Migración de anfibios

¿Cómo son las migraciones en los anfibios?

El sapo corredor emprende peligrosas migraciones en primavera para dirigirse a sus zonas de reproducción

Las migraciones son los desplazamientos periódicos que realizan los individuos de una población de un lugar a otro efectuados por los animales migradores.

Es cierto que las migraciones de los anfibios no son tan espectaculares como las golondrinas, grullas y otras aves, las de algunas tortugas marinas o las anguilas, los salmones u otros peces. No obstante, las distancias que tienen que recorrer estos animales son considerables tendiendo en cuenta que son pequeños y no pueden correr ni volar.

El ciclo biológico de los anfibios es complejo e implica al menos dos tipos de hábitat, es decir, un medio terrestre y un medio acuático, y la migración entre estos dos hábitats.

Para que las poblaciones de anfibios puedan mantenerse, estos animales tienen que presentar comportamientos de dispersión suficientes para colonizar nuevos lugares.

Migraciones de los anfibios a sus lugares de freza

Cada primavera, las distintas especies de anfibios (ranas, sapos, salamandras, tritones…) abandonan sus refugios de invierno para llegar a los lugares de freza o de puesta y poder reproducirse.

Durante estas migraciones, que se producen en tiempo suave y lluvioso, los anfibios tienen que enfrentarse a múltiples obstáculos, como carreteras y caminos. En el camino hacia estos lugares, como charcas, arroyos, estanques…, estos animales en peligro de extinción se ven atropellados por vehículos.

¿Qué otras migraciones realizan los anfibios?

Finalizado el periodo de reproducción, tiene lugar una segunda migración hacia los lugares de verano. La actividad estival se da cuando la temperatura es la adecuada y se dan lluvias. Si no se cumplen estas dos condiciones, los sapos se entierran.

En otoño, empieza una nueva migración hacia las aguas de freza por parte de aquellos sapos que al año siguiente participarán en el proceso de la reproducción. Los restantes individuos de la población permanecen en los lugares de verano y se entierran para realizar la hibernación.

La migración de otoño se da entre finales de agosto y principios de octubre.

A mediados de octubre, se encuentra la mayor parte de la población de sapos en la residencia de invierno y no se abandona aunque las condiciones climáticas sean favorables.

Los anfibios que viven en ambientes muy cambiantes, como en vegas de los ríos, tal es el caso del sapo corredor, del sapo verde o del sapo de vientre amarillo, también abandonan aquellos hábitats que ya no les satisfacen sus necesidades. En estos casos, pueden producirse migraciones considerables.

Estudio de las migraciones de los anfibios

El comportamiento migratorio de los anfibios europeos ha sido estudiado a fondo en los últimos 30 años. Los datos se referían a las distancias que recorrían los anfibios respecto a las aguas de fresa o puesta de los huevos.

El suizo Hans Heusser y el británico W. Jungfer realizaron experimentos con marcajes para poder reconocer los animales individuales y poder establecer de este modo las distancias recorridas por ellos.

Pese a que se encuentra mucha literatura sobre este tema, en realidad, se sabe todavía muy poco sobre el sistema que poseen los anfibios para orientarse durante sus migraciones.

Cómo se orientan los anfibios durante sus migraciones

Existen suposiciones difíciles de comprobar para determinar cómo se orientan los anfibios durante sus migraciones, como orientación en base al conocimiento del paisaje, orientación por impulsos acuáticos, desplazamiento según los astros, acumulación de impulsos táctiles, etc.

Por otro lado, es imposible que los sapos vean sus aguas de puesta, ya que estas se encuentran a veces a más de 1 km de distancia. Tampoco su mecanismo de orientación es la humedad, porque los anfibios en su migración se encuentran con otras zonas acuáticas.

Principales especies de anfibios migratorios

Rana bermeja (Rana temporaria): La rana bermeja como se desplaza un poco más rápido que el sapo, no se ve tan amenazada cuando tiene que cruzar las carreteras.

Sapo común (Bufo bufo): El sapo común posiblemente sea la especie de anfibio que se vea más amenazada por el trafico rodado. Los sapos pueden recorrer 3 km durante sus migraciones e incluso más.

Tritones (Triturus alpestris, T. helveticus, T. carnifex, T. cristatus): La migración de los tritones no se conoce muy bien, ya que se trata de animales pequeños, discretos que pasan a menudo desapercibidos a los ojos de los automovilistas.

Migración del sapo común

El sapo común, modelo de migración de los anfibios, efectúa la migración hacia los lugares de fresa. Ello se debe a que necesita de zonas acuáticas para reproducirse, ya que en ellas tiene lugar el desarrollo embrionario, larvario y también la metamorfosis.

Si la temperatura baja de los 5ºC, el sapo vuelve a su refugio. Sin embargo, la lluvia actúa de factor de compensación. Las migraciones del sapo común también se ven influidas por la luz.

Existe un factor interno de tipo hormonal conocido como tendencia migratoria que explica porque el sapo migra mucho más con un clima adverso pero más tarde en el tiempo que en condiciones ambientales más propicias. El sapo común tiene una relativa independencia frente a factores climáticos y le influyen mucho factores internos que explica porque no hay sapos migrando durante los meses de enero aunque las condiciones climáticas sean óptimas. Cada población de animales tiene un periodo obligado que explica porque incluso en tiempo adverso se encuentran sapos migrando en marzo.

Durante las migraciones hacia los lugares de freza, el sapo no se alimenta.

Más información sobre los anfibios.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos

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