Hazte fan en Facebook

DAÑOS QUE CAUSAN LOS PARÁSITOS EN SU HUÉSPED

Efectos negativos de los parásitos

¿Los parásitos son realmente peligrosos para los animales?

Según su definición, un animal parásito es aquel animal que vive a expensas de un individuo de otra especie, produciéndose un tipo de asociación entre ambos organismos, en que el parásito resulta beneficiado, mientras que el huésped se ve perjudicado.

El parásito puede, en ocasiones, no causar perjuicios perceptibles para el huésped pero, a menudo, es nocivo porque le causa enfermedades parasitarias al huésped que parasita. Por ello, normalmente es necesario establecer un tratamiento para mantener a raya a los molestos parásitos que perjudican la salud de nuestros animales.

Sin embargo, sólo en raras ocasiones son mortales los daños causados por el parásito sobre el huésped. Ello se debe a que al parásito le interesa mantener en vida a su huésped, pues la muerte de su huésped supone también su propia muerte por la falta de alojamiento y manutención que le proporcionan su huésped.

¿Qué daños provocan los parásitos en su huésped?

El parásito provoca sobre su huésped que parasita acciones distintas, cuya suma es la responsable de todos los daños que recibe del parásito y que desembocan en una enfermedad parasitaria. Resumiéndolo, podemos decir que el animal parásito expolia el alimento disponible para su huésped y ejerce una serie de acciones, como son las mecánicas, debidas a fuerzas físicas de compresión y/o traumáticas, así como en ocasiones el parásito también provoca daños quimiotóxicos sobre su huésped e incluso pueden actuar como transmisores de agentes infecciosos.

Por otro lado, los parásitos suelen causar una bajada del sistema inmunitario, lo que, en caso que se produzca, repercute en la aparición de otras infecciones, víricas, bacterianas o parasitarias, según el caso.

No cabe decir que todo parásito desempeña una acción expoliadora a base de apropiarse del alimento de la sangre y tejidos del huésped o del contenido del tubo digestivo.

Daños mecánicos del parásito sobre su huésped

Ciertos parásitos causan daños por acciones mecánicas de tipo traumático al lesionar los tejidos del huésped, como por ejemplo, la picadura de una garrapata. Los parásitos también pueden causar acciones mecánicas de tipo obstructivo cuando la masa de parásitos provoca la obturación de un conducto del cuerpo del huésped, como el intestino por las lombrices intestinales ascáridas. Del mismo modo, ciertos parásitos, como las tenias, pueden ejercer acciones mecánicas compresivas porque su desarrollo conlleva la compresión en los órganos y tejidos adyacentes al parásito.

Inoculación de agentes infecciones por parte del parásito en su huésped

Los parásitos pueden favorecer la penetración de otros agentes patógenos causantes de enfermedad en sus huéspedes. En estos casos se dice que son parásitos que ejercen acciones infecciosas, como hace la pulga al introducir al bacilo de la peste a través de su picadura. En este primer caso, la acción infecciosa es de tipo directo, porque el agente infeccioso es introducido de forma activa por el parásito. En la acción infecciosa indirecta el agente infeccioso puede entrar en el organismo del huésped gracias al parásito, que facilita el proceso de entrada, normalmente porque causa alguna lesión traumática. La mosca del establo o mosca brava produce sobre el ganado unas picaduras que causan mucho picor, que hacen que se rasquen mucho, pudiéndose producir heridas que se pueden infectar con bacterias.

Daños quimiotóxicos del parásito sobre su huésped

Los parásitos también pueden causar acciones quimiotóxicas por la introducción en el huésped de sustancias irritantes, como la saliva de los insectos hematófagos, hemolíticas, como los hematozoarios o necrosantes, como produce la ameba disentérica sobre su huésped.

* Información relacionada: Parásitos

Más información sobre los parásitos en el listado superior.

Otros artículos de interés

© 1999-2017 Botanical-Online SL. Todos los derechos reservados.

Ver versión de móvil