Diferencias en la alimentación entre perros y gatos

Diferencias entre el gato y el perro en su aparato digestivo

¿Qué diferencias tienen el perro y el gato en la alimentación?

- Diferencias en el aparato gastrointestinal: Si comparamos gatos con perros del mismo tamaño, se puede ver como sus estómagos son bastante más pequeños para el caso de los felinos, lo que permite explicar mejor porque los gatos toman varias raciones a lo largo del día de pequeña cantidad.

El intestino de un gato es de menor longitud que el del perro y el intestino grueso no posee microvellosidades, pero presenta una buena carga microbiana, lo que hace que esta especie tenga una digestión rápida, pero muy eficaz. Por ello, si tenemos un gato debemos darle una dieta concentrada y muy digestible.

Aparato digestivo perro

Dibujo de aparato digestivo del perro

El aparato digestivo del perro es el típico de un carnívoro como el gato, ambas especies tienen tramos intestinales cortos, si lo comparamos con los de un herbívoro como la vaca

* Información relacionada: Aparato digestivo del perro y del gato

- Diferencias en la dentición: A nivel de dentición, aunque ambas especies son carnívoras y tienen dentición típica de animal carnívoro, los perros tienen mayores piezas dentales especializadas en la masticación y trituración de los alimentos fibrosos, es decir, tienen mayor número de premolares, lo que hace pensar que los canes tienen una dieta más omnívora que los felinos, que son carnívoros exclusivos.

- Diferencias en su metabolismo: Los gatos no pueden digerir bien los carbohidratos porque no tienen amilasa en la saliva. El páncreas tiene que suplir la función de producir amilasa en caso de tomar el animal un exceso de glúcidos. Por ello, este animal tiene baja tolerancia a los azúcares simples. En el perro, la situación es algo mejor que el gato, pero tampoco no es un buen ejemplo de animal omnívoro, como lo sería por ejemplo el cerdo o la misma especie humana.

- Preferencias alimenticias: El perro no suele tener problemas a la hora de alimentarse y acepta de buen grado la mayoría de los alimentos que le da su dueño. En cambio, el gato suele mostrarse mucho más reticente. Lo que haya sido acostumbrado a comer de pequeño será lo que aceptará en su etapa adulta y los cambios en la dieta esta mascota no los suele aceptar de buen grado.

¿Por qué el gato y el perro son diferentes desde el punto de vista de la alimentación?

El gato tiene un hábito muy particular que lo hace distinto al perro ya desde su origen, es decir, si miramos sus ancestros salvajes, o lo que es lo mismo, si nos fijamos en el gato montés y el lobo.

Imagen de gato frente a comedero

El gato no tiene las mismas preferencias alimenticias que un perro y es mucho más selectivo, hasta el punto que puede negarse a comer un determinado pienso si no le gusta

Si hacemos dicha comparación, podemos ver que mientras que el perro puede comer en grandes atracones, el gato se raciona, dependiendo del hambre que tenga, y siempre en forma de pequeñas raciones de comida.

Ello es debido a que el pariente salvaje del gato doméstico, el gato montés, se alimenta de pequeños roedores y aves, es decir, de presas de pequeño tamaño. En cambio, el lobo acostumbra a tener como presas, animales de gran tamaño como ciervos, corzos y otros ungulados, que son más difíciles de capturar que las presas habituales del gato montés.

Por otro lado, los ingredientes de la dieta del gato salvaje son todos de origen animal, mientras que el lobo, de vez en cuando, come uvas, moras y otros frutos del bosque, que hacen que su dieta no sea tan carnívora como la de su pariente el lobo.

Estas diferencias en las costumbres alimentarias de los ancestros de los dos animales de compañía más populares, se traducen en sus patrones de alimentación y, por lo tanto, determinan la forma de alimentarse del perro y del gato, pero también otros aspectos, como su anatomía, sus preferencias alimenticias o, por ejemplo, su metabolismo.

¿Qué importancia tiene saber las diferencias entre gatos y perros en su alimentación?

Aunque gato y perro pertenecen al mismo orden, el de los carnívoros, presentan diferencias importantes en su metabolismo, características anatómicas y requerimientos nutricionales, lo que tiene consecuencias en la alimentación de estas mascotas y hacen que la alimentación de ambos animales ni deba ser entendida ni pueda ser puesta en práctica de la misma forma.

El orden de los carnívoros es un grupo taxonómico muy amplio, que incluye especies como el gato montés, el lobo, pero otras tan dispares como el oso o el mapache, lo que no puede ser utilizado para comparar del mismo modo al gato y al perro, tampoco a nivel nutricional.

De este artículo, se puede extraer algunas conclusiones como, por ejemplo, que el gato es mucho más selectivo en la comida que el perro, que el perro tolera mejor la presencia de carbohidratos en su dieta que el gato, gracias a diferencias en su metabolismo, que pueden ser explicadas, a su vez, desde el punto de vista de la biología; que el gato necesita una dieta más rica en energía y más digestible, debido a sus particularidades anatómicas, o nos puede ayudar a entender porque los gatos saben dosificarse mejor la comida que sus parientes los canes.

Más información sobre la alimentación de los animales en el listado superior.

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