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ALIMENTACIÓN DEL PERRO
SEGÚN LA EDAD


Alimentación del perro adulto

Prerro chow chow

Foto de perro Chow Chow

Cuando introduzcamos un tipo de comida nueva conviene hacerlo de forma gradual. Es decir, deberemos evitar los cambios bruscos en la alimentación porque pueden dar diarrea.

Cuando dejamos a nuestro perro en un residencia canina o cuando lo llevamos con nosotros de vacaciones, debe alimentarse con su mismo tipo de comida ya que un cambio de dieta sólo aumenta los problemas al estrés que supone el viaje.

La cantidad de comida depende de varios factores como la temperatura ambiental. Los perros mantenidos al exterior en invierno necesitan más alimento para mantener su peso corporal que los que están en casa.

En tiempo muy caluroso, deberemos estar atentos con el suministro de agua, pues es el factor más importante. Con el calor, el perro necesita jadear y con ello evapora agua de los pulmones y de la lengua para perder calor y mantener constante su temperatura corporal.

El perro que realiza mucho trabajo físico, como el perro policía, el perro pastor, el perro de caza o el de trineo, tiene mayores necesidades energéticas que el perro de compañía de su mismo tamaño, sexo y edad.


Alimentación de la perra embarazada

Durante las últimas 3 o 4 semanas de embarazo los fetos crecen muy rápidamente. En este momento, es muy importante la provisión nutricional y energética si queremos tener unos cachorros sanos y fuertes.

Si la hembra preñada tiene un peso normal cuando es cubierta por el macho, no hará falta ningún cambio en su dieta hasta la quinta semana de gestación. Durante la fase final de gestación es conveniente ir aumentando progresivamente el alimento hasta llegar a un nivel de comida 40% superior al normal.

Es importante dar la comida gradualmente para tener cachorros sanos y para que la hembra recupere el peso que tenia antes del embarazo.

Al final de la gestación, es conveniente dividir la comida en varias raciones, porque el volumen del estómago lo tiene limitado por el útero y por consiguiente la hembra se sacia con relativa facilidad. En estos momentos es adecuado dar un pienso de calidad concentrado, porque una dieta menos concentrada en energía, como es la carne fresca, da demasiado volumen y no satisface las necesidades energéticas de la perra.

Si observamos que después del parto persiste la inapetencia hay que consultarlo al veterinario porque puede tratarse de una infección y si la hembra no come puede ser contraproducente para la producción de leche.

Alimentación de la perra en la lactancia

La lactancia es la fase más exigente de la vida de la perra. La leche de perra es muy concentrada en energía, grasa y proteína, por lo que requiere una importante cantidad de alimento para su producción. En la fase máxima de lactancia, algunas hembras producen diariamente hasta un 8% de su propio peso corporal en leche. Sin embargo, normalmente producen un 4 %.

Durante la cuarta semana posterior al parto, la hembra puede necesitar 4 veces su cantidad normal de comida. La cantidad exacta de alimento que necesitará la perra depende del tamaño de la camada, así como de que sus crías reciban o no algún tipo de alimento adicional a parte de leche materna.

Durante la lactancia deberemos dividir la comida en varias raciones pequeñas. El alimento deberá ser palatable (rico al paladar) y concentrado. Debe tener a su disposición agua fresca en todo momento. Deberemos controlar la ingestión de comida por parte de la hembra, porque puede suceder que coma demasiado, y controlar su peso.

El destete se hará de forma gradual, para evitar una mastitis en la hembra y la falta de crecimiento en los cachorros. Además, si separamos a los cachorros de su madre gradualmente, ésta cesará de producir leche sin la ayuda de medicación y favorece a los cachorros habituarse a su nueva alimentación.

Únicamente si muestran interés, podemos darle a los cachorros comida blanda a partir de las dos semanas de vida.
No obstante, la fuente principal de alimento hasta las 4 semanas de edad debe ser la leche materna.

Después de la separación de los cachorros hacia la madre, disminuiremos la comida de la perra hasta la mitad de su nivel de mantenimiento. Sin embargo, si la perra ha perdido mucho peso durante la lactancia, necesitará alimento adicional para adquirir su peso normal.

Alimentación de los cachorros

Los cachorros muy jóvenes necesitan 3 veces más comida que un perro adulto del mismo peso. Estos animales necesitan energía para su mantenimiento y actividad, además de materia prima para su crecimiento.

Teniendo en cuenta que los cachorros necesitan grandes cantidades de comida en relación a su peso corporal, pero tienen un estómago pequeño, la ingestión de comida después del destete debe dividirse en 4 o 5 raciones repartidas a lo largo del día.

Si tenemos un cachorro deberemos darle de comida 3 veces al día. A medida que los cachorros crezcan, disminuiremos el número de raciones a 2 comidas al día, hasta pasar a 1 comida en el adulto. Deberemos vigilar de no administrar comida de forma exagerada al cachorro si no queremos que padezca malformaciones óseas, sobre todo en las razas grandes.

El alimento para cachorros debe ser más concentrado que el de adultos. El cachorro necesita una mayor cantidad de alimento que el adulto y su comida debe tener una mayor concentración de proteínas.

La leche no es un alimento imprescindible para cachorros, pues los nutrientes que proporciona se pueden obtener también de los otros alimentos. No obstante, en los cachorros que toleran bien la leche, se puede dar como suplemento.

Cualquier cambio en la dieta debe hacerse de de forma gradual para evitar diarreas. La misma sobrealimentación puede causar también diarreas.

Alimentación de los perros enfermos y viejos

Tanto si se trata de un perro viejo como enfermo, la comida también debe ser palatable, digerible y equilibrada.
Podemos ayudar mucho a nuestro perro con la nutrición. Durante la convalecencia, le daremos un alimento sabroso y equilibrado, pues es vital para su recuperación.

Ciertas enfermedades requieren una dieta especial. La nefritis (inflamación del riñón) requiere una dieta baja en proteínas, con una proteína de alta calidad. La diabetes precisa de un aporte constante de hidratos de carbono y energía. Algunas enfermedades coronarias requieren una dieta baja en sal.

Los perros viejos sufren de las enfermedades anteriores, además de obesidad y estreñimiento. El estreñimiento es debido a que los músculos intestinales se debilitan. Puede ser conveniente añadir a la ración un poco de salvado de trigo.

Algunos perros mayores sufren de pérdida de apetito. Entonces administraremos una suplementación adecuada de vitaminas y minerales. Siempre bajo supervisión del veterinario.

* Información relacionada: Alimentación del perro según el tamaño / Alimentación del perro

Más información sobre la alimentación del perro en el listado superior.


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