SEÑALES DE HAMBRE Y SACIEDAD

¿Por qué tienen hambre los animales?

Mecanismos que regulan el consumo de alimento en las personas y ratas

La sensación de hambre permite ajustar lo que comemos con lo que gastamos en energía. Se desencadena la sensación de hambre cuando están muy activas las neuronas del hipotálamo lateral. El hipotalamo lateral es la parte del cerebro que se encarga de regular el hambre. Esta clase de neuronas se denominan centro del hambre. Un daño en el centro del hambre puede provocar que la pérdida de apetito y el consecuente menor consumo de alimento.

En las personas y en las ratas, el consumo de alimento es fruto de la interacción entre la señal de hambre y la señal de saciedad. Por lo tanto, una rata o una persona no comerá si la señal de saciedad es mayor que la señal de hambre. En cambio, el resto de animales domésticos se cree que comen por defecto hasta producirse la señal de saciedad.

Existe la obesidad porque los mecanismos fisiológicos de la sensación de hambre funcionan muy bien en un único sentido, es decir, en el sentido de la recuperación del peso perdido. Desde el piunto de vista evolutivo, este mecanismo es perfecto para recuperar la condición corporal, esto es, para recuperar la grasa perdida. Pero sólo funciona bien en los animales salvajes que deben enfrentarse en muchas ocasiones a la situación de falta de alimento.

Señal de hambre

La señal de hambre depende de la concentración plasmática de glucosa. La señal de hambre se da por la bajada en la concentración de glucosa en sangre. Sin embargo, esta bajada es muy leve y dura poco porque el organismo tiende a mantener constante la concentración plasmática de glucosa gracias a la homeostasis. La homeostasis es el equilibrio interno de los seres vivos. La señal de hambre es captada por el centro del hambre.

Señales de saciedad

La señal de saciedad está controlada por muchas señales, por lo que es un sistema muy difícil de engañar.

La señal de saciedad puede ser a corto plazo, a largo plazo o ser de tipo específica.

Señal de saciedad a corto plazo en los animales vertebrados

La señal de saciedad a corto plazo puede ser de distinto tipo: oral, gàstrica o ruminal, intestinal o hepática.

La señal de saciedad oral se origina en la faringe cuando el animal mastica y traga el alimento. Es una señal de tipo nerviosa. Es la menos efectiva porque dura muy poco. Simplemente, sirve para evitar que el animal coma demasiado.

La señal de saciedad gástrica o ruminal, cuando es un rumiante, es de tipo nerviosa. Se produce a medida que se llena el estómago gracias a los receptores de llenado de la pared del estómago o del rumen. Es muy importante en animales herbívoros, ya que en carnívoros no funciona muy bien. Ello se debe a que la carne es rica en energía y, por lo tanto, el animal carnívoro no hace falta que coma mucha carne para satisfacer sus necesidades en energía y el estómago no se llenará como en los rumiantes.

En los animales herbívoros pueden darse 2 situaciones: satisfacción de las necesidades de energía antes que se llene el rumen, se dice que la saciedad está bajo control fisiológico; llenado del rumen antes de satisfacer las necesidades de energía. Entonces, se dice que la sacidedad está bajo control físico. Es importante en animales de granja, que, desde el punto de vista productivo, la saciedad esté bajo control fisiológico para que el animal pueda comer todo lo que le haga falta.

Por lo tanto, en los animales herbívoros criados por el hombre, el objetivo de su alimentacióin es el de evitar que la saciedad caiga bajo control físico. Pueden caer en control físico los animales con grandes necesidades energéticas, como durante el crecimiento del pequeño o durante la lactación de la hembra. También pueden caer en control físico aquellos animales alimentados con forrajes de baja calidad o muy ricos en fibra. Los rumiantes de pequeño tamaño también pueden caer bajo control físico porque tienen un rumen que se llena antes que se haya satisfecho sus necesidades energéticas.

De ahí se deduce que no es recomendable alimentar con dietas fibrosas a base de forrajes a los animales lactantes, porque tienen unos grandes requisitos energéticos. No es recomendable alimentar en ninguna ocasion a los lechones con forrajes por su pequeño tamaño y porque tienen unas grandes necesidades en energía. La hembra preñada puede ser alimentada con forrajes pero sólo parcialmente, y su alimentación debe ser combinada con pienso.

La señal de saciedad intestinal es de tipo hormonal. La hormona llamada colecistoquinina o CCK se produce en el intestino delgado cuando hay alimento en el intestino y sirve para disminuir la actividad del centro del hambre.

La señal de saciedad hepática es de tipo nervioso. Informa de la disponibilidad de energía que hay en las células del hígado o hepatocitos.

Señal de saciedad en las personas

En las personas, es muy importante la señal de llenado gástrico.

Señal de saciedad a largo plazo

La señal de saciedad a largo plazo sirve para mantener constante las reservas de grasa. Actúa al cabo de semanas o meses. La teoría lipostática explica que los animales tienden a mantener un peso constante adaptando para ello el consumo de alimento. La leptina es el elemento que permite la comunicación entre el tejido adiposo (grasa) y el centro del hambre. Cuando un animal está gordo, hay una mayor producción de leptina. De este modo, se consigue que el animal que tiene una gran reserva de grasa no coma tanto, ya que la leptina disminuye el apetito. La leptina se produce en las células del tejido graso o adipocitos.

La leptina tiene el inconveniente que ejerce un efecto negativo sobre la función reproductora. Cuando un animal está muy delgado, tiene disminuida la producción de leptina y también tiene alterada la función reproductora. Es decir, los animales que están muy delgados tienen problemas para reproducirse. Este problema se da en hembras y no sucede en machos. La razón se debe a que el esfuerzo en energía para reproducirse es mucho mayor en hembras que en machos. La producción de leche es el principal gasto de energía asociado a la reproducción.
Sin embargo, el caso contrario no se da y el aumento en la producción de leptina no implica un aumento de la función reproductora.

Saciedad específica

La saciedad específica está desencadenada por un tipo concreto de alimento. Gracias a la saciedad específica, el animal se harta del alimento en particular que acaba de comer.

Por ello, el consumo de alimento aumenta cuando la dieta es muy variada. Además, del efecto de la variedad, está el efecto de la palatabilidad, es decir, lo que es bueno para el paladar.

Sin embargo, es más importante la variedad a la palatabilidad, por lo que los animales prefieren variedad a alimentos muy buenos pero siempre los mismos.

* Ver más sobre: El apetito en humanos

punto rojo Más información sobre la alimentación de los animales en el listado superior.

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El contenido de este artículo es informativo. Le recordamos que la comercialización y tenencia de las especies animales exóticas están sujetos a la legislación de cada país.