EL JARDÍN ORIENTAL

Historia del paisajismo

CARACTERÍSTICAS DEL JARDÍN ORIENTAL

El jardín oriental tiene sus primeras manifestaciones en China y Corea. El jardín, formado por estanques, puentes y montículos era el punto central alrededor del cual se construía la vivienda.

No menos importante resulta el jardín japonés en la historia del paisajismo mundial. Tradicionalmente el jardín ha tenido una gran importancia en esta cultura y ha influido mucho en el paisajismo moderno.

¿Cómo es el jardín oriental?

La principal intención del jardín japonés es crear la sensación de un espacio natural equilibrado en donde el hombre pueda reflexionar inmerso en un ambiente de paz, armonía y sosiego. En este tipo de jardín no existen la preocupación por la artificialidad que caracteriza al jardín occidental. Se pretende crear un tipo de jardín sencillo, con aspecto natural no recargado donde el Hombre pueda retirarse en solitario.

Para ello se elaboraran estanques, montículos, cascadas, roquedos y puentes alrededor de los cuales se plantan árboles. Los jardines se decoran con fuentes, esculturas o construcciones de madera. Este tipo de jardín influirá posteriormente en el jardín romántico del siglo XIX.

Entre los principales elementos del jardin oriental se encuentra la omnipresente presencia del agua. En el jardín islámico el agua tenía un valor sensual y simbólico. El agua en el jardín oriental acentúa su valor religioso y simbólico. Se intenta crear la sensación de que el agua brota naturalmente como si estuviésemos en contacto con el campo. Para dar importancia al agua se crean los estanques. El estanque en un jardín oriental constituye el centro de atención alrededor del cual se organiza toda la vegetación. Es muy común que dentro del estanque se halle una pequeña isla con una construcción de madera en el centro. Esta isla contribuye a aumentar el centro de interés por el estanque. Una pequeña embarcación de madera puede llevarnos a esta isla en los grandes jardines. En los jardines más pequeños se suele construir un puente.

El puente constituye un punto de unión entre las dos partes del riachuelo. Se tiende a elevarlo ligeramente en el centro huyendo de la linearidad y proporcionándole una curva que conjuga mejor con las formas naturales. Los puentes de madera o de piedra son elementos indispensables en este jardín.

Incluso cuando no existe el riachuelo, se puede elaborar uno con grava o con cantos rodados, lo que simulará un cauce seco. Sobre este cauce se construirá el puente. En el centro del riachuelo se colocaran los cantos rodados más grandes que producen una sensación más grande de movimiento del agua. A los lados, los más pequeños o la grava donde el agua se reposa en los laterales.

No menos importante que los estánques son las cascadas de agua. Algunas de ellas son el origen de los riachuelos; otras forman parte de los mismos. En todo caso, la cascada de un jardín oriental tiende a imitar las existentes en la naturaleza por ello se disimula su nacimiento rodeándolo con plantas, especialmente helechos. En la base de la cascada se coloca una piedra plana que rompe con la caída del agua y otorga un sonido especial. La cascada proporciona vida y ritmo al jardín con su sonido cadencioso.

A diferencia de los jardines islamicos o medievales, el cerramiento con respecto al exterior se realiza mediante componentes vegetales y no con muros de piedra o ladrillo. No hay juegos de simetrías ni exhuberancia de adornos en su interior que, a su vez, pretende tener una relación con respecto al mundo exterior. En su interior se encuentra la casa, rodeada del jardín con el cual esta intimamente relacionada, protegida por una empalizada generalmente de bambú con numerosas aberturas que entrelazan el exterior con el interior.

Las piedras, las rocas o la arena constituyen otros elementos fundamentales en este jardín. Estos elementos contribuyen a crear la sensación de realidad natural, combinan muy bien con el agua o configuran zonas de paso entre los diferentes lugares. Las rocas sobresalen ligeramente sobre el agua o entre la arena de los caminos, proporcionando formas armoniosas.

Animales y plantas desempeñan un valor decorativo y simbólico. Entre los primeros son especialmente abundantes las carpas. Entre los segundos tenemos arces, que juegan un papel fundamental en el jardín oriental, junto con otros árboles como abedules, gingkgos, enebros, pinos, cerezos de flor o ciruelos. Entre las plantas con flor tendremos las camelias, las azaleas, las hostas, flores de loto. Otras plantas, como el bambú, terminan de crear el ambiente propicio y sirven para delimitar el jardín o crear pequeños bosques.

acer palmatum

Foto de acer palmatum muy habitual en este tipo de jardín

bosquecillo de bambus

Foto de bosquecillo de bambús

puntorojo Más información sobre otros tipos de jardines.

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