| Curiosidades:
¿Cómo es?
El pececillo de plata se llama de este modo por su aspecto brillante y plateado,
su forma característica y la capacidad que tiene de realizar saltos cuando
se le molesta, habilidad que viene dada por su ágil cuerpo. El
nombre de la especie en el lenguaje científico (saccharina) le viene
dado porque a este insecto le gustan los alimentos
dulces como el mismo azúcar o los cereales. Este insecto tiene
un cuerpo aplanado y alargado, que se estrecha a nivel del abdomen, pero que es
más ancho por el tórax. Presenta dos ojos compuestos de reducido
tamaño, dos largas antenas filiformes (casi tan largas como la longitud
total del animal), tres largos apéndices filiformes abdominales y no posee
alas. El lepisma es de color gris plateado con un brillo metálico
como consecuencia de las escamas que le recubren el cuerpo. La gran fragilidad
de las escamas se puede hacer notar cuando intentamos capturar a este insecto.
Quien siendo niño ha intentado coger a uno de estos curiosos bichitos seguro
que se acordará de que al liberar al pobre animal cambiaba mágicamente
de color (si es que tenia la suerte de seguir con vida.). La razón a este
extraño suceso reside en que el tal desafortunado individuo pierde las
escamas con facilidad en ser manipulado. (En cualquier caso esta operación
la deberíamos realizar con sumo cuidado, puesto que tiene un cuerpo muy
sensible a la presión.) La coloración característica
del pececillo de plata la adquiere a partir de la 3ª muda, momento en el
que se desarrollan las escamas. Las escamas cumplen además una función.
Su vestido de escamas le puede permitir repeler el ataque de una tijereta o insecto
similar o le puede sirven para evadirse de la trampa de una araña, su telaraña,
por ejemplo. No obstante, no siempre le funciona y a menudo el pececillo de plata
es presa de estos animales.
¿Qué come?
El lepisma se nutre de diversos materiales de origen vegetal con un alto
contenido en glúcidos del tipo polisacáridos como el almidón.
Así consume el almidón de los productos textiles depositados durante
la operación de apresto, de la cola de encuadernar los libros o de la harina.
Pero también ataca el papel, fotografías, algodón, moho,
lino, seda, detritus orgánico e insectos muertos, aunque prefiere materias
vegetales. Sin embargo, tampoco debemos pensar que la presencia de uno de
estos insectos en nuestra biblioteca supone decir adiós a nuestros libros.
Como tiene un aparato bucal poco desarrollado, los daños causados sobre
cualquiera de los materiales mencionados, como papel, fotografías o algodón
tardan en ser importantes. Puede resistir periodos de inanición de
varios meses y puede vivir sin beber varias semanas e incluso, puede comer cuero
o el polvo de las habitaciones cuando se encuentra en situaciones de emergencia
de falta de alimentos. Puede alimentarse de materiales como el papel, el algodón
o el lino porque es capaz de digerir la celulosa gracias a la comunidad de bacterias
que tiene alojadas en su aparato digestivo. ¿Donde
vive?
El lepisma es un insecto que vive en lugares cálidos, húmedos y
oscuros, siempre con abundantes sitios para esconderse como grietas o resquicios.
Lepisma saccharina es endémico (originario) de las zonas
tropicales. En la zona mediterránea esta especie se introdujo de forma
natural, sin la acción del hombre; de ahí que en esta región
se encuentre fuera de las casas como en parques forestales o solares, mientras
que en otros lugares del mundo (salvo su lugar de origen) solamente esta presente
en el interior de las viviendas humanas. No obstante, también en el mediterráneo
el lepisma es mucho más abundante dentro de los hogares.
El pececillo de plata se encuentra en la natura entre la hojarasca, debajo
de troncos y piedras, etc. Dentro de las casas, esta especie se esconde detrás
de los muebles, debajo de la nevera y también la podemos ver en nuestro
lavabo o en los sótanos. Los lepismas son más abundantes en las
casas que se encuentran en mal estado o abandonadas porque es más frecuente
que tengan alguna fuga de agua (debemos recordar que les gusta la humedad a estos
insectos). También se encuentran en buhardillas o almacenes.
El lepisma es un animal nocturno. De día permanece oculto, ya que huye
de la luz del sol. Cuando llega la noche sale de su refugio (cualquier hendidura),
siempre que no se encuentre ningún ser humano cerca o que la habitación
no esté iluminada. Es una especie cosmopolita, que se ha extendido
fuera de su lugar de origen gracias a las moradas del hombre, que le han permitido
tener las adecuadas condiciones de calor y humedad imprescindibles para su desarrollo.
Las condiciones ambientales son tan importantes en Lepisma saccharina hasta
el punto de que esta especie no se puede reproducir en ambientes secos y fríos.
Reproducción:
El macho de Lepisma saccharina deposita el espermatóforo (envoltura
que contiene los espermatozoides), normalmente en una superficie vertical, y lo
sujeta mediante un hilo de seda. La hembra, mediante un sistema bioquímico
de detección, lo localiza y se lo lleva con la ayuda de los cercos hasta
la obertura genital. Previamente el macho realiza una danza de cortejo delante
de la hembra. Pero este sistema de reproducción indirecto, en el que
no hay cópula, no es exclusivo ni mucho menos de esta especie. Se da en
otros muchos invertebrados, como los escorpiones, e incluso en algunos vertebrados,
como los tritones. Al ser animales nocturnos y huidizos, sus costumbres reproductivas
no se conocían hasta hace poco. La puesta, que se efectúa
en cualquier estación del año, es decir, durante dura todo el año,
consta de unos 100 huevos de media. Pero, los números varían, ya
que, en situaciones adversas únicamente pone pocas decenas de huevos, mientras
que en condiciones muy favorables la puesta consta de varios centenares..
La hembra deposita los huevos en fisuras o en cualquier orificio, entre los libros,
en los estantes de los armarios, etc. Pone los huevos a intervalos y en paquetes
de 2 a 3 o individualmente. La puesta transcurre durante semanas. La puesta
es fácil que nos pase desapercibida porque en poco tiempo los huevos pasan
de ser blancos a tener un color oscuro, terruno. Las condiciones ambientales
óptimas de temperatura y humedad para el desarrollo de esta especie son
de unos 25ºC y una humedad relativa mínima del 50%. En cualquier caso
la temperatura nunca debe superar los 37ºC; pocas décimas por encima
ya suponen la muerte de las crías. La incubación puede
durar 1 o 2 semanas, pero normalmente se alarga un poco más, hasta las
6 semanas e incluso más tiempo. Por ejemplo, en países fríos,
como el Canadá, puede llegar a durar la incubación hasta medio año.
Esto se debe a que la temperatura influye enormemente en el desarrollo de los
individuos. No obstante, la media en el tiempo de incubación se sitúa
entorno a los 40 días. El ciclo del pececillo de plata tiene una
duración total de 4 meses, pero puede llegar a durar más de 3 años.
A unos 25ºC el ciclo dura 1 año. El insecto cuando está
en la etapa larvaria sufre 8 mudas. Aunque cuando es adulto no está a salvo
de pasar por mudas, algo que no sucede en los insectos más evolucionados.
En condiciones desfavorables las larvas pueden mudar hasta 4 veces en un año.
Lepisma saccharina no experimenta metamorfosis por lo que las
larvas, también llamadas ninfas, son muy parecidas a los adultos. Solamente
se diferencian por su menor tamaño y su coloración blanquecina.
El lepisma, normalmente, alcanza la madurez sexual a los 4 meses.
Clasificación Lepisma
saccharina se encuentra dentro del orden de los Thysanura. Un grupo taxónomico
de insectos, que comprende pocas familias, sobre todo caracterizado especialmente
porque las especies que lo conforman tienen características muy primitivas.
Se podría decir que son verdaderos fósiles vivientes. ¡Estos
insectos se remontan sobre la tierra incluso antes que las cucarachas! Los animales
que pertenecen al orden de los Thysanura se encuentran dentro de¡ grupo
de los apterigotos. Los apterigotos carecen de alas de forma primitiva, o lo que
es lo mismo, no tienen capacidad voladora; la capacidad de volar es adquirida
más tarde por especies más evolucionadas. Se trata de insectos ametábolos,
es decir, que su desarrollo no pasa por ningún tipo de metamorfosis.
Especies afines
El pececillo de plata está emparentado con Thermobia
domestica, o también llamado insecto del fuego, ya que ambos pertenecen
a la misma familia ( Lepismatidae). Morfológicamente, Lepisma
saccharina y Thermobia domestica son muy parecidos, pero su color es
distinto. Los insectos del fuego tiene una apariencia abigarrada y son de color
pardo. Viven en lugares más secos y calurosos que los lepismas, como por
ejemplo, hornos, cocinas y entre los tubos de la calefacción. Pero, Thermobia
domestica también es una especie cosmopolita y muy ligada al hombre.
Como todas las especies que pertenecen a la familia de los lepismátidos,
el insecto del fuego tiene ojos y escamas, que en su caso son marrones.
Relación con el hombre: Se trata de una especie
comensal del hombre. Sin embargo, en ocasiones se encuentra en hormigueros por
lo que originariamente ya estaríamos hablando de una especie comensal.
A esta teoría no confirmada la apoya el hecho de que se han encontrado
este insecto en hormigueros de países tropicales, como Costa Rica.
Cuando es descubierto al hacer sus correrías nocturnas, a base cortos
desplazamientos rápidos seguidos por momentáneas detenciones, huye
a toda velocidad a su lugar de cobijo. Del mismo modo, si retiramos el objeto
que le servía al pececillo de plata de escondite, también buscará
refugio, pero claro está, en otro lugar. Esta costumbre, junto con
que es un animal muy tímido, hace que sea difícil de encontrar.
Importancia económica:
Se trata de una especie inofensiva para el hombre, de ningún
modo es perjudicial para la salud. Sin embargo, puede causar daños en libros
y productos textiles. El deterioro a los libros puede que sea el mayor perjuicio
que cause esta especie para el hombre. Lepisma saccharina está
considerada una de las plagas más importantes en bibliotecas y archivos.
Existen distintos tipos de tratamientos a base de insecticidas para eliminarlos.
Depredadores:
Los enemigos principales del pececillo de plata son la tijereta,
el ciempiés de la especie Scutigera coleoptrata y las arañas,
como la araña de patas largas Pholcus phalangioides o Scytodes
thoracica.
Cosas
curiosas: Pese a que nos encontramos ya en el nuevo
siglo y milenio, todavía continúa habiendo personas que creen que
Lepisma saccharina se
forman por generación espontánea.
Nada de eso, aunque si no se había visto antes ningún ejemplar de
alguna especie animal previamente en su casa, cualquier persona debe tener la
total certeza de todas las especies que se encuentren dentro de las casas o en
el alimento ya se encontraban en dicho lugar pero permanecían escondidas
o bien han llegado de fuera. El propio pececillo de plata, o sus huevos,
es posible que haya entrado a nuestra casa a partir de cajas de cartón
que provenían de almacenes húmedos y sucios o lo habíamos
transportado en los libros antiguos que tiempo antes habíamos comprado.
Pero estas situaciones sólo son a modo de ejemplo ya que existen una infinidad
de materiales que tienen en su composición los glúcidos y que, por
lo tanto, pueden funcionar como vehículo de entrada de esta especie en
el hogar humano.
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