Geckos como mascotas

Tipos de geckos domésticos

¿Qué es un gecko?

El gecko (o geco) es un tipo de lagarto de pequeño tamaño, de ojos grandes y cola larga y delgada.

Los gecos son reptiles del orden de los saurios, como las iguanas, los eslizones o los camaleones, entre otros.

¿Cómo son los geckos?

Los geckos son mascotas relativamente fáciles de mantener en un terrario, tienen un comportamiento activo y unos bellos colores, algo muy apreciado para muchos aficionados al mundo del terrario. De hecho, se trata de un reptil ideal para principiantes.

Sin embargo, los gecos no animales fáciles de mantener si los comparamos con otras mascotas más comunes, ya se deben vigilar aspectos de su vida, como su alimentación y hábitat para que permanezcan sanos y se desarrollen sin problemas.

A diferencia de lo que sucede con otros muchos animales exóticos, algunas especies de geckos están adaptadas a vivir en cautividad, lo que les ha cambiado algunas de sus características físicas y de comportamiento salvajes. En este sentido, por ejemplo, existen muchas variedades o razas de gecko leopardo.

* Información relacionada: Aspecto físico de los geckos

Gecko

Foto de gecko leopardo (Eublepharis macularius). El gecko leopardo es una mascota muy popular

Tipos de gecos

Las dos especies de gecos más populares mantenidas como mascotas son el gecko tokay (Gekko gecko) y el gecko leopardo (Eublepharis macularius)

* Información relacionada: Tipos de geckos

Alimentación de los geckos

Debemos conocer los hábitos alimenticios de los geckos en estado salvaje a fin de proporcionarles los mejores cuidados en cautividad. La mayor parte de los geckos son animales insectívoros, que comen insectos y otros invertebrados como gusanos, aunque las especies más grandes de geckos pueden comer vertebrados, como ratones y otros pequeños mamíferos, así como otros reptiles y pajarillos.

Ciertas especies de geckos son omnívoras y se alimentan de frutos, además de insectos, como el gecko crestado (Rhacodactylus ciliatus) o los geckos diurnos del género Phelsuma. Estos geckos comen tanto insectos y otros invertebrados o incluso pequeños vertebrados como frutos, polen y néctar de las flores.

Por ello, el gecko leopardo tiene que ser alimentado con una gran variedad de insectos a ser posible, ya que se trata de un animal insectívoro. Le podemos dar alimento vivo a base de insectos, como grillos, cucarachas, tenebrios… A los ejemplares más grandes de vez en cuando le daremos algún ratón recién nacido, llamado pinkie.

Son insectívoras otras especies de gecko, como el gecko crestado, por lo que tienen que ser alimentadas también con insectos, como el gecko leopardo.

A los geckos omnívoros, como los geckos diurnos o el gecko crestado, se les tiene que proporcionar insectos pero también un poco de fruta y miel mezclada con agua.

* Información relacionada: Alimentación de los geckos

Dónde viven los geckos

Los geckos viven en una gran variedad de hábitats, desde selvas y junglas, hasta praderas, zonas montañosas, desiertos e incluso en zonas urbanas.

Estos animales sobre todo se encuentran alrededor del ecuador y en el hemisferio sur del planeta, aunque algunas especies también viven en las zonas cálidas del hemisferio norte

Los geckos viven en las zonas templadas y tropicales del mundo. La mayoría de los geckos que se tienen como mascota son de zonas tropicales, aunque el gecko leopardo es de zonas desérticas.

Costumbres de los gecos

Los gecos son de costumbres nocturnas normalmente, aunque existen los llamados geckos diurnos, pertenecientes al genero Phelsuma y Lygodactylus, que se se muestran activos durante el día. Si queremos ver a nuestra mascota durante el día, es más recomendable un Phelsuma que un gecko leopardo, gecko de costumbres nocturnas; también debido al hecho de que es más activo el primero.

Algunas especies de geckos pueden cambiar de color según su estado de animo, es decir, si están o no estrados y la temperatura de su ambiente o para confundirse con el entorno. Este detalle es importante de conocer porque nos proporcionará valiosa información sobre nuestra mascota, si conociéndola mucho, podemos saber que se encuentra o no bien sólo con mirarle el color de su cuerpo.

Los geckos son fantásticos escaladores, capaces de trepar por superficies verticales tan lisas como el mismo cristal. Ello se debe a que estos reptiles tienen almohadillas adhesivas. Por ello, debemos tener siempre bien cerrado el terrario a fin de evitar fugas inesperadas. En cambio, el gecko leopardo no tiene estas almohadillas adhesivas, con lo que no puede subir por el cristal.

Los geckos emiten sonidos llamados vocalizaciones cuando interaccionan con sus congéneres o ante situaciones como un enemigo. Por ello, no nos tenemos que asustar si nuestro gecko leopardo, un día, mientras tratamos de agarrarlo, abre la boca y chilla, lo que está tratando de decirnos es que le dejemos tranquilo.

Manejo de los geckos

Pese a no ser tan peligrosos como otros reptiles que entrañan un riesgo a tener en cuenta, como los cocodrilos, los varanos o las serpientes venenosas, y ser animales relativamente dóciles, conviene respetar su intimidad y garantizarles el descanso a fin de respetar su bienestar psicológico y evitar las situaciones estresantes que, además de provocar en el animal disconfort y problemas de salud diversos, también le pueden ocasionar que se comporte hacia nosotros de forma agresiva.

Existen especies de geckos más dóciles que otras. Así por ejemplo, el gecko leopardo es un animal dócil y bastante fácil de domesticar, por lo que es adecuada para los terrariofilos inexpertos, pero también para los más expertos. En cambio, el gecko tokay suele ser una especie de gecko más agresiva que las otras.

Un gecko agresivo, como señales de amenaza, abrirá las fauces, emitirá vocalizaciones en forma de chillidos y también puede dar golpes con la cola. Debemos tener en cuenta que la mordedura de un gecko suele ser muy dolorosa.

Si sujetamos a un gecko, debemos evitar de hacerlo por la cola o, de lo contrario, se nos quedará en las manos. La cola a los geckos les vuelve a salir, pero no tendrá seguramente la apariencia anterior, ni será tan bonita. La cola de los geckos es una reserva de grasa, por lo que, si nuestro gecko ha perdido la cola, tenemos que cuidarlo más porque, en esos momentos, se encontrará en una situación de vulnerabilidad, debido a que ha perdido una gran parte de sus reservas corporales de grasa.

* Ver más sobre: Características de los geckos

Mas información sobre los animales exóticos.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos
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Artículo actualizado el: 20 mayo, 2019

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El contenido de este artículo es informativo. Le recordamos que la comercialización y tenencia de las especies animales exóticas están sujetos a la legislación de cada país.