Los rebozuelos son setas muy características por su forma de copa ( Cantharellus = copa, en latín) los pies más anchos arriba y mas delgados al final.
La cabrilla ( Cantharellus cibarius) tiene un color característico de amarillo a naranja. Crece durante el otoño después de las lluvias bajo pinos y otras coníferas así como encinas, robles o alcornoques. Se caracteriza por su carne compacta y resistente a la podredumbre. Puede conservarse en seco. Requiere una cocción bastante prolongada para ablandar su carne dura. se utiliza para una gran variedad de platos: carne, tortillas, arroces, etc.
La trufa del pobre ( Cantharellus cornucopioides) proporciona excelente sabor a los platos cuando se añade seco. También puede comerse tierno, aunque debe estar sometido a una cocción prolongada. Su carne es dulce y de bastante calidad, aunque tiene un aspecto oscuro que, a primera vista, atrae poco.
Se parece al Hygrophoropsis aurantiaca , que también es comestible aunque de poca calidad.
El Cantharellus lutescens se caracteriza por tener el pie de color amarillo que contrasta con el color marrón tabaco de la parte superior del sombrero. Crece formando grandes grupos debajo de los pinos. El Cantharellus tubaeformis es parecido a este aunque de menor calidad
El rebozuelo atrompetado (Cantharellus tubaeformis ) tiene una carne muy sabrosa, aunque bastante más dura por lo que el tiempo de cocción debe ser mayor, de ahí que se considere de inferior a los demás rebozuelos.