NIÑOS HIPERACTIVOS

Medicina natural

¿Qué es la hiperactividad infantil?

Es posible que los padres hayan observado a lo largo de su experiencia, cómo sus hijos tienen épocas más activas o sobreexcitadas que otras. Estos cambios son naturales en la vida de los niños.

Hiperactividad
Dibujo hiperactividad.

Definición de hiperactividad

La hiperactividad es un trastorno de la conducta persistente, que llega a ser perjudicial para la vida cotidiana del niño, y que se caracteriza por impulsividad, inatención y mucha actividad motora y/o vocal (se mueven o hablan mucho). Se conoce también con las siglas TDAH (Trastorno de Defícit de Atencion con Hiperactividad)

Se trata de un síndrome neurológico frecuente entre la población, y es un problema de comportamiento más común durante la infancia, que puede o no persistir en la adultez.

Los niños con TDAH suelen tener baja autoestima, inseguridad y una percepción negativa de sí mismos (les cuesta relacionarse con los demás, no se quieren sentar a su lado, los regañan constantemente, etc.).

¿Cómo saber si mi hijo es hiperactivo?

La hiperactividad infantil es un trastorno que puede ser subjetivo, y que por ello debe ser detectada por una tercera persona, experta, generalmente el maestro o el psicólogo.

Se estima que el TDAH afecta al 3-7% de los niños y adolescentes. Las causas de la hiperactividad pueden ser muy diversas: hormonas, genética, alimentación u otros factores ambientales.

En adolescentes, el TDAH puede ser un efecto secundario al consumo de drogas y estupefacientes, tales como el alcohol o el cannabis.

Trastorno por déficit de atención (TDA) e hiperactividad (TDAH)

La hiperactividad está estrechamente relacionada con el trastorno de déficit de atención (TDA), que puede cursar con o sin hiperactividad. El TDA se presenta algunas veces en niños distraídos, que no suelen acabar sus proyectos, prestan poca atención, y les cuesta mucho concentrarse. El TDA suele estar muy relacionado con la hiperactividad, aunque no siempre se producen juntos

Hiperactividad en la edad adulta

La hiperactividad puede persistir en la edad adulta, en cuyo caso se denomina "trastorno residual por déficit de atención" y se cree que afecta al 3% de la población. En la adultez es posible que los síntomas se presenten de manera diferente, como pérdida de memoria a corto plazo o síntomas comunes como falta de concentración.

Síntomas de hiperactividad en niños

Los niños hiperactivos presentan diversos de los siguientes síntomas, en diferentes ambientes (no sólo en casa o en el colegio), y éstos son persistentes en el tiempo. Estas observaciones pueden ser subjetivas y se recomienda siempre la opinión de un experto.

niño con hiperactividad campo
Familia en el campo. Las actividades al aire libre como pasear, jugar y tomar el sol pueden ser buenas ideas para despejarse y quitar el estrés.
  • Dificultad para emprender las actividades cotidianas, como poner la mesa, lavarse los dientes, ducharse o recoger los juguetes.

  • Dificultad para relacionarse con los compañeros.

  • Niños que no escuchan cuando se les habla directamente, o que parece que "sueñen despiertos".

  • Dificultad de concentración, especialmente cuando se requiere atención constante (lectura, escritura, pintura, hacer una receta, ejercicios de expresión escrita, de matemáticas, etc.)

  • Se distrae con facilidad incluso cuando está realizando actividades o juegos que le agradan.

  • Se olvida de que ha perdido cosas. Aparentemente pueden parecer niños desmotivados o "pasotas", aunque no es así.

  • Dificultad para empezar a hacer los deberes y acabarlos.

  • Les cuesta llevar la agenda escolar al día.

  • Niños que necesitan estar moviéndose constantemente, corren o saltan para ir a los sitios, juegan con los pies, objetos, se balancean cuando están de pie, "no pueden estar quietos", etc.

  • Impulsividad al hablar, interrumpir conversaciones o contestar preguntas antes de acabar de ser formuladas.

  • Pueden presentarse conductas perturbadoras, desafiadoras o agresivas en algunos casos, y estar involucrado en peleas (adolescentes).

  • En niñas, este trastorno suele diagnosticarse con menos frecuencia ya que los síntomas son más difíciles de definir en algunos casos, posiblemente por la conducta inculcada social y culturalmente. Principalmente presentan déficit de atención, fracaso escolar (aunque haya buenas capacidades) y comportamiento ansioso.

Cómo se diagnostica el TDAH

El diagnóstico debe ser realizado por un médico, y éste sugerido por una tercera persona como el maestro o un psicólogo.

  • Evite dar alimentos ricos en azúcares refinados al niño activo o que presenta sobreexcitación: sustituya galletas, bollería, pastas, etc. por bocadillos de lo que le gusten, bastones de pan, yogures, frutas enteras, etc.

  • La comida chatarra es muy perjudicial y no se recomienda en ningún caso.

  • Evite dar alimentos industriales que contengan aditivos alimentarios. La hiperactividad se ha relacionado con estos aditivos.

  • Es posible que el niño o niña padezca algún déficit nutricional. Consulte los remedios para la hiperactividad en el listado.

Este trastorno debe ser reconocido por una tercera persona, como un maestro o psicólogo. Consulte con expertos en el tema. El médico realizará las pruebas diagnósticas necesarias y en última instancia probablemente recomendará el uso de fármacos. Ésta debe ser la última opción y se recomienda que los padres acudan a profesionales expertos en la materia para adoptar antes remedios conductuales antes que fármacos.

Tipos de hiperactividad

Según los síntomas, se clasifica en dos tipos de hiperactividad, aunque puede existir un tercer tipo, que es una combinación de los síntomas de ambas.

  • Predominantemente inatento: niños que les cuesta escuchar cuando se les habla directamente, les cuesta ponerse en marcha, emprender la actividad cotidiana, escuchar en clase, juega con objetos y se distrae con mucha facilidad, dificultad para relacionarse con los compañeros, aparentemente desmotivado.

  • Predominantemente hiperactivo o impulsivo: que se mueve o habla constantemente, impulsivo, no deja acabar frases, canta o silba habitualmente, a veces desobediente, se levanta de la silla frecuentemente, sube por los muebles, puede o no molestar a compañeros, algunas veces actitudes desafiantes.

  • Combinado: presentan síntomas impulsivos e inatentos.

Psicopedagogía en niños hiperactivos

Un psicoterapeuta es necesario para ayudar al niño y acompañarlo en este cambio. Puede enseñar técnicas de estudio, ayudarle a organizar las tareas del día, planificar los deberes, etc. Consultar con el psicoterapeuta el tipo de castigo más adecuado en cada caso particular.

niños niñas escuela sri lanka
Foto niños y niñas yendo hacia la escuela en Sri Lanka, un país del sudeste asiático.
  • Explicar lo que se espera de ellos con instrucciones precisas. Evitar frases como "pórtate bien" o "hoy te has portado muy bien", por instrucciones bien definidas: "después de jugar, recoge los juguetes" o "muy bien, has recogido los juguetes".

  • Elogiar siempre que el niño haga lo que se le dice o se comporte adecuadamente, dejando claro qué es lo que ha hecho bien (refuerzos positivos): "¡Enhorabuena!, has resuelto tú solo el problema de mates que creías que no podrías hacer", "Te has portado muy bien durante el espectáculo, has estado atento y sin distraerte. ¿A que ha sido divertido, qué te ha parecido?".

  • Instrucciones positivas, a menudo los niños reciben una lista interminable de "noes": "no chilles" → "habla más bajito"; "no corras" → "dame la mano", etc.

  • Cuando se comporte de forma inadecuada, indicarle qué se espera de él: "deja de tirar los juguetes al suelo" (evitar "deja de portarte mal"). Si la conducta persiste, no insistir en dar la misma instrucción una y otra vez: dejar de atenderle, sin perder la supervisión del niño, esperar a que se calme y proponer otra actividad, encargar un recado, etc. Elogiar cuando haga la tarea encomendada.

  • El profesor puede escribir en la agenda escolar los refuerzos positivos, para que los lean los padres.

  • Acompañar y ofrecer un alto grado de confianza, aceptarlo/a tal como es. Destacarle sus mejores cualidades, hay que recordar que son niños con baja autoestima.

  • Premiar cuando sea conveniente. En ciertos casos, por ejemplo si ha realizado algo muy aburrido, se puede premiar con cromos, pegatinas, películas, o actividades de su agrado. Los premios se dan siempre después de realizar la actividad, y NO deben ser la norma ni la motivación "si haces esto, te daré esto".

  • Supervisar lo que está haciendo en todo momento para que se sienta acompañado y valorado (que sepa que estamos viendo que hace lo que le hemos pedido), y para evitar el descontrol después de realizar la tarea encomendada.

  • Encargar recados y hacer actividades juntos (recetas, excursiones, visitas al zoo, etc.).

  • Ser paciente a los cambios que se produzcan.

  • Eviar recordar los malos comportamientos al niño, chillarle o amenazarle.

  • Evitar castigarle en exceso.

Todo cambio implica paciencia esfuerzo. Probablemente los niños con hiperactividad necesitan más tiempo para ellos, más actividad física y más estímulos, por lo que los padres o tutores deberán ofrecerle su comprensión y esperar su ritmo. Merece la pena llevarlos cada semana un par o tres veces fuera de la ciudad, en la montaña o mar, siempre que sea posible.

punto rojo Más información sobre el tratamiento de la hiperactividad.

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