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LA PROCESONARIA DEL PINO

Características de la procesionaria del pino

Nombre científico: Thaumetopoea pityocampa

Nombre común: Procesionaria del pino

Inglés: Pine processionary
Francés: Chenille processionnaire du pin
Alemán: Pinien-Prozessionsspinner
Italiano: Processionaria del pino
Portugués: Lagarta-processionária-do-pinheiro = Lagarta-do-pinheiro

Orden: Lepidópteros
Familia:
Notodóntidos

¿Qué es la procesionaria del pino?

La procesionaria del pino, de nombre científico Thaumetopoea pityocampa, es un lepidóptero, concretamente una polilla, que se encuentra de forma abundante en los bosques de pinos del sur de Europa y de la Europa central y se trata de una plaga muy extendida en dichas regiones.

Foto de orugas de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa)

Las orugas de la procesionaria del pino marchan ordenadamente en forma de hileras, formando las famosas procesiones, para buscar otro árbol o transformarse en crisálida en el suelo

Este insecto es la plaga más importantes de los pinares mediterráneos.

La procesionaria del pino es una de las plagas más destructivas de los pinos y cedros del norte de África, Asia central y el sur de Europa.

Los pinares de entre 10 y 15 años suelen ser más susceptibles al ataque de esta plaga.

La procesionaria del pino recibe dicho nombre por la costumbre que tienen sus larvas de desplazarse en fila india, como si fuesen una verdadera procesión, en busca de un lugar para formar la crisálida y terminar la metamorfosis hasta convertirse en adulto.

¿Qué come la procesionaria del pino?

Las orugas de esta especie, como las demás orugas, son herbívoras y se alimentan de las agujas de distintas especies de pinos y les provocan un debilitamiento importante, ya que les causan una defoliación a los árboles.

Además de atacar a los pinos, esta plaga puede habitar también en otras coníferas, como cedros y abetos.

* Información relacionada:
Alimentación de los insectos

¿Qué problemas causa la procesionaria del pino?

La procesionaria del pino, cuando se encuentra en la fase de oruga o larva, está cubierta de pelos urticantes que se desprenden y flotan en el aire, con lo que pueden provocar irritación en oídos, nariz y garganta en las personas o animales y también intensas reacciones alérgicas.

Foto de orugas de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa)

Las orugas de la procesionaria del pino pueden formar pequeños grupos en el transcurso de sus procesiones

La sustancia que le da a este insecto la capacidad urticante es una toxina llamada thaumatopina.

La procesionaria del pino puede ser un peligro para la salud pública debido a los pelos urticantes que tiene en el cuerpo que provoca reacciones alérgica en la piel, oculares y en el aparato respiratorio, que pueden llegar a ser muy graves, dependiendo de la sensibilidad de la persona afectada.

Además, los animales domésticos también pueden verse afectados a nivel de boca, labios y lengua, cuando desconocen el peligro de estos insectos y entran en contacto con ellos.

La principal vía de contacto de los animales domésticos con la procesionaria del pino suele ser la cutánea, pero también puede ser vía digestiva u ocular. Los pelos de la procesionaria actúan como aguas, a través de las que se inyecta la toxina en la piel o mucosas del animal. Por ello, no es fundamental que haya un contacto directo entre la oruga y el animal para que resulte afectado

Las orugas de la procesionaria del pino se alimentan de las hojas de los pinos y les provocan frecuentemente deformaciones graves y un retroceso en el crecimiento cuando hay ataques sucesivos.

Los árboles afectados por esta plaga pueden verse afectado su crecimiento hasta cuatro años después de la defoliación, aunque en muy raras ocasiones les provoca la muerte.

La procesionaria del pino afecta más gravemente a los pinares constituidos por pino salgareño (Pinus nigra), pino negro (Pinus sylvestris) y pino canario (Pinus canariensis). En cambio, son especies menos susceptibles de ser atacadas por esta plaga el pino marítimo (Pinus pinaster), el pino piñonero (Pinus pinea) y el pino carrasco (Pinus halepensis), lo que no implica que no puedan verse también afectados.

Por otra parte, esta plaga causa graves pérdidas económicas por las molestias que provoca su presencia cuando en el monte se pretende realizar una serie de trabajos silvícolas, como podas o recogida de piñas.

Métodos de control contra la procesionaria del pino

Existen distintos métodos de control de la procesionaria del pino.

Se puede usar una bacteria, llamada Bacillus thuringiensis, que mata las orugas tras ingerir las hojas de los árboles tratados con esta bacteria, pero no tiene efectos negativos sobre el medio ambiente.

Para controlar la procesionaria del pino, otro método biológico que se puede emplear son los reguladores de crecimiento, como el diblubenzurón, entre octubre y enero para controlar los huevos y las tres primeras fases larvales. El producto utilizado es un insecticida biológico muy seguro toxicológicamente, lo que significa que no entraña peligros para el medio ambiente ni para la salud.

Imagen de trampa de feromonas para procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa)

Sistema de control muy recomendable para actuar en zonas con bajo nivel de infestación o en zonas pobladas.

Otro sistema ecológico para controlar esta plaga, es el uso de feromonas sexuales, que actúan atrayendo al macho, que entra dentro de una bolsa donde se coloca la feromona y ya no puede salir, con lo que se impide la reproducción de la especie. Este sistema tiene el inconveniente que sólo es útil para infestaciones bajas de procesionaria del pino.

También se pueden usar insecticidas químicos convencionales, como Alfacipermetrin, Cipermetrin o Deltametrin, en el tratamiento de esta plaga a lo largo de todo el invierno.

Paralelo, al uso de sistemas químicos, para el control de la procesionaria del pino, se hace necesario el corte de los bolsones, donde se refugian las orugas del frío invierno; tarea que se tiene que realizar entre diciembre y noviembre en función de la temperatura ambiental.

Las aves insectívoras, como el carbonero y el herrerillo, son unos buenos aliados en la lucha contra esta plaga. Por dicho motivo, sobre todo en bosques de repoblación, se instalan cajas nidos para favorecer la reproducción de estos aliados naturales en la lucha contra esta plaga. Las orugas de procesionaria del pino también se ven atacadas por hormigas, avispas y diversos insectos parásitos, como algunas moscas y avispas.

* Ver más sobre: La procesiones bajo los pinos

Más información sobre plagas en el listado superior.

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