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Remedios con plantas medicinales con propiedades antibióticas
Los antibióticos naturales son aquellos remedios procedentes del mundo vegetal que son capaces de inhibir el crecimiento de microorganismos y de ayudar a nuestro organismo a eliminarlos. Estos preparados naturales pueden ser capaces de evitar o curar enfermedades.

Ventajas de las plantas antibióticas
La naturaleza ofrece un abanico de plantas con potentes propiedades antibióticas, que desde tiempos remotos han sido consideradas remedios altamente desinfectantes e inmunoestimulantes.
Siempre que sea posible, es preferible recurrir al uso de antibióticos naturales, antes que a los medicamentos antibióticos. Los remedios naturales son menos agresivos con el organismo e igual o más efectivos que los tratamientos farmacológicos.
¿Por qué es una buena opción utilizar remedios naturales?
Los componentes antibióticos de las plantas combaten muchos microbios y estimulan las defensas naturales del organismo, sin los efectos dañinos de los medicamentos antibióticos sobre la salud intestinal y del organismo.
Los antibióticos naturales se diferencian de los antibióticos sintéticos, es decir, aquellas moléculas químicas aisladas o producidas en laboratorios, por las siguientes características:
- Respetan los microorganismos beneficiosos para el organismo, por ejemplo, aquellos que son necesarios en la flora intestinal. Los medicamentos antibióticos atacan a bacterias saludables que conviven en nuestro intestino.
- Son más seguros para la salud: el uso de plantas medicinales presenta menor riesgo de reacciones adversas graves, siempre que se utilicen adecuadamente. Los medicamentos, en cambio, son sustancias más puras y potentes, que se deben utilizar con más precaución, solamente en casos puntuales.
- Las plantas son un recurso más asequible, económico y fácil de conseguir que los medicamentos.
- Otra gran ventaja que tiene el uso de plantas como antibióticos naturales, es que no producen resistencia a los antibióticos, un problema que ocurre por el uso desproporcionado de estos fármacos entre la población, y que es causante de muchas infecciones recurrentes.
Utilidad de los antibióticos naturales
Los antibióticos naturales son la primera opción a elegir cuando aparecen procesos infecciosos gripales o catarrales, caracterizados por dolor de cabeza, mucosidades, retención de líquidos y extremidades frías (manos y pies fríos). También se pueden utilizar preparados con plantas medicinales antibióticas cuando aparecen infecciones digestivas (gastroenteritis, diarrea,…), genitourinarias o cutáneas.
El uso de estas medicinas naturales es respetuoso con el organismo y con la piel (en el caso de su uso externo), y estimula la lucha de nuestro sistema inmunitario contra la infección. Por todo ello, se puede concluir que, para la mayoría de procesos infecciosos, los preparados con plantas son una excelente opción.

¿Cuándo se deben usar medicamentos antibióticos?
A pesar de las grandes ventajas que tiene la fitoterapia, existen determinados microbios que requieren el uso de medicamentos, bien porque sean difíciles de erradicar con medicinas naturales, o porque son capaces de producir enfermedades graves, y por lo tanto hay que actuar con rapidez. Otras veces hay situaciones que lo requieren, como puede ser el caso de personas vulnerables, cuyo sistema inmunitario no puede hacer frente a las infecciones.
Ante la duda, siempre conviene consultar con un facultativo. Algunas pautas que alertan de la necesidad de acudir al médico, son:
- Niños, mujeres embarazadas, personas que toman medicamentos
- Fiebre alta de más de 38ºC
- Dolor, malestar o febrícula que no mejora o que empeora durante más de 2-3 días
- Retortijones intestinales dolorosos, diarrea de más de 3 días
- Haber estado en contacto con algún patógeno en el último mes (por ejemplo, un viaje a un país extranjero)
- Tos que se cronifica (especialmente en niños)
- Heridas infectadas, malolientes, con pus o secreciones.
Remedios antibióticos en uso externo
- Aceite de hipérico: Con propiedades vulnerarias y antibióticas, es una de las mejores armas de cicatrización de los cortes, las heridas, las quemaduras, mordeduras de serpientes, las llagas en los pies o las manos.

- Anís estrellado (Illicium verum): El anetol tiene efecto antimicrobiano y se puede utilizar vía externa para tratar infecciones en la piel, cuando no existen heridas abiertas ni irritación en la piel. También tiene uso en enfermedades respiratorias.
- Gordolobo (Verbascum thapsus): Las hojas son ricas en saponósidos con propiedades antibióticas. (Preparación de Unguentum verbasci descrito en el estudio de la planta)
- Caléndula (Calendula officinalis): El aceite de caléndula es regenerador a la vez que tiene propiedades antibióticas contra bacterias, hongos y propiedades antivíricas.
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21 junio, 2026








