PELAJE Y REGULACIÓN DE LA EMPERATURA

Función del pelaje de los animales

Función del pelaje en los mamíferos

La mayoría de mamíferos tienen la suerte de poseer un buen pelaje que los protege del frío y, cuando es necesario, también les protege del calor. Pero no todos los mamíferos tienen pelaje ni nosotros los humanos, que también somos mamíferos, ni muchos mamíferos marinos tenemos pelaje. La función que hace el pelaje en el resto de los mamíferos, en el ser humano lo hace sus ropas que viste.
En cambio, los mamíferos marinos que casi no tienen pelo se valen de otra estrategia para superar el frío de las agua gélidas en las que viven. Su cuerpo esta revestido, por dentro de una capa muy gruesa de grasa.

Funciones del pelaje relacionadas con la temperatura

El abrigo de los mamíferos

El pelaje tiene la propiedad de minimizar la pérdida de calor porque retiene una capa de aire entre él y la piel, y de esta forma el pelaje actúa como aislante térmico. En los animales que viven en lugares muy fríos el pelaje es muy importante, porque es más fácil perder calor en estos sitios, por culpa de la convección, sobre todo, o de la conducción. Algunos ejemplos son el yack, que tienen un pelaje muy largo o el oso polar, que pese a que su pelaje no es tan largo como el del yack es muy espeso, con lo que también al oso le aísla del frío perfectamente.

Aunque en la mayoría de mamíferos el pelo recubre abundantemente el cuerpo formando el pelaje, en los mamíferos marinos como los sirénidos (manatíes) y los cetáceos (delfines, ballenas y orcas) apenas existe pelo en su cuerpo y la mayoría tiene una función sensorial (las vibrisas), junto con el que es de tipo vestigial.


Una arma contra el calor

No obstante, el pelaje también sirve en aquellos mamíferos que habitan en lugares muy secos y calurosos, como el camelloy otros animales desérticos. El pelaje también puede cumplir la función contraria, y desempeñar una protección frente al calor desmesurado. En los animales de climas muy cálidos, lógicamente, su pelaje no les sirve para evitar las pérdidas de calor, sino para que el calor que hay en el medio ambiente no les llegue a su cuerpo. El pelaje siempre es un buen aislante, tanto del frío como del calor. No debemos olvidar que se trata de un excelente aislante térmico que sólo los mamíferos tienen el gusto de poseer. Ningún otro vertebrado presenta pelo más que los mamíferos.


¿Por qué es aislante el pelaje?

Hemos dicho que el pelaje tiene la propiedad de minimizar la pérdida de calor porque retiene una capa de aire entre él y la piel, y de esta forma actúa minimizando las pérdidas de calor. No obstante, la estructura del pelo, por si sola, también hace posible que el pelaje sea aislante. La medula, la capa interior del pelo, guarda una gran cantidad de aire que le proporciona al pelo las características de aislante térmico.

De entre los distintos tipos de pelo que existen, el vello o borra, al ser muy fino, corto y espeso es el que sirve de aislante térmico.
Es muy importante en las nutrias. Así, en la nutria marina este tipo de pelo es tan espeso que a lo largo de su cuerpo se puede llegar a contabilizar hasta 160.000 pelos de borra por cm2. En la nutria común, pese a que la cifra es un poco más baja, perfectamente se pueden contabilizar unos 50.000 pelos por cm2.


Cambio de ropa: la muda

El pelaje es el abrigo de los mamíferos; pero del mismo modo que nosotros cuando llega el bien tiempo nos lo quitamos, ellos hacen algo similar. Sin embargo nos estamos refiriendo al mamífero dotado de un buen pelaje, porque no todos los mamíferos lo tienen, las ballenas o los manatíes, por ejemplo, aún tienen menos pelo que nosotros.
Como decíamos, los mamíferos se han a adaptado con el reemplazo de un pelaje llamado muda que se realiza según las estaciones. La muda no es más que el cambio del pelaje más adecuado a cada estación. Cuando llega la estación invernal los mamíferos están protegidos del frío con el tupido pelaje de invierno. Cuando perciben el cambio de estación, y una mejoría del tiempo, mudan su pelaje. Pierden todo el pelo, progresivamente, y es sustituido por otro más corto. Les crece menos pelo que en invierno y adquieren el pelaje de verano. El hurón, el ciervo del padre David o el rebeco tienen un pelaje de invierno y un pelaje de verano. Todas estas especies experimentan la muda cuando se produce el paso de una estación fría a una de cálida, o viceversa.
Por ejemplo, el jabalí, en octubre adquiere el pelaje de invierno que conserva hasta en mayo.

Este hecho se observa especialmente en los mamíferos de climas muy fríos, o bien, de climas muy calurosos con las llamadas mudas estacionales. Así, los cambios de pelaje se aprecian mejor, por ejemplo, en la liebre ártica o el camello. En la liebre ártica, el cambio de pelaje es todavía más evidente que en el camello porque cambia de color su pelaje según el tipo. En verano, el pelaje de la liebre ártica es pardo, mientras que en invierno, con la adquisición del pelaje de invierno, este animal experimenta un cambio de coloración increíble y se vuelve completamente blanco.

No obstante, la coloración, pese a que influye algo en la temperatura, juega otro papel, relacionado con el comportamiento defensivo.

La muda está directamente condicionada por las condiciones ambientales, pero la muda es un concepto más amplio, que una adaptación a la temperatura del medio.

Más información sobre los mamíferos en el listado superior.

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