Aves de parques y jardines

PÁJAROS DEL JARDÍN

Aves de parques y jardines

Parques y jardines refugios de vida silvestre

Los jardines y los parques en general están habitados durante todo el año por un gran número de fauna aviar (sobre todo, aves de bosque) que varía según el tamaño del propio lugar, así como con la riqueza en especies vegetales que contienen.

Estos refugios de vida salvaje se convierten en un lugar privilegiado para las aves, el conjunto de fauna silvestre más abundante de las ciudades. No obstante, los parques y jardines no son únicamente valiosos por contener a variadas poblaciones de estos animales. También podemos ver en estos hábitats otros animales, como mariposas y otros insectos polinizadores (abejas, moscas cernidoras), caracoles y babosas, lombrices). Los mamíferos si que son menos abundantes, con excepción de las ardillas y algún que otro animal menos deseable, como las ratas y ratones.

Para que un jardín tenga vida animal, y en particular, que esté visitado por aves regularmente, es indispensable que tenga una zona importante de setos, pero sobre todo, que haya una diversidad de especies vegetales, cuanto mayor mejor.

¿Por qué eligen las aves los jardines como su hogar?

Además de árboles, césped, setos y otros elementos vivos de los jardines, los elementos no vivos que podemos encontrar en cualquier jardín, como estanques o muros rocosos, también contribuyen a aumentar la riqueza en especies animales de tipo aviar, porque proporcionan un mayor número de microhábitats diferentes adecuados para cada especie de ave en particular.

Cuanto más alejada se encuentre el parque o jardín del núcleo urbano mayor diversidad en especies animales también tendrá. Por otra parte, el clima puede ser un factor que promueva a estos animales el quedarse en un jardín o parque urbano.

En las ciudades, la temperatura de media siempre es algo superior y en algunos casos la diferencia entre dentro y fuera de la ciudad puede ser muy grande, de varios grados en las grandes urbes.
Los motivos para explicar este fenómeno se encuentran en que, por un lado, en estos ecosistemas artificiales el viento es más débil, dificultado por los grandes bloques de edificios, con lo que no existe una gran disipación del calor interno de la ciudad. El tipo de materiales con los que estáformado la ciudad, como el asfalto y cemento de las calles y el material con el que se construyen los edificios absorbe mucho calor que se va disipando durante la noche. Por otra parte, la ciudad no sólo recibe calor (del sol), también lo genera, del transporte público y privado, calefacciones, etc.

Por lo tanto, en una ciudad respecto a un medio no urbano, se produce más calor y la pérdida de este calor es menor, con lo que es normal que la temperatura en los puntos situados dentro de las ciudades, como los parques y los jardines, sea sensiblemente superior. Este hecho es aprovechado a su favor por algunas especies animales, hasta el punto que si no fuese por las ciudades difícilmente se encontrarían por todo el mundo, como son las cucarachas, que necesitan temperaturas elevadas para vivir. Pero en lo que nos refiere, algunas aves también se benefician del clima más suave de las ciudades. Especialmente, aquellas que no son nativas de una zona concreto, como es lo que sucede con las cotorras (cotorra argentina y cotorra de Kramer) en la Península Ibérica, donde, por el momento, sólo habitan en las zonas ajardinadas de las grandes ciudades, como Barcelona, Valencia o Madrid.

¿Que aves podemos encontrar en los jardines?

Las aves que viven en los jardines son, principalmente, aquellas que originalmente habitaban los bosques, como el petirrojo, el ruiseñor, el zorzal, el carbonero, el herrerillo... También se han quedado a vivir entre nosotros aves que frecuentaban los lugares más abiertos y despejados, como las palomas y las tórtolas. Pero a esta lista de animales, le debemos añadir aquellas aves acuáticas que o de ecosistemas fluviales que podemos ver, a veces, frecuentemente en alguna fuente o un gran estanque de un jardín de grandes dimensiones como, el cisne común, la garza real y, sobre todo, se le debe sumar elánade real (Anas platyrhynchos), muy abundante en lagos y estanques de casi todo el mundo.

Foto de petirrojo
(Erithacus rubecula)

El petirrojo es un ave silvestre muy habitual en los
jardines en otoño e invierno

Hay aves que viven todo el año en nuestros jardines, como el mirlo. En invierno, es la época adecuadas para ver los carboneros porque no migran a lugares más cálidos. También, en esta época podemos observar a las aves que llegan del norte de Europa en busca de un lugar más cálido, como los curiosos petirrojos o los menos conocidos lúganos.

Sin embargo, existen algunas especies concretas que sólo vienen a pasar los veranos en nuestros jardines. Algunos, incluso, sólo están de paso en momentos concretos del año, el caso más representativo es el de la codorniz (Coturnix coturnix). Se han visto en ocasiones estos animales visitar los jardines y parques urbanos durante sus migraciones en primavera. También es el caso de las especies de gran tamaño típicas de los bosques, como gavilanes (Accipiter nisus) o mochuelos (Athene noctua), que no llegan a nidificar tampoco, porque les falta la tranquilidad necesaria que se da en sus hábitats naturales originales y sólo visitan los jardines, ocasionalmente, para alimentarse.

Usos de los parques y jardines por la fauna silvestre

Foto de mirlo (Turdus merula)
posado en un árbol para el canto

Las aves utilizan del jardín los setos y arbustos para anidar, para alimentarse o para posarse a cantar. Sin embargo, las necesidades de cada animal varia según laépoca del año; no es lo mismo para ellos la estación hibernal que laépoca de cría.

Los parques y jardines atraen muchas aves, no sólo por la abundancia de comida fácil, también por la falta de depredadores que se encuentran en estos hábitats.

¿Qué aves podemos ver en los jardines?

Las especies que son más abundantes en los parques y jardines son aquellas que se muestran más adaptables a este tipo de hábitats, y en particular, al tipo de alimento que predomina: frutos, semillas, restos de comida de los humanos (como migajas de pan) o comida que proporciona el hombre intencionadamente y algunos pequeños invertebrados, como los ya mencionados, además de otros de dietas principalmente herbívoras, como pulgones u hormigas.

Los mirlos son las aves de los parques y jardines por excelencia, hasta el punto de convertir estos hábitats en los suyos y hacerse con ello sedentaria (no migran las especies que viven en los jardines). Otra especie muy típica de los parques y de los jardines es el gorrión común. Este animal no sólo lo encontramos en los jardines o los parques, de hecho, se ha hecho el dueño del medio urbano, no falta en ningún pequeño pueblo o ciudad
En invierno, es frecuente ver a unos pajarillos adornados con una gran mancha naranja rojizo en el pecho, los petirrojos, entre otras aves hibernantes. Estos tampoco son raros en ningún jardín europeo. En los parques y jardines, también podemos ver, en verano, las aves estivales, como el vencejo.

Otras especies, con dietas más especializadas, basadas exclusivamente en insectos y otros invertebrados, como el agateador común (Certhia brachydactyla), la curruca capirotada, el camachuelo o el ruiseñor bastardo, son más difíciles de ver en estos lugares.

Lista de aves de jardín

La lista de especies de aves que viven en los parques y jardines o que pueden visitarlos en algún momento del año es muy larga y varía según la zona geográfica.
Estas son las principales aves de los parques y jardines de la Península ibérica:

Ánade real (Anas platyrhynchos)
Autillo (Otus scops)
Camachuelo (Pyrrhula pyrrhula)
Carbonero común (Parus major)
Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)
Cotorra argentina (Myiopsitta monachus)
Cotorra de Kramer (Psittacula krameri)
Chochín (Troglodytes troglodytes)
Cisne común (Cynus olor)
Corneja negra (Corvus corone)
Curruca capirotada (Sylvia atricapilla)
Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)
Estornino negro (Sturnus unicolor)
Estornino pinto (Sturnus vulgaris)
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
Garza real (Ardea cinerea)
Gaviota reidora (Larus ridibundus)
Golondrina común (Hirundo rustica)
Gorrión común (Passer domesticus)
Gorrión molinero (Passer montanus)
Graja (Corvus frugilegus)
Herrerillo común (Parus caeruleus)
Jilguero (Carduelis carduelis)
Lavandera blanca (Motacilla alba)

Lavandera boyera (Motacilla flava)
Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)
Lúgano (Carduelis spinus)
Mirlo común (Turdus merula)
Mosquitero común (Phylloscopus collybita)
Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli)
Oropéndola (Oriolus oriolus)
Paloma bravía (Columba livia)
Paloma torcaz (Columba palumbus)
Papamoscas gris (Muscicapa striata)
Petirrojo (Erithacus rubecula)
Pinzón (Fringilla coelebs)
Pito real (Picus viridis)
Reyezuelo sencillo (Regulus regulus)
Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)
Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)
Tórtola común (Streptopelia turtur)
Tórtola turca (Streptopelia decaocto)
Trepador azul (Sitta europaea)
Urraca (Pica pica)
Vencejo común (Apus apus)
Verdecillo (Serinus serinus)
Verderón (Carduelis chloris)
Zorzal común(Turdus philomelos)

* Información relacionada: Loros de parques y jardines / Animales del jardín

Más información sobre las aves en el listado superior.

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El contenido de este artículo es informativo. Le recordamos que la comercialización y tenencia de las especies animales exóticas están sujetos a la legislación de cada país.