EL CULTIVO DE LA ENCINA

CÓMO CULTIVAR ENCINAS O CARRASCAS

Encina. Características:

Árbol perenne de la familia de las fagáceas de hasta 20 m. Tallos erectos de color gris, cortos y tortuosos. Hojas alternas, cariáceas, elípticas, oblongas o lanceoladas, con el haz verde brillante, no pubescente, y el envés blanquecino, de hasta 4 cm de longitud, con hasta 11 pares de nervios laterales, con márgenes muy variables (enteros, dentados o incluso espinosos)

Flores amarillentas, reunidas en inflorescencias en forma de amentos colgantes de los brotes tiernos del año. Fruto en núcula, (es lo que se conoce como bellota), de color marrón oscuro en la madurez, amargo, no comestible, de 1 a 3 cm de longitud y con la cúpula que no llega a la mitad. Florece en primavera y sus frutos maduran en otoño.

Encina. Riego:

Foto de flores de encina

Foto de flores de encina

La variedad litoral (Quercus ilex L. subsp. ilex) precisa una cantidad mayor de agua. No hace falta regar una vez establecido si el clima es lluvioso ya que tiene suficiente con el agua de lluvia. Prefiere unas medias anuales de precipitación de unos 600 o 700 litros anuales siempre que el suelo sea profundo y sus raíces puedan acceder a zonas con humedad remanente. En suelos superficiales, o situadas sobre laderas o roquedos precisarían de unos 700 a 1200 litros cada año.

Debe regarse un par de veces al mes durante los 4 primeros años de la plantación durante el verano y una vez al mes en primavera.

En caso de plantarse en sitios más secos es conveniente utilizar la variedad carrasca (Quercus ilex L. subsp. rotundifolia) que puede vivir con una cantidad muy baja de agua. (Existen carrascales continentales que presentan muy buen aspecto con una media de 300 litros de precipitación anual)

Muchas veces se planta debajo de los cipreses césped. En este caso hay que tener especial precaución de que los cipreses no se mojen al regarlos.

Encina. Usos:

Las encinas son árboles grandes que deben plantarse en jardines, plazas o calles. Dado que admite muy bien la poda, pueden plantarse en espacios grandes o relativamente pequeños. Al ser un árbol de hoja perenne, puede proporcionar sombra a lo largo de todo el año, lo cual resulta muy conveniente en verano pero puede resultar un inconveniente en invierno, si se prefiere que el sol acceda a algún lugar determinado.

Al llegar la primavera, las encinas florecen produciendo los famosos amentos colgantes de flores amarillas que resultan muy decorativos. El tono verde oscuro del árbol adquiere tonalidades mas claras por la producción de nuevas hojas. No hay que olvidar, sin embargo, que desde marzo hasta junio, dependiendo de la altura sobre el nivel del mar en que cultivemos la encina, las flores de la encina emiten abundante polen, lo cual debe tenerse en cuenta en caso de que las personas que pretendan cultivar esta planta sean alérgicos a este tipo de polen.

Las encinas pueden cultivarse para la producción de sus frutos, las bellotas. En este caso deberemos plantar alguna variedad de encina que presente las bellotas dulces. Los frutos de la carrasca o bellotas se utilizan para alimentar los cerdos y las hojas para alimentar las cabras.

La madera de la encina es muy resistente a la putrefacción y puede utilizarse para la elaboración de postes para el jardín o herramientas que estén en contacto con la humedad. Igualmente puede utilizarse para el fuego, dado que tiene un poder calorífico muy elevado y su combustión dura mucho. Se pueden aprovechar las madera obtenida de las podas anuales para estos menesteres.

La corteza de la encina y las bellotas poseen muchos taninos que se utilizan en medicina natural para el tratamiento de enfermedades digestivas y para el tratamiento de anomalías de la piel. (Más información sobre "Propiedades medicinales de la encina" en el listado superior)

La riqueza de taninos de las encinas también se aprovecha en la industria, especialmente para el curtido de las pieles.

Encina. Ambiente y exposición:

La encina necesita una exposición soleada, aunque puede aguantar la semisombra cuando es muy joven y está creciendo debajo de otros árboles. Sin embargo, a medida que se va haciendo mayor, hay que proporcionarle abundante luz solar.

La encina resiste muy bien el aire marítimo, por lo que puede ser utilizada para la confección de barreras o setos contra el viento de la mar. Además, hay que tener en cuenta que aguanta muy bien la poda intensiva por lo que puede orientarse en forma de muro vegetal.

El mejor clima para su desarrollo es el clima mediterráneo, caluroso y seco durante el verano y frío durante el invierno. Sin embargo puede cultivarse en zonas más frías con veranos mas lluviosos dado que resiste bien las heladas. El principal problema reside en el exceso de agua durante el verano.

Lo mas conveniente en estos casos es evitar el exceso de humedad en verano, proporcionándole un suelo muy poroso que no retenga el agua. De esta manera algunas especies de las variedad litoral se han adaptado en lugares como Inglaterra o Alemania.

Encina. Propagación y cuidados:

Propagación mediante semillas:

La mejor manera de propagar las encinas es mediante semillas. Las semillas deben plantarse en semillero inmediatamente después de madurar, lo cual se produce durante el otoño del mismo año que han crecido, aunque pueden permanecer en el árbol hasta mitad de invierno. No deben guardarse las semillas una vez están maduras pues pierden su capacidad para germinar. Se puede acelerar la germinación de las bellotas si estas se ponen en remojo durante un periodo de 24 horas.

Para poder germinar las semillas de las encinas necesitan temperaturas bajas por lo que deben plantarse en semillero al exterior, debidamente protegidas para que no se las coman los roedores (ratas, ardillas, etc) Para ello cubriremos el semillero con una malla espesa metálica.

Otro posibilidad es plantar la semilla directamente en el suelo, aunque en este caso, es más difícil de proteger de los animales. Cuando se plantan en el suelo no deben plantarse a una profundidad mayor de 10 cm.

Si las semillas están plantadas en semilleros, es conveniente trasplantarlas a su lugar definitivo tan pronto como sea posible, es decir cuando la planta haya alcanzado un palmo y pueda manipularse fácilmente sin el peligro de estropear sus raíces o sus hojas. En todo caso, no conviene dejar la planta en el semillero durante más de dos temporadas dado que este árbol produce raíces muy profundas y necesita tierra abundante para poder desarrollarse bien.

Las encinas son árboles a los que no les gusta ser trasplantados así que es mejor asegurarse su emplazamiento definitivo a no tener que trasplantarlas posteriormente.

Durante los cuatro primeros años mantendremos el suelo con una humedad adecuada.

Propagación mediante encinas con cepellón:

Otra manera de propagar las encinas es mediante plantones comprados en vivero o producidos en la misma explotación a partir de semillas. La plantación se llevara a cabo durante el otoño o invierno, mejor en días nublados y húmedos. En este caso debemos preparar el terreno procurar realizar un hoyo adecuado y tener cuidado de no estropear las raíces a la hora de plantar. Igualmente deberemos mantener la humedad adecuada durante los primeros años para que arraigue bien. (Más información sobre como plantar un árbol a cepellón)

Independientemente del método utilizado hay que tener en cuenta que la encina es un árbol de crecimiento lento. Se cifra en unos 50 años el periodo de tiempo en que esta árbol pueda producir bellotas.

¿Cuándo deben podarse las encinas?

La poda de las encinas resulta muy útil tanto para darles la forma adecuada como para rejuvenecerlas. La poda debe realizarse durante todo el invierno. Se realizará de manera que solamente deben eliminarse las ramas de poco grosor. Para ello es conveniente empezar cuando el árbol tenga un par de metros de altura y no dejar que produzca ramas viejas demasiado grandes.

En esta primera poda se eliminaran las ramas del tronco y se cortarán las ramas superiores de manera que el ejemplar quede con unas tres o cuatro ramas principales y un interior bien limpio. A medida que va creciendo, es importante solamente cortar las ramas secas o darle forma eliminando el material de poco grosor.

No es conveniente que esta faena se realice todos los años, pues hay que dejar descansar los árboles durante periodos de 5-10 años para las podas mas ligeras y hasta 15 o 20 años para las podas más profundas que implican dejar los brazos interiores en número de 3 a 6.

También hay que tener en cuenta que las herramientas de poda deben estar adecuadamente afiladas y desinfectadas para prevenir posibles infecciones en el corte. Existen en el mercado una serie de productos, como el "mastic", que se utilizan para cubrir el corte y sellar la herida e impedir que por ella penetren los microorganismos.

Hay que tener en cuenta que la poda de las encinas centenarias es mucho más delicada y que solamente debería ser realizada por un especialista. También tenemos que considerar que en muchos lugares los campos de encinas o encinas centenarias están protegidas y que solamente pueden podarse con el consentimiento de la autoridad competente.

También es necesario retirar y quemar el material podado del suelo para evitar que posibles microorganismos se extiendan a los árboles sanos. La legislación de muchos gobiernos obliga a realizar esta limpieza en caso de poda de árboles forestales como la encina.

Encina. Suelo y abonado:

La encina es un árbol muy fuerte que puede crecer en cualquier tipo de terreno, excepto en aquellos que presentan un mal drenaje o los de naturaleza salina o yesosa, aunque prefiere los terrenos fértiles, profundos, ligeros y permeables y de naturaleza margosa. Acepta muy bien los terrenos arenosos.

Un abonado con materia orgánica puede ayudar a mejorar la producción de frutos.

Encina. Plagas y enfermedades:

Las principales enfermedades son de carácter fúngico. Entre ellas tenemos:

- Seca de las encinas y alcornoques: Es una enfermedad fúngica producida por hongos del genero Diplodia sp. (Diplodia quercinea, Diplodia Quercus, Diplodia mutila) e Hypoxilum (Hypoxilum mediterraneum). Entre los síntomas más característicos de este enfermedad tenemos el amarillamiento y posterior amarronamiento y caída de las hojas así como la aparición chancros y de grietas alargadas y circulares en la corteza de las ramas, o la aparición de números chupones. las ramas afectadas se van acortando a medida que se secan. Debajo de las heridas se puede apreciar que la madera interna presenta una coloración negruzca, síntoma de la muerte de los tejidos, lo que se conoce como chancro carbonoso. En un primer momento, el amarilleamiento de las hojas produce síntomas parecidos a los que origina la podredumbre radical. (Más información sobre la seca de la encina y el alcornoque)

- Podredumbre radical: Esta causada por hongos del tipo Phytophtora (Phytophthora drechsleri, Phytophthora cinnamomi y Phytophthora cryptogea) Estos hongos atacan las raíces produciendo la muerte de los pelos absorbentes, lo que produce la sequedad de las hojas por falta de nutrientes. Este tipo de plaga, que afecta también a otros Quercus como el alcornoque (Quercus suber) presenta una mayor virulencia con temperaturas elevadas y un humedad radical elevada.

La prevención de la enfermedad pasa por disminuir el riego y ofrecer un buen drenaje a los árboles, además de elegir los patrones libres de este hongo en lugares de confianza. Parece ser que el uso de fertilizantes con fungicidas sistémicos (fosfonatos) también ayuda a prevenir y disminuir la infección.

- Hongo de la pudrición = mal blanco de las raíces (Armillaria mellea) Es un hongo que causa la muerte de muchos arbustos y árboles (mangos, cerezos, melocotoneros, pistachos, almendros, albaricoqueros, ciruelos, papayos, coscoja, rosales, vides, etc.) Constituye uno de los principales parásitos de muchas plantas ya que el micelio se instala en sus raíces y causa la putrefacción de las mismas. Un exceso de humedad y la retención de agua en el suelo son los principales responsables de la aparición de esta enfermedad que suele atacar a los ejemplares con menos fuerza.

El hongo se sigue reproduciendo aunque se pudra o se arranquen el árbol afectado dado que el micelio se extiende subterráneamente. A partir de él crecen las setas de este hongo al llegar el otoño. Las esporas de estas setas pueden ser arrastradas por el viento y puestas en contacto con otros árboles, por lo que también pueden infectarlos al penetrar en sus tejidos.

En el caso de la encina esta enfermedad no suele afectar a los árboles situados en los encinares, aunque sí que suele ser más frecuente en encinas plantadas en jardines y rodeadas de césped. En este caso, un riego abundante, necesario para mantener el césped, es el causante del desarrollo de este hongo en las raíces de las encinas.

No hay tratamiento para esta enfermedad. Los árboles afectados por Armillaria deben cortarse. La mejor estrategia es la prevención. Por ello, no se deben plantarse encinas en lugares infectados por este hongo. Un suelo demasiado regado o con un mal drenaje puede favorecer la aparición de la enfermedad.

Una buena manera de prevenir que las encinas se infecten es rodearlos de árboles resistentes a la enfermedad. Las raíces de los mismos emiten compuestos que neutralizan el avance del micelio. Entre estos árboles tenemos, por ejemplo: El boj, el fresno, el mirto, el pino carrasco, o el algarrobo.

- Escobas de bruja: Es una enfermedad producida por el hongo Thaprina Kruchii. Se produce una acumulación de brotes que tienen forma de escoba, lo que le da el nombre a esta enfermedad. Las ramas afectadas por esta enfermedad terminan por secarse a partir del punto donde se forman las múltiples ramas hasta el final de las mismas. Si el árbol esta muy infectado puede secarse completamente.

La infección se produce cuando las esporas arrastradas por el viento o por los insectos entran en contacto con alguna herida de la corteza, tales como las que se producen en las podas.

El tratamiento de la enfermedad supone la poda y posterior quema de las ramas infectadas.

- La yesca de la encina: Es una enfermedad causada por hongos del genero Fomes y Stereum. Produce daños en las raíces y en la madera.

- Oído: Enfermedad producida por el hongo Microspaera alphytoides. Afecta fundamentalmente a los castaños y a los robles pero puede aparecer en otros Quercus. Los síntomas principales son la presencia de una capa de polvo blanco sobre las hojas y brotes jóvenes, que aparecen retorcidos, se vuelven marronosos y se desprenden. Normalmente no suele ser muy peligroso en ejemplares adultos que son mucho más resistentes, aunque si que conlleva malos efectos estéticos para las plantas afectadas.

La dispersión se produce fundamentalmente por el viento y la infección prospera en condiciones de humedad y temperaturas elevadas.

Además de las medidas de prevención adecuadas, puede tratarse mediante insecticidas sulfurados.

Entre las principales plagas tenemos:

- Mariposas cuyas larvas se alimentan de las hojas y de los brotes tiernos. Entre los principales tenemos:

- Tortrix vididana: Es un lepidóptero con alas delanteras de color verde pálido o verde amarillo y alas posteriores grises. Tanto las anteriores como las posteriores presentan un ribete de color blanco. Sus larvas causan mucho daño a las encinas y otros árboles o arbustos como hayas, abedules, robles,ortigas. Las larvas presentan un color verde oscuro que va aclarándose progresivamente hacia la parte trasera. Su cabeza es rojo oscura y sus patas delanteras y abdominales son negras mientras que las patas del abdomen son rojizo oscuras.

Las larvas se alimentan de las hojas y construyen sus nidos enrollándolas y atándolas con una especie de telaraña que segregan. Todas estas actividades producen la necrosis y la muerte de las hojas y los brotes jóvenes. En este último caso las encinas no pueden producir bellotas, dado que estas crecen anualmente sobre los brotes jóvenes.

Para combatir esta plaga se pulverizan los árboles con insecticidas.

- Aleimma loefingianum: Es otro lepidóptero del la misma familia que la anterior (Tortricidae). El ejemplar adulto presenta una coloración marrón al igual que sus larvas que también construyen "nidos" enrollando las hojas. Al comer las hojas y los brotes jóvenes produce mucho daño a las plantas e impide la formación de bellotas.

- Acronicta alni: Su nombre procede del aliso (Alnus glutinosa), aunque no solamente se alimenta de esta árbol sino que puede hacerlo de la encina y otros Quercus, así como de abedules, sauces, rosales o chopos. Es otra mariposa mucho más grande que las anteriores ya que puede alcanzar más de cuatro centímetros de envergadura entre un extremo y otro de las alas. Su color es marrón con líneas marrones más oscuras y con las alas posteriores blanco grisáceas. Las orugas cuando son adultas son muy llamativas, presentado una coloración negra con manchas amarillas en el dorso. Se alimentan de las hojas y excavan túneles donde crisalidan. Su incidencia sobre los árboles no es muy importante.

- Escarabajos xilófagos que ponen sus huevos en el interior de la corteza y cuyas larvas excavan galerías que merman la consistencia de la ramas y permiten la entrada de otros microorganismos. Entre los principales tenemos:

- Attelabus nittens: Es un escarabajo de color marrón con las patas negras. Se alimenta de las hojas. La hembra pone los huevos en el centro de la hoja y se enrolla en una especie de canuto formado por la hoja doblada.

- Cerambix cerdo subs. mirbeckii: Es un escarabajo volador de entre 2,5 y 6 cm de longitud de color negruzco con largas antenas que aparece desde el mayo hasta el septiembre. Las larvas, de color amarillo marfileño, miden hasta 7 cm de longitud y se alimentan de madera, excavando profundas galerías en las ramas y troncos que pueden acabar con la vida del árbol. Afecta fundamentalmente a ejemplares del género Quercus (Robles, alcornoques. encinas, carrascas, coscoja, etc), pero puede atacar otras especies como olmos, fresnos, perales, sauces, algarrobos, etc)

Aunque es una especie que ha existido siempre, y se alimentaba de árboles viejos y enfermos, últimamente sus ataques a árboles como encinas y alcornoques se ha hecho más virulenta produciendo grandes males en comunidades como Extremadura, Baleares, Comunidad Valenciana y Andalucía. Puede encontrarse a lo largo de toda la Península Ibérica y norte de África.

Las razones de su expansión parecen ser debidas a la mala gestión de los bosques, con talas incontroladas o ejemplares demasiado viejos. Se trata de un insecto protegido que aparece en la lista roja del UICN desde el año 2006, por lo que el uso de insecticidas no puede ser utilizado para controlar este insecto. En este caso se recomienda un manejo más racional.

- Cerambyx welensii y Cerambix miles: Son coleópteros muy similares al Cerambix cerdo que atacan los mismos árboles. Otros coleópteros xilófagos que podemos mencionar son: Coroebus florentinus y Agrilus grandiceps.

- Himenópteros que ponen los huevos en el envés de las hojas y cuyas larvas se alimentan de las mismas. Entre todos podemos mencionar:

- Phylloxera quercus. Su ataque se manifiesta en forma de puntos amarillos.

- Asteriodaspis ilicícola. Una cochinilla de color amarillo que se alimenta de la savia de las hojas produciendo su sequía y la defoliación de la planta.

- Otros insectos:

- Aceria ilicis: Es un ácaro que produce la " erinosis de la encina" consistente en un aumento de la pelosidad de la hoja, lo cual inutiliza el ejemplar como árbol de jardín.

- Plagiotrochus quercusilicis: Causa agallas en la coscoja y en la encina de forma globosa y alargada que forman como una pequeña bolsa de color rojizo que se hincha a ambos lados de la hoja, quedando esta engullida en medio de la agalla.

- Dryomyia lichtensteini: Otro insecto que se alimenta de la hoja, lo que determina que esta produzca agallas sobre la superficie foliar.


Foto de carrasca con agallas en el envés

punto rojo Más información sobre la encina.

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