Hay una gran variedad
de mamíferos, desde mamíferos muy pequeños como la musaraña
o ciertos murciélagos hasta otros muy grandes
como los elefantes o los rinocerontes.
Podemos encontrar mamíferos en muchos hábitats distintos y con regímenes
alimenticios muy variados. Es decir, la clase mamíferos está
constituida por especies muy distintas y establecer una norma que se cumpla en
cada uno de ellos es algo muy complicado, salvo que todos tienen glándulas
mamarias. Los mamíferos son un grupo de vertebrados que
se caracterizan, sin excepción, por la presencia de glándulas mamarias,
de ahí que estos animales reciban la denominación de mamíferos.
Las glándulas mamarias les sirven para alimentar a sus crías ya
que secretan leche, un alimento muy completo con un alto valor nutritivo.
Algunos mamíferos forman plagas.
* Más información: Plagas de mamíferos
Características
principales de los mamíferos |
Además de mamar, los mamíferos se caracterizan fundamentalmente
por: - Presencia de pelo en el cuerpo.
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Capacidad de conservar el calor corporal que ellos mismos producen u homotermia,
es decir, son animales de sangre caliente. -
Reproducción vivípara y
fecundación interna. -
Respiración pulmonar. -
Circulación sanguínea doble y cerrada con corazón dividido
en 4 cámaras. - Esqueleto constituido por cráneo y columna
vertebral. - Desarrollo de un sistema nervioso complejo.

Foto
de suricata |
Adaptaciones
de los mamíferos |
Los mamíferos, como cualquier ser vivo, gozan de adaptaciones evolutivas
para poder desenvolverse mejor en un mundo que cambia constantemente.
Pese
a que los mamíferos son, por definición, animales terrestres, también
existen mamíferos acuáticos,
como los delfines o las ballenas (cetáceos) y
mamíferos de de hábitos anfibios como es el caso de la nutria,
del hipopótamo, del coipú
o de la foca.
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La anatomía de los animales, como consecuencia de las adaptaciones
que les permiten tener mayores posibilidades de sobrevivir y reproducirse, también
se ha visto modificada.
Por ejemplo, el largo cuello de las jirafas les permiten
llegar a estos mamíferos a las altas hojas de las acacias y mimosas, su
único alimento. Las grandes orejas del elefante le permiten perder mucho
más el calor y constituyen una de las adaptaciones que tiene el elefante
para resisitir el intenso calor de la sabana africana. Por su parte, el tigre
es un gran depredador y una de las adaptaciones que tiene el tigre que le posibilitan
ser un buen cazador de presas como búfalos o ciervos son sus fuertes garras retráctiles.
Indirectamente,
las adaptaciones de los mamíferos también ha contribuido a la enorme
diversidad de esta clase de animales llamada mamíferos y que podamos hablar
no sólo de animales terrestres, también de voladores, de acuáticos
o de arborícolas, por ejemplo. Además,
un conjunto de adaptaciones muy importantes en los mamíferos son las relacionadas
con la reproducción, no sólo las glándulas mamarias, que,
justamente, les han favorecido para vivir en el medio terrestre. Las
capacidades de aprendizaje, entendido como parte muy importante para tener éxito
biológico (que el individuo de la especie sobreviva hasta su reproducción)
están especialmente desarrolladas en los mamíferos. Éstas
se adquieren, sobre todo, durante el periodo de cría, por lo que se ve
la relación que existe entre el aprendizaje y la reproducción.
Sin embargo, uno de los pilares básicos del triunfo de los mamíferos
como especie de éxito biológicamente hablando respecto al resto
de animales vertebrados es la capacidad que han adquirido estos animales de poder
mantenerse al margen de los efectos del clima, y especialmente la temperatura,
sobre ellos. Independizarse del medio ambiente, que es de lo que hemos estado
hablando, ha hecho posible que los mamíferos puedan vivir en lugares inhabitables
para animales de sangre fría.
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