Entre todas las especies del género Gyromitra destaca el hongo bonete ( Gyromitra esculenta) Se trata de un tipo de seta muy característico cuyo sombrero recuerda una especie de cerebro que se levanta sobre un pie de color blanco.
Las Gyromitra esculenta posee un nombre engañoso, puesto que " esculenta" en latín significa " comestible" y este hongo es muy tóxico, pudiendo producir la muerte cuando se come crudo. La toxicidad se debe a su contenido en giromitrina. Las dosis mortales de se estiman entre 200 y 600 g de su carne para un niño y de unos 400 a unos 1000 g para un adulto.
Esta toxina produce graves daños al hígado, al sistema nervioso central y a los riñones. Entre los principales síntomas se encuentran lo siguientes: mareo, diarrea, dolor de cabeza. A medida que el envenenamiento avanza, se producen muestras de delirio y agravamiento físico que pueden conducir al coma.
Se cree que parte de este componente tóxico puede eliminarse mediante la cocción o el secado, sin embargo, aún así, no debe comerse este hongo, al igual que el resto de giromitras puesto que la acumulación de pequeñas cantidades de giromitrina puede producir cáncer.
A pesar de ello es muy apreciado en algunas regiones del mundo, constituyendo la seta más buscada de los países escandinavos. Constituye una de las causas principales de todas las intoxicaciones por setas que se producen en Escandinavia y en los países del este de Europa. En América y sur de Europa las intoxicaciones son muy esporádicas. En muchos países se ha prohibido la venta.
Crece en primavera en zonas de montaña durante la primavera especialmente sobre troncos de coníferas ( especialmente en pinos, abetos) cuando estos están cortados o sobre el suelo cerca de árboles viejos.