INSTINTO DE CAZA DEL LOBO

Instinto de caza del perro

Instinto de caza en el lobo

El lobo y su descendiente el perro son animales cazadores, lo que significa que para sobrevivir necesitan tener la capacidad de localizar la presa, seguirla y matarla (secuencia depredadora completa). Pueden cazar animales de distintas especies, que pueden ser más pequeños que ellos, como ratones, conejos o liebres o presas de gran tamaño, mucho más grandes que ellos, como ciervos, corzos o alces.

El instinto de caza o instinto predatorio es muy natural en las especies de la familia de los cánidos, como el lobo, el zorro o el coyote, lo que significa que la selección ejercida durante el proceso de domesticación de la especie lobuna para crear el perro doméstico no podrá nunca eliminar dicho instinto cazador.

La domesticación tan solo ha supuesto acortar la secuencia depredadora creando perros pastores, perros de rastreo o perros de muestra, por ejemplo. Al ser útil el comportamiento depredador para el ser humano, no ha sido inhibido en casi ninguna raza canina. Esto tiene el inconveniente que puede manifestarse de un modo desagradable en ocasiones.

* Información relacionada: Técnicas de caza de los depredadores



Instinto de caza en el perro

Para sacarle el instinto cazador, el perro necesita un estímulo que haga despertarle una auténtica necesidad de perseguir y capturar la presa. En la naturaleza, este estímulo es el movimiento de distintas especies animales. No obstante, salvo el perro de caza, el perro doméstico no puede satisfacer su instinto cazador. Por lo que puede recurrir a "cazar" objetos en movimiento.

Ello explica porque tiene ese impulso de correr tras coches, bibicletas o motos. Un perro puede tender a perseguir animales que no debería comer según nuestro interés humano pero que para él son la presa ideal por ser pequeños, poco rápidos y vulnerables. Este es el caso de gallinas, gatos y conejos, por ejemplo. Un perro puede perseguir a los niños si no los ha visto en el proceso de socialización porque no los considera como seres humanos sino como presas potenciales, sobre todo si se escapan chillando.

El dueño de un perro deberá hacerle aprender a su can que la caza de pájaros, gatos, automóviles o niños no le gusta. Para hacérselo saber, bastará con presentar estos estímulos al cachorro e intervenir rápidamente con un "¡No!" cuando el animal muestre un comportamiento depredador.

Los cachorros aprenden siempre mediante el juego. En la naturaleza, los lobeznos para activar el comportamiento depredador emplean pequeños objetos que ruedan en ser empujados, como piedras, o que son llevados por otros cachorros, como ramas. Los perros domésticos de adultos todavía quieren jugar porque mantienen características infantiles, se dice que son perros neoténicos. Las razas menos "infantiles" como los perros nórdicos o los lebreles muestran poco interés por las pelotas tras superar la fase infantil.

El instinto cazador se emplea para el adiestramiento del perro. No solamente en los perros de caza, sino también en los perros que se utilizan como defensa. Los cachorros son estimulados a morder moviendo delante de su boca un palo que es guiado por un figurante que simula el comportamiento típico de huida de una presa. La pelota también representa una presa. En este caso, no obstante, hay un mantenimiento de una característica infantil o neotenia más que un mecanismo sustitutivo porque el perro continua deseando los pequeños objetos que le servían como elemento de juego.

* Información relacionada:
Instinto de caza en el perro

Más información sobre el perro en el listado superior.

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