Su toxicidad viene ser similar a la Amanita phalloides ya que contiene los mismos principios.
Produce los llamados trastornos faloideos Sus principales componentes de este género se son la amaninamida, amanina, alfa- beta- y gamma- amanitina-, aloidina, falisacina, falacidina, falacina, viroidina, desoxiviroidina, etc)
Los síntomas de envenenamiento se producen al cabo de unas 8 o 10 horas después de la ingestión aunque pueden producirse al cabo de 24 horas. Entre los síntomas más característicos tenemos los siguientes: primero se producen síntomas gastrointestinales (diarrea muy severa, vómitos, mucha sed, sudor, calambres, dolor de estómago, dolor de cabeza, deshidratación, etc)
Posteriormente, después de una aparente recuperación, se producen al cabo de un par de días de haberlos ingerido una serie de síntomas que denotan los daños producidos en el hígado y los riñones: falta de micción, ictericia, hemorragias, edemas pulmonares, hipoglucemia, etc. Se pueden originar problemas de falta de conciencia y trastornos del comportamiento.
El episodio final conlleva parálisis de los miembros, convulsiones, coma y muerte.
Solamente un tratamiento médico adecuado en las primeras horas después de la ingestión puede salvar a la persona que ha ingerido este tipo de setas. El tratamiento es muy complejo y puede ser incluso necesario un trasplante de hígado.
Es una seta que crece en los troncos cortados de los pinos en otoño. Su tamaño no supera los 3 cm de diámetro y se caracteriza por un anillo que, a medida que crece, se engancha alrededor del tallo como si fuese una cinta.