¿Qué ofrecen las ciudades a la fauna urbana?

Las ciudades como oasis de fauna salvaje

Quizás, las ciudades modernas tengan pocos encantos naturales comparados con los primitivos núcleos urbanos. Sin embargo, son reductos ecológicos importantes para una gran cantidad de especies animales salvajes hasta el punto que las ciudades pueden ser consideradas como ecosistemas con el mismo valor en cuanto a biodiversidad o casi que los espacios naturales. Esta discreta biodiversidad, amenazada por nuestros malos hábitos, merece ser protegida tanto como nuestros bosques.

Aunque para algunos naturalistas el medio urbano tiene consideraciones negativas, en realidad, existen ciertas especies animales que se han adaptado hasta tal punto a vivir en la ciudad que sacados de este medio no serían capaces de sobrevivir. Como es el caso del gorrión común (Passer domesticus), que no sobrevive en los pueblos que han sido abandonados por las personas. El ratón, por ejemplo, cuando una zona es deshabitada, no puede sobrevivir y en menos de dos años se extingue. Se probó de alimentar a moscas domésticas con su fuente de alimentación natural (flores), pero todas las moscas murieron de hambre.

Foto de paloma bebiendo en una fuente

Además, el proceso de urbanización no siempre tiene un efecto empobrecedor sobre las comunidades animales, ya que, en sus fases iniciales, el poblamiento humano puede dar lugar a enclaves que alberguen una mayor diversidad de especies que en los medios circundantes. Por ejemplo, la expansión de los barrios residenciales ajardinados en las ciudades situadas en zonas secas contribuyen a crear verdaderos oasis donde prosperan comunidades animales más densas y diversificadas al abrigo de los jardines regados.

Por otra parte, las urbes contribuyen a aumentar la diversidad animal dando lugar al fenómeno de la hibridación, es decir, al cruce entre individuos de dos especies distintas. Gracias a la mano del ser humano, se consigue salvar barreras geográficas naturales. Por ejemplo, en Grecia se han documentado cruces entre perros y lobos o en ciudades americanas se han dado casos de cruces entre coyotes y perros.

Las granjas tradicionales son también refugios para la fauna urbana

Los pequeños asentamientos agrícolas, como las granjas de muchos sectores agrícolas de Centroeuropa reciben durante el otoño a numerosas especies de aves y mamíferos que aprovechan la disponibilidad constante de recursos alimenticios de estos ambientes.

* Ver: Ventajas de las ciudades para la fauna salvaje / Fauna urbana

Más información sobre los animales.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos
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Artículo actualizado el: 22 abril, 2019

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El contenido de este artículo es informativo. Le recordamos que la comercialización y tenencia de las especies animales exóticas están sujetos a la legislación de cada país.