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Animales útiles y perjudiciales

 

LA TORTUGA DE FLORIDA







Cuidados de la tortuga de Florida
(Nombre científico: Trachemys scripta)


Características de la tortuga de Florida



La tortuga de Florida es la tortuga más conocida como animal de compañía por el público general gracias a la gran comercialización a la que fue sometida a nivel internacional durante los últimos 25 años.

Trachemys scripta se trata de un galápago de caparazón duro, a diferencia de las tortugas de caparazón blando como Trionyx sinensis, y con formas adaptadas a la vida en el agua o hidrodinámicas, así como, en menor medida, sus extremidades.

Las extremidades de Trachemys scripta, así como su caparazón, están adaptadas a la natación.
Las patas de esta tortuga, cuando está dentro del agua, actúan como aletas. De perfiles lisos y dotadas de membranas interdigitales las hacen muy válidas para la natación.


Las tortugas de florida se las conoce como tortugas semiacuáticas porque pasan casi todo el día dentro del agua. Solamente salen fuera para tomar el sol o para poner los huevos. El resto de actividades, como comer, dormir, aparearse o hibernar las llevan a cabo dentro del agua.

La tortuga de Florida es del género Trachemys. Anteriormente, se la conocía como Pseudemys o también Chrysemys.

Este reptil puede alcanzar una longitud, de entre 20 y 30 cm, según el sexo.
Las hembras son mayores que los machos.


La subespecie más conocida es Trachemys scripta elegans o tortuga de orejas rojas, que debe su nombre a las manchas rojizas que tiene a ambos lados de la cabeza, cerca del tímpano. Por su parte, el plastrón (o base del caparazón) está adornado con oscuras manchas sobre un fondo amarillo.
La otra variedad de tortuga de Florida es tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta). Trachemys scripta scripta, en lugar de tener manchas rojizas tiene unos finas manchas de un color más apagado, cercano al amarillo. Su caparazón, en lo que se denomina las placas costales, está adornado con líneas verticales amarillas.
Por último, otra subespecie de Trachemys scripta mucho menos conocida que las anteriores es Trachemys scripta gaigene. Esta variedad de tortuga de Florida tiene una mancha de color anaranjado en la cabeza.

Sin centrarnos en ninguna subespecie en concreto, la tortuga de Florida tiene una área de distribución natural que abarca la parte centro-oriental de América del Norte, desde Virginia hasta el golfo de México. Esta especie se encuentra en estanques, lagos, zonas pantanosas y ríos; todos ellos muy vegetados.



Foto de tortuga de orejas rojas
(
Trachemys scripta elegans )



Foto de tortuga de orejas amarillas

(
Trachemys scripta scripta )


Está prohibida la venta de Tortuga de orejas rojas (Trachemys scripta elegans), pero no está prohibida su tenencia. Ello se debe a que esta especie de reptil exótico es una especie exótica invasora muy perjudicial para los galápagos autóctonos.




Alimentación de la tortuga de Florida

La dieta de esta tortuga de agua varía según la edad del propio animal. Así por ejemplo, cuando son jóvenes tienen una dieta exclusivamente carnívora, compuesta de crustáceos, insectos acuáticos, anfibios (principalmente sus larvas) y moluscos. Complementan su dieta con carroña.
En cambio, a medida que la tortuga va creciendo se va volviendo más vegetariana (en realidad, se hace omnívora). Se alimenta, cuando es adulta, de los mismos alimentos que cuando era joven, pero añade a su dieta plantas acuáticas, como nenúfares, además de raíces y tubérculos.

Nosotros le podemos dar a nuestra tortuga de Florida, 3 veces a la semana, carne: de pollo, ternera o cordero; hígado y pescado. También sirve la comida para gatos de lata.

Complementaremos su dieta, para evitar desequilibrios nutricionales fruto de un exceso de proteína, con gusanos, como tenebrios y lombrices, fruta (manzana o plátano) y verdura (lechuga), todos ellos espolvoreados con vitaminas y minerales 2 veces a la semana.
La comida especialmente formulada para tortugas de agua (sobre todo crustáceos deshidratados) es muy cómoda y útil, pero sólo cuando la usemos como complemento alimenticio. Por lo tanto, aunque le demos a la tortuga el preparado comercial para tortugas no podemos olvidarnos nunca el resto de alimentos.

- Ver Alimentación de los reptiles en cautividad / Alimentación de las tortugas de agua

Material necesario para la tortuga de Florida

- Terrario de interior con zona acuática espaciosa de 130 x 50 x 50 cm.
La zona terrestre debe tener un tamaño suficiente como para que puedan caber todas las tortugas que tengamos sin amontonarse.

- Terrario de exterior (si no disponemos de jardín).

Condiciones adecuadas para la tortuga de Florida

La temperatura óptima del agua para la tortuga de Florida es de entre 18 y 23 ºC, cuando es mantenida en un terrario de exterior o al aire libre (jardín).
Si la tortuga vive durante todo el año en un terrario de interior, la temperatura adecuada mínima sube hasta los 25ºC, lo que hace que sea muy recomendable el uso de un calefactor.

Preparación del terrario para la tortuga de Florida

- Terrario con decoración sencilla. Las plantas acuáticas y los animales, como peces, que introduzcamos pueden ser comidos por la tortuga.

-
Colocar una rama grande para que puede subirse encima y tomar el sol.

Mantenimiento de la tortuga de Florida

La agresividad de Trachemys scripta hace no recomendable su convivencia con otras tortugas más tranquilas. En cambio, se pueden mantener juntas las tortugas de Florida con las tortugas Cuora o Graptemys.


Es muy recomendable que Trachemys scripta pueda tomar el sol en cantidades suficientes
. Una buena opción es dejar a nuestra tortuga por el jardín, porque esta especie se adapta perfectamente a un clima templado. Además, contribuiremos a mantener una buena salud de la tortuga si le dejamos vivir en un lugar más amplio. La tortuga de Florida necesita también unas horas al día de ejercicio y un terrario de interior, por más grande que sea, no es suficiente con lo que el desarrollo de animales obesos es algo más fácil en animales encerrados que en animales mantenidos al exterior.
Sin embargo, especialmente cuando su ambiente se ve invadido por los rayos solares, alguna zona con sombra no le puede faltar nunca. Esta tortuga es bastante sensible a las corrientes de aire.

Cuando tengamos pensado soltar la tortuga de Florida por el jardín deberemos fijarnos con el agua del terrario y la del jardín. Una diferencia entre la temperatura del terrario con la exterior es perjudicial para la tortuga y favorecedora de la aparición de enfermedades.

Para evitar fugas, el jardín donde dejemos libre a nuestra tortuga no debe estar protegido con malla metálica, mucho mejor es que este rodeado por un muro de pared lisa de altura mínima el doble de la longitud de nuestra tortuga.

Si la zona de agua del terrario es suficientemente grande (130 x 50 x 50 cm) no hace falta instalar ningún filtro. En cambio, el filtro es muy necesario para aquellos terrarios con zonas acuáticas más pequeñas, y más teniendo en cuenta que la tortuga de Florida ensucia el agua mucho más que otras especies de tortugas, especialmente en ser adulta.

Cuando no tengamos filtro, deberemos cambiar el agua en una frecuencia mayor, si queremos mantener una calidad del agua adecuada para evitar infecciones.

Si queremos hacer hibernar a nuestra tortuga, la colocaremos en una charca de 1 m de profundidad como mínimo. Lo ideal sería en el mismo jardín donde ha tomado el sol el resto del año.
Si no queremos que la tortuga entre en hibernación deberemos mantener a 25ºC, como mínimo, con la ayuda de un calefactor.

Las crías, durante sus 3 primeros años de vida, deben disponer de una lámpara en la parte terrestre para proporcionarles el calor que necesitan. La temperatura adecuada del agua para las crías de Trachemys scripta es de unos 25ºC.


Adiestramiento y manejo de la tortuga de Florida

Como ya hemos dicho antes, la tortuga de Florida es una tortuga bastante agresiva, que tiene tendencia a morder, sobre todo si es una hembra. Para amansar a este animal lo primero que debemos hacer es reducir el miedo que pueda sentir hacia nosotros su principal motor de la agresividad hacia los humanos. Para ello deberemos hacer que se acostumbre a nosotros, a que nos vea y a que la manipulemos.

Salud de la tortuga de Florida

Si nuestra tortuga la alimentamos exclusivamente con carne, es probable que en un futuro sufra de hipovitaminosis A (falta de vitamina A). Podemos pensar que nuestra tortuga tiene esta enfermedad cuando sus párpados se le empiezan a hinchar. Llega un punto en que la hincharon de los párpados le impide ver y deja de comer. Entonces, puede morir. Lo mismo le puede suceder si la alimentamos sólo con alimento deshidratado para tortugas, un exceso de esta comida también le puede provocar hipovitaminosis A.
Por lo tanto, lo mejor es darle una dieta variada con todos los ingredientes mencionadas.
Usted mismo puede investigar las preferencias alimenticias de su tortuga, aunque no caiga en el error de darle sólo el alimento que consuma su tortuga con más agrado.

Las tortugas mantenidas en cautividad, si ven poco el sol, pueden sufrir también de falta de vitamina D y los consecuentes caparazones blandos. Podemos comprobar si nuestra tortuga padece de reblandecimiento de caparazón presionando suavemente su caparazón. Una tortuga sana (a excepción de las tortugas de caparazón blando) debería tener un caparazón totalmente duro y resistente, sin sufrir deformaciones en ejercerle presión.
Es muy recomendable que la tortuga cada día pueda tomar el sol. A medida que crecen las tortugas de Florida sus necesidades en calcio y vitamina D también aumentan, por lo que, unido a que las tortugas tienen reservas de calcio en sus huesos, se empieza a manifestar de forma evidente la falta de calcio cuando la tortuga empieza a hacerse grande.
Cuando llegamos a este punto la solución es más complicada y, a menudo, deja secuelas permanentes en el animal, por lo que la mejor medicina para las tortugas, como sucede con la alimentación, es la prevención.

Cuando la tortuga tiene deficiencias de calcio, además de padecer de caparazón blando, también se verá influenciado negativamente su crecimiento, que puede llegar a detenerse.

Una agua limpia es otra medida para asegurarnos la buena salud de nuestra tortuga. La tortuga de Florida es bastante sucia, por lo que en esta especie de tortuga se hará necesario más que en otras cambiar el agua más a menudo y el uso de filtros, cuando dispongamos de un terrario pequeño.
Si la tortuga es mantenida en condiciones pobres de calidad del agua puede tener propensión a sufrir infecciones oculares, que se manifiestan por enrojecimiento ocular e hinchazón parcial o total de los párpados.

Resumiendo, estos son los síntomas más comunes que nos pueden hacer pensar que algo falla:

- Los párpados empiezan a hincharse y tiene los ojos rojos.

- La tortuga no quiere comer.

- Hace un tiempo que la tortuga no crece como antes (a partir de los 3 años de vida es normal que el crecimiento se relentice).

- En tocar su caparazón, lo notamos algo blando.


A la menor sospecha de alguno de estos síntomas de enfermad, deberemos replantearnos cambiar alguna de las condiciones con las que mantenemos a nuestra tortuga: el agua, la comida, la temperatura, el sol, etc.
Si tenemos varios animales juntos, sería bueno separar los sanos en observar que uno de ellos empieza a enfermar.

Cría de la tortuga de Florida
(Nombre científico: Trachemys scripta)

La tortuga de Florida macho es un poco más grande que la hembra. Mientras que los machos pueden llegar fácilmente a los 30 cm, las tortugas de Florida hembras no superan los 20 cm de longitud.
Los machos de esta especie tienen las uñas de las extremidades anteriores más largas que las hembras. Estos se diferencian de las hembras además por tener una cola un poco más larga.

El apareamiento se da entre marzo y junio.
El cortejo previo a la cópula se basa en una especie de masajes que hace el macho con sus largas uñas de las patas anteriores a la cabeza de la hembra. El apareamiento empieza cuando la hembra se sumerge dentro del agua, señal que el macho de Trachemys scripta interpreta como un sí de la hembra.

La hembra realiza, entre marzo y mayo, hasta 3 puestas separadas a intervalos de un mes, aunque a veces, efectúa una única puesta; en un agujero de unos 8 cm de profundidad, que practica ella misma cerca del agua. Cada puesta está compuesta por entre 5 y 20 huevos.

Entre junio y julio, nacerán las crías, tras un periodo de incubación de unos 2 o 3 meses a una temperatura de unas 30ºC. Entonces, su caparazón mide unos 2 cm de longitud.

Pese al tamaño reducido que tienen las crías tras nacer, crecerán muy rápidamente durante sus primeros 3 años de vida. Cuando son mantenidas en las condiciones adecuadas, aumentan el doble de tamaño y de peso cada año.

Las tortugas de Florida alcanzan la madurez sexual al cabo de unos 4 años, aunque a veces, a los 2 años ya son maduras sexualmente.

Si queremos hacer criar a la tortuga es recomendable que hiberne.
El periodo de hibernación va de diciembre hasta febrero y la temperatura baja hasta los 4ºC. La tortuga hiberna dentro del agua.
Si la temperatura la mantenemos un poco por encima de los 10ºC sin superar los 15ºC, la tortuga en lugar de hibernar entrará en un descanso hibernal, también muy recomendable para su salud.


- Ver Tortuga de Florida salvaje

Más información sobre otros animales exóticos en el listado superior.


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