Características de las ranas y los sapos (anuros)
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LAS RANAS Y LOS SAPOS
(ANUROS: ANFIBIOS SIN COLA)



Características principales de las ranas y los sapos

- Piel desnuda.

- Esqueleto modificado

- Individuos adultos dotados de unos grandes ojos

- Reproducción ovípara por fecundación externa

- Emisión de sonidos para atraer la pareja

- Necesidad de sufrir las crías una metamorfosis antes de llegar a adultas.


- Alimentación insectívora

La piel de las ranas y los sapos

Las ranas y los sapos tienen una piel desnuda.

A diferencia de los reptiles, los anfibios no tienen escamas en la piel que la protejan de la desecación del medio, algo que también sucede en los mamíferos.
Los anfibios tampoco tienen plumas como las aves, ni pelo como los mamíferos, que los protejan de las agresiones del medio, como la desecación, los arañazos o los rayos UVA del sol.


 





Foto de la piel de un sapo común



Los sapos, así como las ranas, tienen la piel desnuda, es decir, no está protegida ni por pelo como las mamíferos, ni por plumas como las aves, ni tiene escamas como la piel de los reptiles, ni escatas como los peces.
Pero en la piel de estos anfibios hay una gran cantidad de glándulas cutáneas que la mantienen siempre húmeda y, en el caso concreto de los sapos y algunas ranas, también está provista su piel de glándulas venenosas que le dan un aspecto tosco o incluso un poco desagradable.




Funciones de la piel de los anfibios:


Verdaderamente, la piel de estos animales se encuentra muy desprotegida. Por lo que las ranas y los sapos tienen glándulas cutáneas que les humedecen la piel.

En los sapos las glándulas de la piel, además, segregan sustancias tóxicas o irritantes. Tener veneno en la piel les protege a estos animales de los depredadores.

Sin embargo, no sólo los sapos secretan sustancias irritantes a traves de la piel, la ranita meridional, una rana de pequeñas dimensiones posee una piel tóxica
que le protege de ser ingerida por los depredadores.

El caso más espectacular de protección de estos anfibios a los enemigos es el de la rana punta de flecha (Dendrobates sp.). Este animal de pequeñas dimesiones es capaz de matar a un primate de gran tamaño, como un gorila, sólo con entrar en contacto el veneno de su piel con la sangre del animal.

Pese a que los anfibios tienen respiración pulmonar, también presentan respiración cutánea. Las ranas, los sapos y los tritones y salamandras, es decir, los anfibios respiran a través de la piel, por lo que ésta debe estar siempre bien hidratada.

Esqueleto de los sapos y ranas

Estos anfibios tienen unas extremidades posteriores muy adaptadas al salto, ya que en casi todas las especies de anuros, las patas de atrás son largas y potentes.

Otras modificaciones en el esqueleto que podemos ver en las ranas o los sapos son:

- pelvis más robusta.

- costillas cortas.

- columna vertebral también más acortada. Como máximo estos animales tienen 9 ó 10 vértebras, los mamíferos, en cambio, sólo de vertebras cervicales (un tipo concreto de vértebras, es decir, que tienen muchas más) ya tienen, en general, unas 7 vertebras.

Funciones del esqueleto de las ranas y de los sapos:

Estas adaptaciones les han servido como sistema de locomoción y a la vez de defensa para escapar de sus enemigos, ya que los anuros efectúan unos saltos muy rápidos e imprevisibles que los alejan de sus posibles depredadores.

Los anuros se mueven de un sitio a otro mediante el salto, como los poderosos saltos que efectúa la rana verde común (Rana perezi). No obstante, las ranas y los sapos también utilizan otros sistemas para desplazarse:

- caminar, como el sapo común (Bufo bufo),

- correr, como el sapo corredor (Bufo calamita), tal como indica su nombre común.

- trepar, como la ranita meridional (Hyla meridionalis) o la ranita de san Antonio (Hyla arborea).

Los ojos de los sapos y ranas

Otras características que también tienen las ranas y los sapos son las de poseer unos grandes ojos que les permiten localizar con facilidad a sus presas.
Sólo hay que pensar con el dibujo de una rana y nos vendrá a la cabeza la imagen de un simpático animalito con unos bonitos ojazos que sobresalen del contorno de la cara. No es ninguna licencia del dibujante, verdaderamente estos animales, las ranas y los sapos, tienen unos ojos muy sobresalientes y grandes.

Los ojos están provistos de unos párpados que los protegen de las partículas en suspensión o les sirven para poder ver cuando están bajo el agua. Esto es muy importante en los anfibios acuáticos que pasan largo tiempo dentro del agua.

La reproducción de las ranas y de los sapos

Los anuros (sapos y ranas) casi siempre tienen una fecundación externa y se efectúa en el agua.

Las ranas y los sapos (el macho), pueden producir sonidos para atraer a las hembras de su misma especie.

Los anfibios pasan por una metamorfosis que empieza como renacuajo y termina en la fase de adulto. En el proceso de la metamorfosis hasta adquirir el animal la forma de rana o sapo, al renacuajo le van saliendo las patas y se le acorta finalmente la cola.

Más información sobre los anfibios en el listado superior.

 


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