La
forma de lavarse el cabello es muy importante para su conservación
dado que influye mucho en su resistencia y favorece que no
se caiga tanto. Tendríamos que tener en cuenta las
siguientes consideraciones:
Frecuencia
de lavado: La cantidad de veces que debe lavarse el pelo
depende del tipo de trabajo que realicemos así como
del lugar donde vivamos. En un ambiente normal y con un trabajo
donde no se ensucie demasiado lavar el pelo un par de veces
por semana será suficiente, pero, si vivimos en un
lugar con mucha contaminación, o realizamos actividades
donde haya mucho polvo, partículas en suspensión,
etc., sería mejor hacerlo tres veces por semana.
Tipo
de champú : Los champús mas adecuados son
aquellos que contienen pocos detergentes. Se pueden encontrar
en farmacias o herboristerías buenos champús
confeccionados con plantas medicinales que resultan menos
agresivos para el pelo. También podemos prepararlos
personalmente utilizando fórmulas caseras. No hace
falta muchas veces comprar champús muy caros ya que
por muy poco dinero podemos conseguir champús baratos
y muy eficaces. Por ejemplo un champú muy sencillo
y muy bueno es el realizado con un simple huevo batido en
agua caliente o el líquido que resulta de la infusión
de una cucharada de manzanilla con unas hojas secas de ortiga
en un litro de agua. ( En el listado
superior se puede acceder a la sección de champús
naturales donde se puede consultar como fabricar algunos de
ellos)
Cantidad
de champú: No es conveniente abusar del champú.
Una cantidad adecuada es la que permite un enjabonado suficiente
del cabello y mantiene los aceites naturales del mismo. Es
mejor lavarselo más frecuentemente que hacerlo menos
veces con una cantidad muy grande de champú.
¿
Como enjabonar el cabello? El enjabonado debe ser suave.
Se utilizarán las yemas de los dedos para realizar
fricciones suaves del cuero cabello de manera que sirvan de
masaje para estimular la circulación. No debe rascarse
el cuero cabelludo con las uñas puesto que esta actividad
sería demasiado agresiva y podría dañar
el mismo. El cabello también debe enjabonarse suavemente,
sin tirones y sin prisas de manera que quede todo él
bien limpio.
¿
Utilizar agua caliente o fría? Lo mejor es utilizar
agua que no sea demasiado caliente ni demasiado fría.
De igual manera es importante no aplicar directamente el champú
sobre el cuero cabelludo. Habría que adecuar el mismo
a la temperatura corporal. Para ello, en vez de verter directamente
sobre la cabeza, debe colocarse la cantidad adecuada sobre
la palma de la mano y esperar que este alcance la temperatura
de la misma.
¿
Cómo aclarar el cabello? Es muy importante aclarar
el cabello adecuadamente, sin prisas, dejando que el agua
arrastre bien todas las posibles partículas de champú
que puedan haber en el cabello. Se pueden aplicar aclarados
utilizando preparados naturales que facilitan la limpieza
y revitalizan el cabello. Por ejemplo, una preparación
muy sencilla puede realizarse con limones, tal como puede
consultarse en el capítulo correspondiente del listado
superior.