Mal de altura o mal de montaña

Encontrarse mal en lugares elevados

¿Qué es el mal de altura?

El mal de altura es un trastorno que se produce cuando las personas ascienden a lugares elevados sin dejar tiempo a que el organismo se adapte. Este trastorno se produce a partir de los 2500 m.

mal de altura en las altas montañas
El mal de altura se produce cuando subimos a lugares muy elevados

Tipos de mal de altura

El mal de montaña puede clasificarse en:

- Agudo: es el que se presenta cuando una persona asciende de una manera brusca sin haberse aclimatado previamente.

- Crónico: es el que se presenta en personas que viven en alturas muy elevadas o en aquellas que se han sometido a periodos de adaptación prolongado.

¿A quién afecta el mal de altura?

El mal de altura es un trastorno que puede afectar a muchas personas del mundo actual, dado que cada día hay mas gente que viaja a la montaña o a países muy elevados sobre el nivel del mar.

El turismo de montaña está más de moda cada vez, por lo que las personas que quieran viajar a lugares elevados deberían tener en consideración una serie de síntomas que lo puedan hacer comprensible a la persona que lo sufre.

El montañero, escalador, esquiador o el turista de montaña debería saber reconocerlo, debería saber como reaccionar o que pautas o recursos tomar para evitarlo en lo máximo que sea posible.

Síntomas: ¿Cómo sé que tengo mal de altura?

montaña
Escaladores, montañeros y excursionistas son los que más pueden presentar mal de altura

A medida que se va aumentando en altura las manifestaciones pueden ser mas destacadas. Entre los síntomas más característicos del mal de altura, tenemos los siguientes:

- Entre los 2500 y 3500 metros: dificultad respiratoria y aumento del ritmo cardíaco.

- A los 4000 metros: dolor de cabeza, cansancio, sed, sudoración abundante y nerviosismo.

- Por encima de los 4000 metros: vómitos, náuseas, diarrea, insomnio, falta de apetito, falta de fuerza muscular, cambios en la conducta, sensación de borrachera, etc

- Por encima de los 7000 metros: desorientación, gran dificultad respiratoria, ritmo cardíaco muy elevado, falta total de fuerza muscular, temblores, perdida de la conciencia e incluso coma respiratorio.

Consecuencias del mal de altura

En general, en la mayoría de los casos, el mal de altura no presenta consecuencias importantes. Sin embargo, en ciertas situaciones, puede producir consecuencias fatales. Entre estas tenemos:

Casos más graves del mal de altura: En algunas personas por encima de los 3000 m puede producirse un edema pulmonar después de permanecer entre 6 y 36 horas en esta altura. Los síntomas mas comunes son dificultad respiratoria, peso en el pecho y tos.

Otro de los accidentes que pueden producirse es el llamado edema cerebral de altitud que se produce por edema del tejido cerebral y representa un peligro para la vida del paciente. Entre sus síntomas se encuentran: desorientación, perdida de la conciencia, alucinaciones, perdida de memoria, psicosis y, en lo casos más graves, coma.

¿Por qué se produce el mal de altura?

funicular
Una ascensión muy rápida, sin previa aclimatación, favorece la aparición del mal de altura.

Aunque no se conocen cuáles son las causas exactas del mal de altura, existen una serie de factores que determinan la aparición de la enfermedad. Podemos mencionar las siguientes:

- Hipoxia: Falta de oxígeno en la sangre como consecuencia de la menor presión atmosférica en lugares elevados. Aunque existen los mismos niveles de oxígeno, la disminución de la presión reduce la disponibilidad del mismo en el organismo. El paso del oxígeno de los alveolos a los capilares se produce por diferencia de presión. Como el oxígeno en alta montaña tiene menos presión, la proporción que pasa a la sangre es menor

- Deshidratación: Además de disponer de menos oxígeno, se produce un espesamiento de la sangre como consecuencia del trasvase de los líquidos desde la sangre a los tejidos, con la consiguiente dificultad de circulación y el menor aporte de oxígeno a las células. Al producirse un menor riego sanguíneo, el organismo tampoco es capaz de eliminar adecuadamente las toxinas.

Todo ello conlleva una serie de síntomas como cansancio, dolor de cabeza, sed, etc.

CONSEJOS PARA EVITAR EL MAL DE ALTURA

Para evitar el mal de altura es necesario que las personas adapten su organismo a alturas elevadas. Para ello deberán permanecer durante unos días en una altura determinada hasta que el organismo se adapte. La adaptación la realiza el organismo mediante dos cambios corporales:

- Aumento de la cantidad de los glóbulos rojos: Los glóbulos rojos son los encargados de transportar el oxígeno de la sangre a las células. Un mayor número de glóbulos rojos implica una mayor facilidad de oxigenación.

- Aumento del tamaño de los capilares : Los capilares se hacen más anchos para que la sangre pueda fluir con mayor facilidad.

- Aumento de la capacidad pulmonar: La mayor capacidad pulmonar permite una aspiración mayor de aire sin tener que aumentar la frecuencia cardiaca.

La respuesta de cada individuo al mal de altura es diferente y puede presentarse a partir de los 2500 metros. Normalmente el mal de altura afecta más a las personas que viven habitualmente en altitudes bajas, especialmente aquellos que viven junto al mar. No existen medicamentos que puedan evitar de antemano el mal de altura.

¿Cómo se realiza la aclimatación?

Entre los principales consejos para adaptarse al mal de altura se encuentran los siguientes:

- Hasta los 2500 metros no hace falta adaptación.

- En alturas superiores a 2500 metros no se debería subir mas de 300 metros diarios. En todo caso, a la hora de dormir, es importante descender unos 600 metros menos de lo que hemos subido durante el día.

- A partir de los 3500 metros no se debe ascender mas de 300 o 400 metros cada día. Cada dos días de subida, se debería descansar uno.

- A partir de los 5000 metros de altura no hay ninguna aclimatación que permita asegurar que no se sufrirá el mal de altura o algún caso grave de mal de altura.

¿Qué ayuda y qué perjudica el mal de altura?

paisaje
Una ascensión muy rápida favorece la aparición del mal de altura.

Dado que se produce una gran perdida de líquidos es conveniente hidratar el organismo bebiendo muchos líquidos. No es necesario que sea agua, pues se pueden tomar frutas, caldos vegetales, agua con limón, o tisanas de plantas. Es recomendable tomar de 4 a 5 litros de líquido diario, incluso aunque no se tenga sensación de sed.

Una dieta rica en hidratos de carbono, rica en frutas y alimentos feculentos, puede proporcionar la energía adecuada al organismo para superar el esfuerzo que este debe hacer. La persona que realiza esfuerzos en alta montaña deberá alimentarse aunque no tenga la sensación de hambre.

Es recomendable tener siempre frutos secos y fruta seca a disposición porque son alimentos capaces de proporcionarnos mucha energía en las alturas.

(Ver alimentos adecuados para el mal de altura en el apartado " Dieta para el mal de altura" en el listado superior)

Hay que tener en cuenta que no se deben beber líquidos que contengan alcohol.

El tabaco dificulta aún más la respiración por lo que no se debería fumar.

Un ropa inadecuada contribuye a la deshidratación y puede empeorar el mal de altura. Durante el periodo de adaptación es importante no realizar demasiados esfuerzos físicos.

Tratamiento natural del mal de altura

La adaptación se produce habitualmente en un periodo de tiempo comprendido entre los tres y los 10 días. En caso de no producirse la adaptación es necesario descender a un nivel inferior donde no se presenten los síntomas mencionados.

Un descanso en alturas inferiores será normalmente suficiente para que el cuerpo vuelva a recuperarse. En caso de no hacerlo o de empeorar es conveniente acudir al médico.

En los casos más graves de mal de montaña, como en casos de edema pulmonar o edema cerebral, o cuando después de un periodo de descanso a alturas inferiores se presenten todavía síntomas como confusión mental, incapacidad para caminar en línea recta, tos, dolor en el pecho, se requiere que el paciente sea trasladado a un hospital para que se le aplique el tratamiento de recuperación adecuado. Este mismo tratamiento debe darse a personas que sufren mal de altura crónico.

¿Qué personas no deberían subir a grandes alturas?

Muchos especialistas recomiendan que las mujeres embarazadas no deberían subir más de los 2400 m de altitud. Las personas con problemas cardiovasculares, metabólicos o respiratorios controlados, como hipertensión arterial, las personas obesas, o enfisema leve no tienen más riesgos de sufrir mal de altura que el resto ni tienen porque temer que su enfermedad empeore.

Sin embargo, las personas con problemas metabólicos, cardiovasculares o respiratorios graves (por ejemplo, enfermos graves de corazón, enfisema pulmonar grave o anemia por glóbulos rojos en forma de media luna) deberían abstenerse de subir a una gran altitud o, en todo caso, consultar con su médico.

El tratamiento natural del mal de altura supone la utilización de una serie de recursos naturales que ayudarán a prevenir su aparición o mejorarán los síntomas de la persona que lo padece.

punto rojo Más información sobre el mal de altura y su tratamiento natural.

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