Cría
de la artemia (Artemia spp) |
Características
de la artemia |
Las
artemias son crustaceos de tamaño pequeño.
La artemia salina mide, por ejemplo, entre 1 (a veces algo menos) y 1'5
centímetros, según la edad y las condiciones ambientales. La
salinidad del agua es uno de los factores ambientales que influye en el crecimiento
de las artemias. A menores índices de salinidad del agua se ha visto que
las artemias que viven en ellas son más granes que aquellas que viven en
aguas más saladas. No obstante, exsisten artemias muchos más
pequeños como la Artemia parthenogenetica que mide unos 3 mm de
longitud.
Las
artemias son crustaceos que viven en aguas salobres, en algunos casos en aguas
muy saladas, de hasta más de 330 gramos de sal por litro de agua dulce,
sin embargo, también pueden vivir en aguas prácticamente dulces.
En el Mar Caspio con una baja salinidad, menos de la mitad que la del Mar
Mediterraneo también viven artemias, la Artemia salina. Las
artemias viven en aguas salobres del continente, como lagunas, lagos (endorreicos)
o salinas, pero no en los mares ni en oceanos. Las
artemias son animales con una gran capacidad de colonizar los ambientes más
inospitos, como por ejemplo, charcos con poca agua que se secan muy rapidamente.
De hecho, la mayoría de especies de artemia viven en las zonas secas del
planeta. Acostumbran a vivir en zonas donde la vida es díficil para
evitar el acoso de los depredadores, peces sobre
todo. Las artemias han desarrollado la formación de quistes como mecanismos
de supervivencia a los ambientes a veces tan hostiles en los que viven. Como
sistemas de supervivencia a los ambientes poco favorables, las artemias disponen
de varios recursos, además de la formación de quistes. Así,
las artemias pueden vivir en aguas muy saladas, es decir, tienen una gran capacidad
de tolerar niveles elevados de salinidad, porque tienen sistemas para regular
la presión osmótica de su cuerpo. Estos crustáceos diminutos
pueden vivir en ambientes poco oxigenados, como consecuencia de la gran salinidad
de las aguas donde viven, ya que se aumenta la síntesis de hemoglobina
(la proteína responsable de transortar el oxígeno en la sangre hasta
los tejidos del cuerpo) como respuesta al incremento de la salinidad del agua. La
Artemia parthenogenetica es especialmente resistente a las hostilidades
del medio.
En las artemias es frecuente hablar de endemismos, puesto que
existen especies que viven en zonas muy restringidas y concretas del mundo. Un
ejemplo de ello es la Artemia monica que solamente vive en un lago californiano,
el Lago Mono, de ahí su nombre científico o la Artemia persimili,
endémica de Argentina. Para evitar enfrentarse con los depredadores,
batalla que seguramente tendrían perdidos estos antiguos e indefensos,
las artemias han optado por vivir en zonas muy concretas del planteta, a cambio,
las artemias son tremendamente abundantes en los pequeños reductos que
han escogido para vivir, ya que son pocos los animales que pueden tolerar tan
bien las grandes variaciones que sufren los ambientes donde viven les artemias.
No
obstante. también hay artemias que tienen una gran area de distribución,
como la Artemia franciscana, que vive en todo el mundo, excepto en la Antartida;
el único continente donde es imposible encontrar a este crustáceo.
Aunque, originalmente, esta especie de artemia vivía solamente en América. En
Europa, podemos encontrar de forma salvaje (junto con la introducida Artemia
franciscana) a la Artemia tunisiana, que también vive en Asia.
La Artemia parthenogenetica vive en Europa, en varias salinas de Italia,
la mitad oriental de España, el sur de Francia, en Grecia o en Turquia. También
existió en Europa la Artemia salina, en las salinas de Lymington,
en el sur de Inglaterra aunque terminó por extinguirse. Sin embargo, en
la actualidad, la Artemia salina, sin contar con los ejemplares criados
en cautividad en todo el mundo, vive en muchos puntos del planeta y la podemos
ver de forma salvaje en el centro de Asia, la India, en el Mar Caspio (en realidad
es un lago de agua salada), en los Estados Unidos, en el sur de España,
en Túnez, en Australia e incluso en Groenlandia. Las
artemias son unos animales muy antiguos, en la época de los dinosaurios
ya existian estos pequeños crustáceos.
Las artemias tienen
fototropismo positivo, o lo que es lo mismo, sienten atracción a la luz
como las plantas. Podremos darnos cuenta de esta propiedad de las artemias cuando
en iluminar una zona concreta del recipiente donde viven las artemias se dirigen
a ellas nadando de una forma muy curiosa, de espaldas. Pero es la forma normal
de nadar de estos crustaceos siguiendo trayectorias rectas que solo abandonarán
cuando algo les asuste, en cuyo caso canvian de forma brusca de recorrido. También
es habitual que estos animales naden a contracorriente.
Alimentación
de la artemia |
Las
artemias son animales filtradores o también llamados suspensívoros,
como lo son también muchos moluscos tales como los mejillones o las ostras.
Mediante la corriente que crean con el movimiento de los apéndices torácicos,
los filópodos, las artemias filtran algas unicel·lulares (Dunaliella,Tetrahedron,
Chateocercos) rotíferos y detritos. El
tipo de alimento que filtran las artemias depende de su tamaño, concretamente
de las sedas filtradoras de los filipodos, que actuan como un auténtico
filtro. Las artemias más grandes son capaces de filtrar pequeños
crustáceos. La solubilidad también es importante, puesto que los
alimentos poco solubles no serán bien aprovechados por las artemias,
ya que estos crustaceos se nutren del alimento que encuentran disuelto en
el agua.
Podemos alimentar
a las artemias con una gran variedad de ingredientes dado que las artemias son
animales filtradores no selectivos. En
acuicultura se emplean las algas Isochrysis galbana, Dunaliella, Tetraselmis
o Chateocercos, entre otras, aunque la alga espirulina (Spirulina maxima)
también se puede usar como alimento para artemias y es más fácil
de adquirir en tiendas, a razón de ser también un buen complemenento
dietético para personas. La alga espiruna es muy rica en proteinas y
aminoacidos esenciales, vitaminas y minerales por lo que es un buen alimento no
sólo para los humanos, también para las artemias. Los rotíferos
son otro tipo de alimento vivo que se puede dar a las artemias.
Las artemias
artemias que viven en la naturaleza se alimentan, de alimento vivo, pero también
de detritus y restos de materia orgánica que se encuentran acumulados en
el fango, por lo que a parte de alimento vivo, como los rotiferos podemos darle
a las artemias alimento inerte (el alga espirulina que venden en las tiendas también
es alimento inerte), aunque asumimos con su introducción en el recipiente
de las artemias de tener algún que otro problema en la calidad del agua
puesto que este tipo de alimento ensucia más el agua que el alimento vivo. De
todas formas, podemos colar la
comida que daremos a las artemias para que las partículas más gordas
que no podrán comer las artemias no ensucien el agua y así minimizar
el problema de contaminación del agua. Sin
embargo, la ventaja principal de dar alimento inerte es la comodidad, a parte
de que es mucho más barato.
A parte de la solubilidad del alimento,
la cantidad de comida que les damos a las artemias influye en la calidad del agua
donde viven las artemias. Si pasado un tiempo tras la administración del
alimento a nuestras artemias, el agua continúa estando notablemente turbia
esto quiere decir que debemos darle menos alimentos de lo que solemos.
El
alimento inerte se puede proporcionar a las artemias como una mezcla homogenea
de harina de arroz o de trigo, gérmen de trigo, salvado de arroz, harina
de soja, yema de huevo, alga espirulina y levaduras.
Condiciones
de cría de la artemia |
La
temperatura óptima se encuentra entorno a los 25ºC. El pH
debe ser básico (alrededor del 8'5) y el agua donde están las artemias
es importante que se encuentre bien oxigenada.
Aunque estos animales soportan
una salinidad muy variada y pueden vivir, por lo tanto, en aguas prácticamente
dulces, el agua de su medio siempre es necesario que tenga algo de sal para su
supervivencia. Los valores de salinidad más recomendados son aquellos
cercanos a los que tienen el Mar Mediterraneo, porque aunque nos pueda parecer
extraño tiene una baja salinidad, claro está si lo comparamos con
la salinidad de algunas salinas por ejemplo. Para conseguir dicha salininidad
añadiremos por cada litro de agua dule 38 gramos de sal. La sal no puede
contener iodo.
Estas
condiciones son importantes principalmente para que se dé una eclosión
adecuada de los quistes de artemia. El
agua que suministraremos a las artemias puede ser del grifo pero es importante
que la dejemos reposar un par de días para que se evapore el cloro.
Reproducción
de la artemia |
Cuando
las artemias alcanzan 1 centímetro de longitud, al cabo de un mes aproximadamente,
es cuando están listas para reproducirse, dado que ya tienen el aparato
reproductor bien formado.
Una salinidad muy alta, acompañado de
una situación de escasez de comida, favorece la reproducción ovípara.
Los huevos producidos en estas condiciones, los quistes de artemia, pueden resistir
bastante tiempo sin desarrollarse hasta que mejoran las condiciones ambientales,
es decir, hasta que el agua deja de ser extremadamente salada y el alimento cada
vez es más frecuente, la temperatura es más adecuada o bien hasta
que simplementen los quistes se rehidratan. Los quistes de artemian aguantan periodos
de desecación de muchos años. Durante todo este tiempo el embrión
que alberga el quiste se encuentra como dormido. El quiste está en criptobiosis
esperando a que las condiciones ambientales mejoren para desarrollarse.
El
corion es la sustancia, producida por una glándula de la artemia, la glándula
de la cáscara, que rodea a los huevos y los protege del medio ambiente.
Cuanto mayor es la densidad del agua, mayor es la capa de protección de
los huevos y también más tiempo necesitan los huevos para eclosionar.
De
forma muy parecida a las dafnias, las artemias pueden colonizar nuevos hábitats
cuando sus quistes quedan adheridos a las plumas o patas de las aves acuáticas
o incluso cuando son transportados por el viento.
Las
artemias macho se diferencian de las hembras porque tienen en la cabeza unas estructuras
que les sobresalen, mientras que las hembras tienen unas antenas muy sencillas.
Se trata de unas antenas modificadas y desarrolladas para el apareamiento, con
ellas el macho sujeta a la hembra. Las hembras tienen a la base de la cola,
el útero, que se ve muy engrosado. Observando a las artemias hembras
podremos saber si pronto tendremos ya crías de artemia, puesto que cuando
las artemias estan cargadas de huevos se les puede ver por transperencia en el
útero como una mancha de color naranja.
Existen cepas de artemia
que se reproducen por partenogenesis, pero el caso más sorprendente es
el de la Artemia parthenogenetica cuyos individuos se reproducen casi todo
el tiempo de forma partenogenética. La reproducción partenogenética
permite colonizar nuevos ambientes porque genera una gran cantidad de individuos
nuevos con la única condición de que esos ambientes sean adecuados
para la artemia, sin grandes variaciones en las condiciones del habitat.
En
cambio, cuando los ambientes son desfavorables para la vida de las artemias, estos
animales se reproducen por reproducción sexual como forma de adaptación
(la reproducción sexual genera variabilidad genética, y por lo tanto,
también algunos individuos con características más adecuadas
para sobrevivir a un medio determinado).
Para
disponer de los nauplios sólamente deberemos vigilar con la salinidad del
agua y evitar que sea muy alta. Con una baja salinidad, por ejemplo de 38 gramos
de sal por litro de agua dulce, que es la salinidad que tiene el Mar Mediterraneo
las pequeñas artemias romperán el cascarón en cuestión
de horas.
Las artemias también se pueden reproducir de forma ovivípara,
como algunos reptiles, por ejemplo las víboras.
En
la reproducción ovivípara, los huevos se desarrollan en la cámara
de incubación de los huevos o también llamada ovisaco hasta que
están totalmente desarrollados como nauplios, momento en que se produce
la liberación al agua de los nauplios de artemia.
Aunque
los adultos de artemias pueden ser una buena fuente de alimento, muy adecuada
para ciertos peces de mayor tamaño, todavía continúan usándose
poco como alimento, empléandose en su lugar casi exclusivamente las larvas
de las artemias o nauplios por su mayor disponibilidad en el mercardo obtenidas
a partir de los quistes comerciales de artemia. La cría de las artemias
es, a la vez, una buena forma de disponer de un número adecuado de artemias
adultas para emplearlas como alimento vivo para peces y crustaceos marinos. Sin
embargo, no tenemos que dar prisa puesto que las artemias son pequeños
crustáceos de vida muy corta, y apenas su longevidad supera los 2 meses
de vida en el caso de Artemia parthenogenetica. Los machos todavía
viven menos tiempo que las artemias hembra. Sin embargo, Artemia salina vive algo
más de tiempo y la esperanza de vida es de casi 1 año.
Cómo
hacer eclosionar los quistes de artemia |
Podemos utilizar una botella de plástico de 1'5 litros de capacidad y la
llenaremos de agua con la salinidad adecuada.
A
continuación, introduciremos en la botella los quistes de artemia e iremos
removiendo para que se hidraten completamente.
Especialmente durante la
eclosión de los quistes, es importante que el agua esté bien oxigenada.
Para garantizar unos niveles adecuados de oxígeno en el agua podemos hacer
uso de la bomba de aire de los acuarios y conectarla a un tubo de goma. De
otro modo, tendremos que ser nosotros mismos los que oxigeneramos el agua con
la ayuda de una pajita y la fuerza de nuestros pulmones. Los resultados, obviamente,
son peores que en el caso anterior. Al
cabo de unas 24 horas, se produdirá la eclosión de los nauplios
que miden menos de 0'5 mm de longitud.
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