Dada la
importancia de la piel en el organismo,
es importante cuidarla adecuadamente. Se debe lavar bien para quitarle
los microorganismos que podrían afectarla, la contaminación
que podría dañarla o la suciedad que podría impedir
una correcta transpiración.
Es conveniente
restregarla suavemente para aumentar la circulación en la misma
lo que favorecerá su buen estado. Se debe mantener la hidratación
adecuada para evitar que se reseque y disminuya su flexibilidad aparezcan
algunas enfermedades o que presente un aspecto viejo, lleno de arrugas
o grietas. Al mismo tiempo se debe
evitar un exceso de grasa lo que
produciría alteraciones como el cabello
graso, o la caspa, que, ademas
de ser antiestéticos contribuyen a la caída del mismo
o calvicie. Una piel demasiado
grasa también es responsable de alteraciones como el acné.
Se deben
vigilar las enfermedades que afectan a
la piel, procurando atenderlas adecuadamente para prevenir el deterioro
de este órgano tan importante para el organismo. Evitar las causas
principales que producen estas enfermedades es una buena manera de prevenir
que la piel enferme. Entre todas ellas merece una atención especial
el exceso de sol, tan de moda en nuestros días, responsable del
envejecimiento de la piel y de la aparición más frecuente
de melanomas en la población que se expone demasiado a los rayos
ultravioleta solares.
También
es importante no exponer la piel a riesgos innecesarios que podrían
causar lesiones en la misma. Por ejemplo, muchos cortes,
quemaduras, pinchazos
o urticaria podrían evitarse
si fuésemos más prudentes. En todo caso, si se produce
alguna de estas lesiones, un tratamiento adecuado y rápido se
hace necesario para evitar su progresivo deterioro y una mala cicatrización.
No se debe
olvidar el papel que juega la belleza
de la piel no solamente para que la persona se sienta personalmente
más realizada sino como un instrumento de mayor aceptación
social. Proveer a la piel con aquellos complementos o productos naturales
más adecuados para que esta tenga una mayor vitalidad o un mejor
aspecto es también una buena manera de cuidar la piel. Dentro
de la piel, es especialmente sensible la piel de la cara, en la que
fácilmente pueden aparecer granos,
espinillas o el deterioro que
el tiempo produce en la misma con la aparición de una piel
flácida, o reseca. Otra
zona muy delicada es la zona del pecho, cuya excesiva exposición
a los rayos del sol es responsable de la aparición de manchas
o pecas que resultan muy antiestéticas.
La alimentación
juega un papel primordial en la salud de la piel. Muchos alimentos con
propiedades antioxidantes
( alimentos ricos en vitamina C,
E, betacarotenos)
, ácidos grasos omega-3 y
omega- 6 así como los alimentos
ricos en proteínas ayudan a la cicatrización de las heridas
y previenen la aparición de muchas enfermedades. Dentro de la
alimentación se tienen que vigilar las
alergias alimentarias que se reflejan en la salud de la piel, como
psoriasis, eccemas,
etc.
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