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PARÁSITOS
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¿Qué es un parásito?
Un parásito es aquel ser vivo que vive a expensas de otro ser vivo de distinta especie llamado huésped u hospedador. A diferencia, de la simbiosis, la relación que se establece entre el parásito y el huésped no es beneficiosa para ambas partes ya que el animal parasitado puede incluso llegar a morir. El parásito utiliza el organismo del huésped como hábitat temporal o permanente y como fuente de alimento, alimentándose de los tejidos del huésped o aprovechando las sustancias que el huésped prepara para su propia nutrición.
El modo de vida del parásito dentro del huésped se conoce como parasitismo. La ciencia que estudia el parasitismo se llama parasitología. La parasitología comprende la morfología, la clasificación, la biología y la fisiología de los parásitos. La parasitología estudia también el estudio de las relaciones entre el parásito y su huésped y las relaciones recíprocas.
Tipos de parásitos
Los principales parásitos son los Protozoos, los Helmintos y algunos Artrópodos. En todos las clases de Protozoos, se encuentran especies parásitas. En el grupo de Platelmintos, también existen muchas especies parásitas. Son platelmintos exclusivamente parásitos los de las clases de los Trematodos, Cestodos y Monongénidos. En cambio, entre los Poríferos (esponjas de mar) no existen especies parásitas. En los Equinodermos (estrellas de mar y erizos de mar) tampoco existen prácticamente especies parásitas. Son artrópodos parásitos algunos Insectos (mosquitos, moscas, pulgas, piojos, chinches, etc.), algunos Arácnidos (garrapatas, ácaros) o algunos Crustáceos. Dentro de los vertebrados, prácticamente no existen especies parásitas.
Daños sobre el huésped
El parásito puede, en ocasiones, no causar perjuicios perceptibles para el huésped pero, a menudo, es nocivo porque le causa enfermedades parasitarias al huésped que parasita. Sólo en raras ocasiones son mortales los daños causados por el parásito sobre el huésped. Ello se debe a que al parásito le interesa mantener en vida a su huésped, pues la muerte del parásito supone también su propia muerte por falta de alojamiento y manutención.
Adaptaciones del parásito y del huésped
Los parásitos necesitan muchas adaptaciones para vivir a expensas del hospedador, reproducirse e infectar a nuevos hospedadores. Un parásito tiene unas necesidades fisiológicas similares a los animales de vida libre, es decir, precisa de un hábitat, alimento y necesita reproducirse para perpetuarse. El parasitismo puede considerarse como una presión evolutiva en la que el huésped y el parásito se adaptan entre sí a través de un proceso selectivo. Es decir, a lo largo de la evolución huésped y parásito han sabido adaptarse interviniendo para ello la selección natural.
El parásito encuentra en su huésped todas las condiciones adecuadas para sobrevivir y reproducirse. Sin embargo, el medio interno constituido por el propio huésped puede ser inhóspito para el parásito porque el hospedador parasitado reacciona contra el parásito produciendo anticuerpos.
- Parásitos del gato
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