Las cremas hidratantes se utilizan para recuperar las perdidas de agua, minerales, vitaminas que sufre la piel. Para hidratar el cutis se utilizan las llamadas cremas de día, Se necesita aplicar una crema de día adecuada a las características de cada piel. Para las pieles grasas se aplicará una crema de día más acuosa y con una menor proporción de grasas, dado que que la piel ya produce las suficientes grasas para autoprotegerse. Una crema con base de pepino y algo de mantequilla de cacao podría servir para estos menesteres.
Para las pieles secas es mejor una crema que contenga más grasas para conseguir que este tipo de piel se mantenga más húmeda. Una crema de día que tenga como base el aceite de germen de trigo , el aceite de aguacate, aceite de ricino, aceite de soja, la cera de abeja y la manteca de cacao, podría servir adecuadamente.
Las cremas de día con una base de aceite de sésamo, de aceite de nuez o aceite de germen de maíz pueden servir para todo tipo de pieles. El aceite de sésamo es especialmente adecuado para pieles delicadas. Es capaz de aportar mucha tersura a la piel, por lo que se utiliza como uno de los principales aceites para las cremas destinadas a tratar las arrugas.
Hay que tener en cuenta que, una vez se haya aplicado la crema hidratante, debemos esperar un tiempo hasta que la piel la absorba como es debido, por ello no debemos maquillarnos inmediatamente, sino después de unos minutos.
Tipos de cremas hidratantes
Las cremas hidratantes pueden ser de diferentes tipos según las características de la piel a que vayan destinadas. Entre las más importantes tenemos las siguientes:
Cremas para piel grasa
Cremas para piel seca
Cremas para piel normal
Cremas para la piel mixta
Cremas para el acné
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