produzcan salpicaduras sobre el cristal del objetivo o que este se empañe por la condensación de la humedad exterior. Tenemos que secar el objetivo con una toallita de microfibra seca y limpiarlo con líquido de objetivos.

Resulta conveniente colocar el parasol sobre el objetivo en los días de lluvia. Aunque no haga sol, el parasol protege la lente de las salpicaduras y no nos obliga a estar continuamente secándola.

Más información sobre temas fotográficos en el listado superior.


www.botanical-online.com



El mundo de las Plantas

©1999-2014 Botanical-online SL.Todos los derechos reservados. Política de uso

Diseño:

dibujosparapintar.com