Animales


 

 

 

Animales útiles y perjudiciales

 

ADAPTACIONES DE LOS MAMÍFEROS
A LA TEMPERATURA




 

 

Adaptaciones de los mamíferos a la temperatura (I)


Es muy interesante saber que adaptaciones tienen los mamíferos relacionadas con la temperatura para entender como esta clase de animales puede vivir en tantos sitios y es como es, es decir, muy compleja, con muchas especias muy distintas entre si.

Sin embargo, recordamos que esto es sólo la forma científica de intentar explicar las cosas.

Independencia del medio ambiente


Los mamíferos son los únicos animales que han sido capaces de independizarse completamente de los efectos del clima. Muestran un conjunto muy amplio de estrategias para hacer posible que su cuerpo esté siempre a la misma temperatura, es decir, cuentan con muchas características que les permiten ser homeotermos. Los mamíferos tienen una serie de adaptaciones relacionadas con la temperatura.
Por lo tanto, la independencia de los mamíferos a las condiciones ambientales se ha producido gracias a la homeotermia, es decir, a que son animales de sangre caliente.

Pero no sólo la homeotermia ha influido en ello, el tipo de reproducción también hace posible que los mamíferos se pueden independizar de su medio ambiente, energéticamente hablando. Las aves también saben mantener constante su temperatura corporal, sin embargo, su sistema de reproducción es distinto. Esta característica no es algo anecdótico. Las crías de los mamífero, como animales vivíparo que son, se desarrollan en el interior del cuerpo de la madre. En cambio, las aves se reproducen por oviparismo, es decir, ponen huevos, que se desarrollan en el exterior. En consecuencia, la temperatura que haga en el exterior no influye para nada en la gestación de un mamífero.


Consecuencias de la independencia medioambiental


La independencia de los mamíferos a la temperatura ha contribuido a que puedan vivir los mamíferos en todos los medios y climas y que estén presentes en cualquier hábitat. Indirectamente, a su vez, a supuesto que las extremidades de los mamíferos se adapten al medio donde viven, es decir ha contribuido a que se den unas adaptaciones anatómicas.
Pero a parte, poder independizarse del medio ambiente, mediante el control de su temperatura interna, les ha supuesto unas ventajas mayores de supervivencia respecto al resto de animales.

Adaptaciones anatómicas de los mamíferos


Los animales de esta clase, como habíamos estado diciendo, pueden vivir en lugares muy distintos gracias a poderse librar del efecto que tiene el clima, principalmente la temperatura, sobre ellos.
Sus extremidades se han visto influenciadas por este hecho, ya que las extremidades de los mamíferos están adaptadas al estilo de vida del animal. Los mamíferos sufren adaptaciones en su anatomía que les permiten desenvolverse mejor en el medio en el que se encuentran. Esto significa que las extremidades de un mamífero a otro pueden ser muy distintas.
Todos los mamíferos parten de lo mismo, 4 pares de extremidades, porque son todos ellos tetrápodos, nosotros los humanos también.


La mayoría de mamíferos son terrestres y se han adaptado sus extremidades a la carrera (como es el caso del león, del lobo, o del ñu
) o al salto (como el conejo, la liebre o el canguro). También hay mamíferos que tienen las extremidades adaptadas a la cursa y al salto, como la gacela. Las extremidades de estos animales son fuertes y largas, muy resistentes a la fatiga. Están dotados de una serie de tendones que les permiten mover las extremidades sin que haya grandes masas musculares en la parte final de la extremidad.
Igual como sucede con cualquier cuerpo en movimiento, las extremidades también experimentan la inercia con el movimiento del animal. Cuando el mamífero se desplaza sus extremidades se
extienden y se flexionan y experimentan oscilaciones asociados al desplazamiento. Los músculos de las extremidades se concentran cerca del cuerpo del animal para que el peso de la pata en la parte inferior sea menor. De este modo, reduciendo el peso de las patas, se intenta reducir la inercia que se origina cuando la extremidad se va moviendo.

No obstante, también existen mamíferos de costumbres subterráneas, como es el caso del topo, por lo que sus extremidades son de tipo cavador. Están dotadas de cortos dedos con poderosas garras.
Pero, algunos de los animales de este grupo también han colonizado los arboles y sus extremidades son capaces de aferrarse a las ramas y de soportar el peso de todo su cuerpo. Algunos ejemplos de animales que suben por los arboles, es decir, que son arborícolas, son los lémures, chimpancés, gorilas, titís y otros primates. Pese a que también hay primates terrestres como el mandril. Este sistema de locomoción tan característico de los primates arborícolas se llaman braquiación, porque son los brazos los que intervienen en él.
Todos ellos tienen unos brazos muy largos, mayores incluso que las extremidades posteriores. Con unas manos dotadas de una gran capacidad de prensión, es decir, de cojerse a las ramas. Los pulgares, porque el resto de primates también tiene pulgares además de nosotros, son muy importantes en este fin. El pulgar es oponible al resto de dedos de la mano y permite a la mano agarrarse a los objetos, como ramas y demás, con gran habilidad. La clavícula en los primates está mucho más desarrollada que en el resto de mamíferos, es más grande, y está unida fuertemente al esternón, para que los mamíferos arborícolas cuando se sujetan a los arboles con los brazos, puedan soportar todo el peso del cuerpo sin que haya riesgo de daños en la articulación formada por la clavícula y la escápula.

En los mamíferos marinos, como las ballenas, los delfines o los manatíes las extremidades se han transformado en aletas. Pero no sucede siempre en todos los casos.
Por ejemplo, en la nutria marina sus extremidades no han llegado a sufrir tantos cambios como en los otros mamíferos marinos. La nutria marina no tiene aletas sino verdaderas extremidades.
En cualquier caso, las aletas siempre tienen una forma hidrodinámica. Gracias al movimiento de las aletas, que no son más que brazos y piernas modificados, consiguen crear corrientes de agua que les permite su desplazamiento. Sin embargo, en estos animales, que viven en el agua, sus extremidades, las aletas, tienen menor importancia en la locomoción que en los
mamíferos terrestres. Los mamíferos terrestres, como ya sabemos, se desplazan gracias a sus cuatro extremidades, sin embargo, en los animales marinos tiene más importancia la aleta caudal para nadar. La aleta caudal no es más que su cola modificada. En cambio, el resto de aletas, sus patas modificadas, no intervienen tanto en la locomoción.

Los mamíferos han sido capaces también de colonizar el aire. Así, nos encontramos a mamíferos planeadores como los dermópteros (los colugos o lémures voladores, Cynocephalus sp.).
No obstante, no son auténticos voladores los lémures voladores y similares

Sin embargo, incluso sí que hay mamíferos verdaderamente voladores, nos estamos refiriendo a los quirópteros (murciélagos). En estos animales, las extremidades anteriores se han transformado en alas. Concretamente, la piel del dorso y del abdomen de los murciélagos se ha extendido ayudando en la formación de las alas de estos mamíferos. Y los dedos de los murciélagos se han desarrollado mucho, alargándose, para sostener la piel que constituye el ala. Para entendernos, de un modo parecido a un cometa, la piel de la espalda y de la barriga de este animal constituyen el cuerpo del ala y sus alargados dedos, como si de los palos del cometa se tratasen, sirven para extender bien el ala.


Adaptaciones reproductivas de los mamíferos



El cuidado de sus crías


En los animales vivíparos, como los mamíferos,
las crías se desarrollan en el interior del cuerpo de la madre para protegerlos del medio externo; para protegerlos
de la desecación, de las variaciones térmicas, etc.

La mayor parte de mamíferos son animales placentarios.
La placenta sirve para proporcionarle a la cría el alimento y el oxígeno y posibilita la excreción de las sustancias de desecho gracias a que la placenta garantiza la comunicación entre la madre y el feto.
Los mamíferos también son llamados vertebrados amniotas porque el amnios es las membrana que rodea al feto y contiene el líquido amniótico, liquido que baña al feto y que lo protege de los golpes externos, entre otras funciones.


La placenta le proporciona al feto los nutrientes necesarios y le da protección del exterior con el líquido amniótico.


Los marsupiales (como las zarigüeyas, el canguro, el diablo de Tasmania o el wombat), pese a que no son animales placentarios, también son vivíparos.
A diferencia de los mamíferos placentarios, sus crías nacen muy pequeños porque todavía están muy poco desarrollados y se refugian en la bolsa marsupial. La bolsa marsupial es un órgano especial que tiene la madre para proteger a las crías. En la bolsa marsupial se acabarán de desarrollar y no la abandonan hasta que no están completamente formados y se valen por si mismos.

El hecho de que las crías nazcan tan pequeñas en los animales no placentarios es una estrategia de estos animales para librarse de los inconvenientes que supone la salida del cuerpo de la madre, durante el parto, de otro individuo muy voluminoso, su cría.

Los cuidados empiezan en la etapa fetal en los mamíferos vivíparos, que son todos si exceptuamos a los mamíferos ovíparos.

No obstante, las madres proporcionan cuidados también con el amamantamiento.


Mediante las glándulas mamarias se secreta la leche rica en nutrientes y calorías. La leche es un excelente alimento para las crías de los mamíferos, y de hecho, es el único alimento del que se alimentan durante los primeros días o meses de sus vidas.
El abandono de la leche se hace progresivamente para adaptar su sistema digestivo a los alimentos sólidos. Por lo tanto, hay una adaptación gradual al alimento sólido en los mamíferos.

La adaptación de los mamíferos a la lactancia ha supuesto el desarrollo de unos labios capaces de hacer el vacío para minimizar las perdidas de leche.
No obstante, los cetáceos no tienen labios por lo que el sistema de toma de la leche es distinto. Ellos dan suaves golpecitos a las mamas hasta que se produce la expulsión fuerte de la leche, que en su caso está muy concentrada para que no se disperse tan fácilmente en el medio acuático en el que viven estos animales.
La carencia de labios en los cetáceos es una adaptación al medio acuático.


Adaptación para facilitar el parto


Se cree que el hecho de que las crías nazcan tan pequeñas en los mamíferos vivíparos no placentarios, es decir, en los marsupiales, es una estrategia de estos animales para librarse de los inconvenientes que supone la salida del cuerpo de la madre, durante el parto, de otro individuo muy voluminoso, su cría.


Adaptaciones relacionadas con el aprendizaje


En este grupo animal el aprendizaje es muy importante.
Se considera que los mamíferos son la clase de animales más evolucionados. Los seres humanos también somos mamíferos.
Los mamíferos han experimentado una gran evolución en su sistema nervioso, sobre todo el encéfalo (el cerebro es una parte del encéfalo), con la expansión de los hemisferios cerebrales y el desarrollo del córtex cerebral, entre otros fenómenos. Este hecho les ha posibilitado una mayor capacidad de aprendizaje y una mayor variabilidad comportamental.

El aprendizaje se ve favorecido por el desarrollo del sistema nervioso, pero no solo por este aspecto.
Las crías aprenden mucho de sus madres cuando está a su cuidado. De ahí que el vínculo entre la madre y la cría, originado durante el amamantamiento, es esencial para el aprendizaje. La gran relación existente entre la madre y su cría facilita el comportamiento social de la especie.
Las respuestas instintivas son esenciales para dar solución a los problemas que se presentarán en el medio ambiente. De aquí que en las especies animales que no tienen muchos cuidados durante su infancia los comportamientos instintivos sean muy importantes. Sin embargo, en los mamíferos, los cuidados que les proporciona la madre a los pequeños les aseguran una protección muy buena, por lo que no es necesario que todas sus pautas de comportamiento sean instintivas. En los mamíferos los inconvenientes y los peligros los afronta la madre hasta que sus crías han tenido tiempo de aprender a valerse por si mismas. Esto da margen a una mayor variedad en los comportamientos de los mamíferos.

Los juegos, como los simulacros de caza o la huida, que se dan entre las crías y, a veces, con la propia madre, facilitan también el aprendizaje. Es necesario que los pequeñas tengan tiempo para jugar y que la búsqueda de alimentos no les ocupe todo su tiempo.
Por lo que el tipo de alimentación que tienen los mamíferos influye también en el aprendizaje.

Adaptaciones relacionadas con su medio de vida



La mayoría de mamíferos son terrestres y presentan una serie de adaptaciones que van destinadas, principalmente, a evitar la desecación y las variaciones térmicas.


Sin embargo, podemos encontrar algunos mamíferos acuáticos, como la nutria, el coipú o el cachalote, que viven en el agua. Lógicamente, estos mamíferos también mostrarán unas adaptaciones para la vida en el agua; adaptaciones que no tendrán el resto de mamíferos.


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Adaptaciones de los mamíferos a la temperatura


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