Daños que causa la polilla de la ropa

Problemas que causa la polilla de la ropa

Relación de la polilla de la ropa con el hombre

Ciertas polillas se desarrollan en los nidos de las aves

La polilla tejedora desde siempre ha convivido con el hombre ya que se trata de una especie comensal. Por lo tanto, su distribución se ve muy influenciada por la actividad humana.

Es tal la adaptación que las polillas de la ropa muestran a los ambientes humanos que pueden soportar perfectamente grandes variaciones en cuanto a la temperatura, pudiendo aguantar temperaturas muy altas, resisten también la sequedad, hasta el punto que pueden vivir a extremas condiciones de sequedad cercanas a valores 0, y muestran resistencia a ciertos insecticidas.

Sin embargo, la polilla de la ropa también manifiesta comensalismo por otras especies como las aves, aunque es poco frecuente. Que algunas veces este insecto se relacione con las aves y otros animales y aparezcan sus larvas y adultos en sus nidos es debido a que los nidos de las aves eran su refugio natural antes de la aparición de las viviendas humanas.

Importancia económica de la polilla de ropa

Es únicamente la larva quien se alimenta, y en consecuencia, es la larva exclusivamente quien causa los daños. Las larvas son muy activas y a medida que van royendo los tejidos, y dejando sus característicos agujeros sobre la prenda, fabrican galerías de seda en las que se adhieren sus excrementos.

Las larvas normalmente se sitúan en los pliegues de la ropa.

Los productos confeccionados a partir de materiales vegetales como algodón o lino o las prendas sintéticas cuando están libres de restos humanos como sudor, orina o pelos no son atacados por este insecto. Lo mismo sucede a las prendas confeccionadas con lana, cuando están muy bien lavadas. De ahí que, para prevenir a este insecto prejudicial para el hombre es importante lavar bien las prendas que serán guardadas en el armario.

El encontrarse cerca del alimento, debido a que no es una especie que acostumbre a volar, facilita su control. Sin embargo, esta especie, pasa desapercibida por sus costumbres nocturnas y por su sistema de camuflaje.

Estos insectos a menudo nos sorprenden por la habilidad que tienen en burlar la hermeticidad de recipientes que contienen alimento o por ser capaces de pasar por cajas muy bien selladas. Se debe a la gran capacidad que tienen las larvas recién nacidas de colarse por estrechos orificios de menos de 1 milímetro de diámetro.

Aunque es bien cierto que en las últimas décadas el control de este insecto, sobre todo mediante compuestos químicos (naftalina y compuestos similares), ha supuesto una evidente disminución de sus poblaciones, la polilla tejedora sigo siendo una especie abundante y en ocasiones una plaga, en casas que se encuentran abandonadas o en viviendas en las que la higiene es deficiente.

Más información sobre las polillas.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos

6 noviembre, 2019

Otros artículos de interés