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REVISTA DE PLANTAS

 

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Medicina alternativa

 

PROTEGERSE CONTRA LA TUBERCULOSIS

 




 


La alimentación y la tuberculosis pulmonar:

 

Un buen estado de salud y nutrición, mejora las expectativas de cualquier enfermo versus su recuperación y superación de la enfermedad.

 

Hidratación


Para mantener los pulmones en el mejor estado posible de salud, es indispensable mantenerlos correctamente hidratados.

Si además de la afectación a nivel pulmonar, ésta infección cursa con fiebre, aumenta todavía más la necesidad de ingerir alimentos y bebidas liquidas para evitar una más que posible deshidratación, ya que sus necesidades se verán todavía más aumentadas.


Para facilitar la ingesta de líquidos de una manera constante y que no resulte costosa, podemos administrar , además del agua, una serie de infusiones, como por ejemplo, una infusión de tomillo o una infusión de eucalipto, etc. que nos aportaran el líquido necesario, pero además, aportaran nutrientes posiblemente antioxidantes (en función del tipo de infusión) y las propiedades intrínsecas de cada planta, que resultan beneficiosas para las vías respiratorias lo que mejorará la sintomatología del paciente.


Es decir, por ejemplo, en el caso de la infusión de eucalipto, nos aportará hidratación, polifenoles (tanto ácidos fenólicos como flavonoides) con efectos antioxidantes y sus propiedades antisépticas, balsámicas, descongestionantes, estimulantes de las vías respiratorias y expectorantes.


Otras maneras de hidratarnos es comiendo alimentos con un alto contenido en agua como las frutas y las verduras, los zumos y los licuados. Entre estos, tenemos, por ejemplo, bebida de soja, leche, sopas, caldos, gelatinas, etc.




Sustancias antioxidantes para la tuberculosis


Como los pulmones son unos órganos que se ocupan de filtrar muchas partículas tóxicas que residen en el aire, debemos procurar administrarles sustancias con efectos antioxidantes, para protegerlos y evitar su envejecimiento prematuro producido por dichas toxinas.

Con lo cual, se recomienda una alimentación rica en vitaminas y minerales antioxidantes y si se considera necesario, se pueden ingerir en cantidades más altas, en forma de suplementos vitamínicos.



Aseguraremos el aporte de vitamina A, en forma de carotenos, vitamina C y vitamina E, y el aporte de minerales, especialmente de selenio y de zinc.

Otra sustancia que podemos aportar a nuestra alimentación por su efecto antioxidante, son los polifenoles, entre los cuales encontramos los flavonoides, que residen en alimentos como las verduras y las frutas frescas, algunas especies, etc.  



Tanto a la vitamina A, como a los algunos polifenoles como la quercitina, que es un tipo de flavonoide vegetal que encontramos en las cebollas, los ajos y en los puerros, también se les atribuyen propiedades antiinflamatorias.

A dichos alimentos también se les atribuyen propiedades beneficiosas contra la tos y antibacterianas, en el caso del ajo concretamente también aporta propiedades con efecto antibiótico.

Suplementar vitamina C porque los pacientes con tuberculosis tienen muchas perdidas de esta vitamina.


Una manera fácil de ingerir un alto contenido en sustancias antioxidantes, de una manera cómoda y efectiva, teniendo en cuenta la falta de apetito que suelen presentar los pacientes con tuberculosis, es mediante la realización de licuados de verduras, hortalizas y frutas.

 

¿Como solucionar la falta de apetito en los enfermos de tuberculosis?


Los paciente con tuberculosis suelen presentar falta de apetito. Habitualmente esta sintomatología provoca una disminución de la ingesta de alimentos, que, a su vez, comporta una perdida de peso considerable con la consecuente desnutrición del paciente.

Una nutrición insuficiente también provoca síntomas de cansancio y decaimiento, además de empeorar considerablemente la salud del enfermo, su posibilidad de recuperación y de superación de la enfermedad.


Por lo tanto, debemos intentar que la alimentación del paciente sea lo más variada y nutritiva posible, en un volumen más reducido.

Es decir, poca cantidad de alimento, muy fraccionado durante el día, repartido en varias tomas (entre 5 y 7 comidas diarias), pero que cada una de estas tomas tengan un alto contenido en nutrientes.



Están completamente prohibidos los periodos de ayuno para los enfermos de tuberculosis, son totalmente contraproducentes.


Más información sobre el la tuberculosis en el listado superior.

El material que aquí se trabaja tiene un carácter informativo. En caso de duda consúltese con el facultativo.
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