- Verter en un bol grande de cristal el agua, el aceite y la sal. Añadir harina poco a poco e ir removiendo hasta que se forme una pasta compacta.
- Dejar reposar en un lugar cálido a unos 24 ºC de temperatura constante.
- Al cabo de dos días, si es verano, o siete días en invierno, se consigue la levadura.
Renovación
Para tener siempre levadura disponible se deberá renovarse cada dos días en verano o cada siete en invierno. Para ello se le ira añadiendo agua y harina y se irá amasando de nuevo hasta completar el proceso de preparación anterior. A medida que se va realizando este proceso de renovación la levadura va alcanzando superior calidad. Diariamente debería mojarse un poco para refrescarse.