Toxicidad: La presencia de potentes glucósidos cardíacos, especialmente la digitoxina, que no se eliminan una vez ingeridos hace que el uso continuado de estas substancias o de productos que contienen derivados de estas plantas pueden causar graves riesgos para la salud, llegando a producir arritmias cardíacas e incluso paro cardíaco. Como la digitoxina se elimina a través del hígado, se puede producir una intoxicación en pacientes con problemas hepáticos.
Se puede producir una intoxicación accidental mediante el contacto directo con la planta, bien sea ingiriendo alguna de sus partes o chupándolas. La dosis mortal para una persona se cifra en la ingestión de 2 0 3 gr. de planta seca. Todas estas plantas suelen presentar unos niveles más altos de toxicidad justo antes de la maduración de las semillas.
Tratándose de unas plantas tan peligrosas se desaconseja el uso doméstico de las mismas. Las propiedades tóxicas de estas plantas no desaparecen después del secado o cocción.
Síntomas: Vómitos, mareos, diarreas, dolor de cabeza, somnolencia, hipotensión, dilatación de la pupila, problemas en la visión - la presencia de un halo alrededor de los objetos es un síntoma claro de que el organismo se esta intoxicando. Con mayor cantidad de planta ingerida o con una dosis más prolongada en el tratamiento los síntomas empeoran con la aparición de convulsiones y afectando al corazón.
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