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Técnicas de supervivencia en el frío

Cómo evitar congelarse por el frío

CÓMO PREVENIR O PROTEGERSE DE LAS CONGELACIONES



Nieve y viento
Nevada con viento en la ciudad. Se debe evitar permanecer en la calle durante mucho rato para evitar posibles congelaciones

Utilizar la ropa adecuada

Para evitar que las partes más expuestas al frío se congelen se deberían tener en cuenta los siguientes consejos:

La ropa constituye la protección esencial del organismo frente al frío. Debemos abrigarnos adecuadamente para impedir que el calor corporal sea absorbido por una atmósfera más fría.

La mejor manera es utilizar ropa interior de algodón y ropa de lana por encima de esta.

Un buen abrigo o anorak encima de un buen jersey de lana se hace necesario cuando el frío es elevado.

Las manos y los pies son muy susceptibles al enfriamiento. Protegeremos las manos con unos guantes de piel, mejor si utilizamos manoplas, en las que todos los dedos a excepción del pulgar quedan sueltos.

Protegeremos los pies con calcetines gruesos de lana y botas de piel. De igual manera hay que proteger las mejillas y las orejas, dos zonas en las que pueden producirse heladas fácilmente.

Una buena bufanda, un pasamontañas o un gorro ayudarán a proteger estas partes más sensibles.

No se recomienda utilizar ropa muy ajustada

Es muy importante que la sangre circule bien por el organismo. Las ropas muy ajustadas pueden dificultar la circulación. Lo mejor es utilizar ropas holgadas y cómodas en diferentes capas que puedan añadirse o quitarse según sintamos frío o calor. Es mejor llevar diversas capas que una sola capa muy gruesa porque entre las diferentes capas se almacena aire caliente que sirve de aislante térmico.

Conviene no llevar cinturones muy ajustados o incluso prescindir de los mismos y sustituirlos por tirantes. Una manera de favorecer la circulación en las manos es quitarse los anillos o el reloj, especialmente si aprietan mucho.

Evitar mojarse o humedecerse

La piel en contacto con la ropa o zapatos mojados se congela con facilidad. Hay que evitar mojarse o salir al aire libre con ropas o zapatos mojados cuando hace mucho frío. Igualmente no debe exponerse la cabeza con el pelo mojado.

Salir al exterior con el pelo mojado puede facilitar que las orejas, la nariz o las mejillas se congelen. Por otra parte la pérdida de calor corporal general es muy grande cuando tenemos la cabeza mojada. Hay que secarse bien el pelo antes de exponernos a temperaturas bajas.

Igualmente se debe tener en cuenta que el sudor acumulado en el cuerpo puede convertirse en una trampa para el propio organismo. Se debe evitar sudar cuando en el exterior hace mucho frío para que este sudor posteriormente facilite la pérdida de calor. Si notamos que tenemos demasiado calor abriremos un poco nuestra ropa para que desaparezca el sudor antes que este moje las prendas interiores.

Resguardarse del viento

El viento aumenta el impacto del frío sobre el organismo al ser capaz de eliminar fácilmente el calor corporal. Deberemos ser sumamente prudentes en los días que hace viento combinado con temperaturas muy bajas. Si estamos en el aire libre deberemos buscar algún lugar protegido del viento para evitar la congelación.

Evitar el alcohol y el tabaco

El alcohol y el tabaco disminuyen la circulación periférica por lo que hacen más fácil que nuestros miembros se congelen. Contrariamente a lo que se piensa, beber unas copas no ayudará a darnos más calor sino que facilitará que podamos congelarnos con mayor facilidad.

Ingerir comidas calientes

Las comidas o bebidas calientes proporcionan calor al organismo. Comer una buena sopa caliente o beber un vaso de leche bien caliente ayudará a prevenir las congelaciones.

Ver los síntomas de congelación en otra persona

La mayoría de las personas no son conscientes de que se están congelando. Si estamos con otra persona, podremos observar los cambios que se producen en la otra persona y esto nos ayudara a prevenir daños mutuos.

Entre los signos más evidentes que la persona comienza a estar afectada por el frío es que sus mejillas o la nariz adquieren un tono rosado. Estos son los primeros signos que nos indican que debemos protegernos del frío para evitar la congelación.

Síntomas mas evidentes son la decoloración en la piel de los labios, las mejillas, las orejas, la nariz o las mejillas. Síntomas más graves que indican un posible congelación son la presencia de una piel dura, sin elasticidad y de color muy blanco.

COMO EVITAR CONGELARSE EN EL CAMPO

Además de los consejos anteriores, se deben tener en cuenta una serie de recursos que pueden salvarnos de la congelación cuando nos perdemos en el campo o en la montaña.

Protegerse en un lugar cerrado o protegido de los vientos

Si nos perdemos en el campo, intentaremos buscar algún lugar cerrado que nos proteja de la humedad ambiental y del viento. Existe la creencia que debemos caminar constantemente para evitar la congelación. En muchos casos, las personas se congelan por el camino sin darse cuenta ya que el frío produce un adormecimiento general en el que el individuo no aprecia como se va congelando.

Cuando hayamos encontrado un lugar resguardado (una cueva, una pared, unas rocas salientes, etc) buscaremos algún material que pueda servir de aislante del suelo. Si el tiempo es frío pero seco pueden servir algunas ramas como lecho. Podemos recoger otras ramas para colocarlas encima a modo de mantas. Una vez protegidos por debajo y por encima, lo mejor es introducir las propias manos en el cuerpo, colocándolas debajo de las axilas o entre los muslos. Doblaremos el cuerpo en forma de ovillo, con la cara pegada lo máximo posible al pecho y los pies cubiertos por las propias nalgas.

Es importante tener en cuenta que los lugares más bajos del terreno son los menos adecuados porque en ellos se acumula la humedad y existe mayor probabilidad de que hayan más animales peligrosos. Es mejor buscar un lugar más elevado donde haya una mejor ventilación aunque debe estar protegido del viento.

Construir un refugio

Existe una técnica de supervivencia que, si bien no resulta ecológica, puede ayudar a salvar nuestras vidas del frío cuando nos encontramos en la montaña y no encontramos un refugio natural que nos proteja del viento y del frío. Consiste en romper un pequeño árbol de manera que la copa quede doblada formando una pequeña cabaña con respecto al tronco. Utilizaremos ramas de otros árboles para cubrir los espacios que quedan abiertos entre las ramas del árbol doblado y para confeccionar el lecho. En caso de que el suelo este nevado, retiraremos la nieve de debajo del árbol.

Un refugio más sencillo consiste en utilizar un tronco caído. Se buscan ramas de árbol y se colocan en un costado del mismo en forma de tejado. Se cubre el suelo con otras ramas para protegernos de la humedad.

En terrenos con mucha nieve puede realizarse un refugio en la nieve. Para ello se elegirá un árbol debajo del cual haya un buen manto de nieve. Se realizará un circulo debajo de la nieve y alrededor del tronco. Se quitará la nieve de dentro del circulo con la ayuda de alguna piedra o rama. Se aprisionaran los laterales para impedir que la nieve caiga dentro del círculo. Posteriormente se colocara una rama de otro árbol que sirva de tapadera y se forrara el centro del circulo con ramas o hierba seca.

Vista de Cabo Norte en Noruega
El frío es un elemento constante en latitudes situadas al norte de los continentes. (Foto del Cabo Norte en Noruega durante el mes de Julio) Se puede apreciar las bajas temperaturas del lugar por el tipo de ropa que llevan las personas. La sensación de frío se ve acrecentada por el fuerte viento que suele soplar en este lugar, tal como se aprecia en el pelo de la señora. En estas latitudes es fácil sufrir congelaciones si no se protege el cuerpo adecuadamente.

COMO EVITAR CONGELARSE DENTRO DEL COCHE

La mayoría de la gente no es tan aventurera como para llegar a situaciones tan extremas como las anteriores. Sin embargo sí que puede resultar más fácil quedarse colgado en la carretera si se estropea el coche y no podemos regresar a casa. En este caso es mejor quedarse dentro de él e intentar buscar ayuda por teléfono para que vengan a rescatarnos si el tiempo es muy frío. Si no es posible llamar, se puede intentar salir a buscar ayuda fuera del coche. Cuando se abandona el coche se debe llevar un chaleco reflectante o ropa de color brillante o llamativo para ser vistos con mayor facilidad.

¿Es adecuado dormir en el coche con la calefacción puesta?

Si disponemos de combustible, dejaremos el motor en marcha con la calefacción puesta durante un rato, pero no demasiado tiempo por peligro de asfixia. Por lo tanto no es adecuado dormir en el coche con la calefacción puesta, ya que es muy peligroso por peligro de asfixia.

Dentro del coche es conveniente llevar siempre una manta. La manta nos ayudará a conservar el calor. También es conveniente llevar una caja hermética y protegida de la humedad con cerillas en la que se incluya un trocito de piedra de pedernal. Quizás nunca necesitemos hacer uso de las mismas, pero con las cerillas se puede encender un fuego en algún lugar resguardado que nos puede proteger del frío. Si hace mucho frío protegeremos las ventanas con las fundas de los asientos, papel de periódico, moquetas o lo que tengamos a mano.

En caso de no disponer de cerillas tenemos la oportunidad de realizar fuego uilizando un paño con muy poca gasolina y la batería del coche. Para ello, mojaremos una gasa con gasolina y provocaremos chispas juntando los dos terminales de la batería. Al tratarse de una práctica muy peligrosa, no se recomienda realizarla salvo en situaciones muy extremas.

Más información sobre el tratamiento natural de las congelaciones en.

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