Anatomía externa del gato

Esqueleto del gato

¿Cuántos huesos tiene el esqueleto de un gato?

El esqueleto del gato está formado por 244 huesos, 40 huesos más que el esqueleto humano. La mayor parte de los huesos adicionales el gato los tiene en la columna vertebral y en la cola. Sólo en la cola del gato hay 27 huesos.

Las vértebras de la cola cumplen una función fundamental en el equilibrio del animal. Su número varía desde unas cuantas en la raza Manx, hasta 19-28 en el resto de razas felinas.

* Información relacionada: Gato animal cazador / Adaptaciones del gato

Gato

El gato está perfectamente preparado para la caza

El cráneo del gato

Las dos características más importantes del cráneo del gato son las grandes cuencas de los ojos y las mandíbulas, fuertes y cortas, recubiertas de unos poderosos dientes.

El gato tiene unos grandes ojos para cazar en la oscuridad del alba y del crepúsculo.

La mandíbula del gato

La mandíbula del gato está compuesta por 16 dientes en la parte superior y 14 dientes en la parte inferior. Aunque este número es inferior al de los otros carnívoros, es suficiente como para cumplir la función que desempeñan.

Como los seres humanos, los gatos también cambian sus dientes de leche después del nacimiento, quedando sustituidos por dientes de adulto a los 4 ó 6 meses de vida.

La clavícula del gato

A diferencia de lo que ocurre en el cuerpo humano donde permanece en posición horizontal en la espalda y tiene escaso movimiento, la clavícula del gato no está unida a la articulación del hombro sino que permanece independiente en el músculo, permitiendo un movimiento de los hombros con muy pocas restricciones. Este es el motivo por el cual el gato puede deslizarse a través de espacios muy pequeños.

Cuando el felino acecho a una presa, se produce un movimiento ascendente y descendente de los omóplatos, mientras la columna y la cabeza permanecen casi inmóviles.

Las garras del gato

Las garras del gato son mucho más adaptables que las del perro. Pueden hacer la función de zapatillas almohadilladas para acechar en silencio, de garfios para escalar, de redes puntiagudas para la captura de la presa, de armas letales en una pelea, de esponjas de lavado para limpiarse la cara o el cuerpo, etc.

A diferencia del perro, el gato puede girar las muñecas y utiliza las garras para escalar, agarrarse, lavarse, etc.

Los músculos del gato

En la parte superior del esqueleto del gato se encuentran los músculos y tendones. Los fuertes músculos de las patas traseras le permiten al gato realizar poderosas carreras cortas.

Sin embargo, el gato no está dotado de una gran resistencia, ya que no está preparado para perseguir a su presa en distancias largas, sino para acecharla. Un gato puede saltar hasta 5 veces su propia altura.

Gracias a su particular anatomía, el gato es un perfecto cazador

El gato, con sus 30 millones de años de evolución, ha llegado a ser un cazador casi perfecto. Sus atributos físicos y su comportamiento han garantizado su supervivencia durante todo este tiempo. Su cuerpo está diseñado para ser fuerte, rápido y ágil. Los sentidos del gato son muy finos.

Los grandes atributos físicos de este animal están controlados por su sistema nervioso que coordina todos los movimientos del animal.

Por todo ello, el gato posee una flexibilidad y una agilidad sorprendente que le permiten dar caza a animales tan rápidos y escurridizos como un ratón.

* Información relacionada: Anatomía del perro / Anatomía de los primates / Anatomía de los murciélagos / Anatomía de los vertebrados

punto rojo Más información sobre el gato.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos
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Artículo actualizado el: 22 abril, 2019

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